Fuerza Dread y el reggae tico

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En 10 años de carrera, desde que la banda comenzó en Puntarenas, Fuerza Dread ha tenido momentos de notoria presencia en la escena musical nacional, aunque en otras etapas se ha quedado fuera del foco. Es un un grupo que, ahora, no puede quedarse por fuera del radar.

Su más reciente álbum, En el umbral , grabado y producido por el prolífico Alberto Ortiz, es un trabajo que ofrece mucho y que tiene todo para darle un nuevo respiro al conjunto.

El nombre de la banda remite de manera inequívoca al género musical con el que nació. A estas alturas, no obstante, ha recorrido un camino que va más allá de la barrera del reggae .

En la presentación oficial de su nuevo disco, el grupo hizo gala del dominio perfecto que tiene de las diferentes vertientes del ritmo que los dio a conocer, pero también hizo gala de otras influencias que están patentes en su reciente lanzamiento.

El jazz , el rock , pinceladas africanas y asomos de funk se intercalaron en un repertorio que, en el Jazz Café San Pedro, se extendió por cerca de dos horas.

El material reciente incluye más juegos vocales, en la alternancia entre José Blanco y Sharow Granera, quienes tienen timbres e intenciones vocales muy disímiles, que se complementan muy bien.

Además, los temas de su disco debut, Primer aviso (2012), han mutado con el paso del tiempo, sin perder la esencia de sus canciones, con coros pegajosos, lineas de vientos potentes y estructuras bien ensambladas.

La sección rítmica del baterista José Rafael Jara y el bajista Brian Torres se sostiene con fuerza mientras el resto de instrumentos van jugando en diferentes capas. Abundan los riffs potentes así como destacables solos de guitarra de Vernny Argüello, uno de los miembros del grupo desde su primera alineación.

La línea de vientos, con trompeta, sax y trombón perfectamente alineados también le dan solidez a la interpretación y esto se evidencia tanto en estudio como en directo. En el concierto de lanzamiento, el grupo contó refuerzos de peso, empezando por el juego entre dos teclados, la corista María Laura Castro (de Un Rojo) y una serie de artistas de diferentes bandas que pasaron por tarima para colarse, cada uno, en una canción.

La presentación tuvo pocas interrupciones, pues la banda dividió el concierto en cuatro bloques en los que brincaron de un ritmo a otro de manera fluida, pasando por pequeñas secciones de dub , un reggaetradicional y otros cortes más latinos.

La alternancia entre piezas “viejas” del grupo, como De cara al sol ,Digan lo que digan y Curar tu alma con los temas provenientes de En el umbral sirvió para hacer notar que ha habido madurez en la composición con el paso del tiempo.

Desde el escenario, además, la banda transmite una empatía y unión natural que calza muy bien con el mensaje que buscan transmitir con sus letras. Eso, junto con una interpretación bien sólida, le da muchos réditos a Fuerza Dread. Su trabajo merece atención.

Publicado en Nación

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