Crearon la Red de periodistas con visión de género de las Américas

Por Liliana Hendel*

Soñar es fácil. Concretar esos sueños en cambio nos ofrece algunas dificultades. Claro que si esos sueños son colectivos las dificultades que el camino presenta se relativizan, se ablandan y al final, en el mejor de los casos… desaparecen.

Este es el caso de la conformación de esta red, un proyecto acariciado largamente por quienes frente a diferentes coberturas periodísticas propias o ajenas, lamentábamos que el nivel de comunicación entre colegas de la región no fuera lo suficientemente fluido.

El sistema patriarcal y su estructura aun inmodificada es el mismo; claro que tiene la capacidad de metamorfosearse y expresarse con diferentes intensidades, tradiciones, costumbres, según pongamos el dedo en el mapamundi.

Los poderes hegemónicos construyen sentidos comunes y los distribuyen a través de los medios de comunicación cada vez más concentrados. Por eso el periodismo feminista es un ejercicio de resistencia y sigue siendo una proclama libertaria.

Los finales del siglo XX traen como novedad el uso doméstico de internet, la ilusión de la comunicación al instante, el fin de algunos secretos. Periodistas y profesionales de la comunicación toman el nuevo instrumento y lo incorporan a la dinámica de su tarea. La vieja máquina de escribir y el teléfono de línea son rápidamente desplazados por dispositivos celulares y pequeñas computadoras que permiten que las notas, las crónicas y las fotografías lleguen a una redacción casi sin demoras. Una vez más, la ilusión del mundo conectado dependerá de dónde pongamos el dedo en el mapa.

Esta herramienta mejorada en el siglo XXI y la convicción de la potencia de la palabra sostenida colectivamente nos anima a la conformación de una nueva red de periodistas, que siendo parte de la Red Internacional de Periodistas con Visón de Genero tendrá la especificidad de las Américas.

Como anfitrionas de este encuentro en la ciudad de Buenos Aires, nuestras expectativas se vieron ampliamente superadas.

Es todo un símbolo que la reunión inaugural se haya realizado en la Defensoría del Público y que toda la tarea se haya desplegado en el Instituto de Políticas Públicas en Derechos Humanos (IPPDH) del Mercosur. Se constituye así, casi como una marca de nacimiento: salir de la oscuridad, hacer visible, poner palabras, defender derechos.

El desayuno de apertura se realizó como deciamos en la Defensoría del Público con la presencia de la defensora Cynthia Ottaviano y la presidenta del Consejo Nacional de las Mujeres, Fabiana Tuñez. Dos mujeres con una larga y comprometida trayectoria que desde lugares complejos se proponen la tarea de la equidad y se caracterizan ambas por la búsqueda de articulaciones con los diferentes sectores, incluso o sobre todo aquellos que no tienen facilitados los accesos a derechos.

Embarcadas en un clima de trabajo que nunca dejó de ser festivo, el micro nos llevó hacia el que sería nuestro lugar en la ciudad en las 48 horas siguientes, el enorme y simbólico predio de la ex ESMA, donde las guías nos recibieron para conducirnos en una acotada recorrida por el Sitio de la Memoria. Acotada pero intensa, podemos agregar.

Paréntesis en el relato puntual de los hechos para decir que cada minuto compartido en ese recorrido nos abrazó en el mismo clima, en la igual emoción, en las lágrimas que no querían contenerse. En la certeza de ser ciudadanas de países donde el horror fue parte de nuestra vida cotidiana y los fantasmas aún no se disuelven del todo.

El delicioso guiso de lentejas que nos esperaba en el Bar del Conti fue reparador. Memoria, Verdad, Justicia, alegría y compromiso militante. Periodismo, palabras, acuerdos, medios, géneros. Feminismos.

Precarización e invisibilidad. Tareas colectivas para la construcción de otros sentidos. Y así fue como planteándonos las primeras acciones resolvimos por unanimidad el nombre de la red y las primeros movimientos compartidos.

Nos llamamos Red de Periodistas con Visión de Género de las Américas.

El 14 de septiembre, Día de la imagen de la mujer en los medios, tendremos nuestro debut. El día se llamaba de otro modo, llevaba en su título la palabra latinoamericana. Decidimos que desde ahora será “el día de la imagen de la mujer…” Mara Regia, periodista brasileña pionera a quien le debemos esa efemérides, coincidió con la propuesta (esa historia es para otro día).

Brasil, Uruguay , Chile, Paraguay, Colombia, Perú, México, Bolivia , Estados Unidos, Canadá, firmaron el documento inaugural. Pronto serán parte Guatemala, El Salvador, Republica Dominicana, Cuba.

La tarea es maravillosa, no hacemos más que avanzar por un camino ya iniciado.

Las democracias que se llaman a sí mismas igualitarias no lo son si la mitad de su universo no tiene acceso a derechos básicos, información, salud, educación, justicia, trabajo que contemple la tareas de cuidados intrafamiliares.

Los países firman acuerdos que contemplan teóricamente este déficit pero los incumplen. El capítulo J de la Plataforma de Beijing es nuestro eje rector, lo es para cada una de las redes nacionales y lo es también para las internacionales.

El siglo XXI, el de los avances tecnológicos, nos encuentra con una realidad que compartimos; el movimiento organizado de las mujeres que reclaman sus derechos produce logros que permean los estereotipos pero como efecto indeseado también aparece un neomachismo que sigue asesinando, prostituyendo, violando y explotando el trabajo doméstico de las mujeres cobijado en la inacción de la justicia patriarcal y el silencio de un periodismo que invisibiliza sin inocencia.

Por eso esta red de periodistas que acaba de nacer tiene una enorme tarea y una gran alegría: somos más, cada vez más, mujeres, varones, desobedientes, disidentes sexuales que se disponen a contar otras historias. Periodistas que hacen periodismo; precarizado, “free”, formal e informal. Periodismo.

Acá estamos y no es casualidad. Nos despedimos en La Boca, comiendo un choripán en la calle mientras esperábamos para ver “Fulgor Argentino”, una obra teatral producto de una cooperativa barrial que cuenta la historia argentina desde 1930 hasta hoy.

Cada quien volvió a su país con una energía diferente. Quienes aún no tienen red, con la convicción y el entusiasmo de crearla. Es casi una certeza, pronto tendremos noticias de Chile, Brasil, Uruguay…

En los portales de quienes ya tienen historia se podrán leer nuestras crónicas: Colombia, Perú, México.

Y, claro, en www.enperspectiva.com.ar

*Liliana Hendel es psicóloga y periodista, coordinadora RIPVGAR (@lilianahendel)

Publicado en Comunanet

Crean Red de periodistas con visión de género de las Américas

Con el desafío de construir una comunicación igualitaria y no sexista en un contexto adverso, periodistas de Argentina, Colombia, Brasil, Paraguay, Chile, Perú, Uruguay, Bolivia, México, Canadá y Estados Unidos, crearon la Red de Periodistas con Visión de Género de las Américas.
 
La alianza de periodistas que se unen para erradicar el machismo de los medios de comunicación y contribuir a lograr la igualdad de género, se dio durante un encuentro que se realizó el pasado 29 y 30 de julio en la sede de la Defensoría del Público de Servicios de Comunicación Audiovisual en Buenos Aires, Argentina.

Durante el encuentro organizado por la Red Internacional de Periodistas con Visión de Género de Argentina (Ripvgar), las participantes coincidieron en la necesidad de construir alianzas para la transformación de los medios de la región donde se concentran las lógicas clasistas, machistas y mercantilistas.

Las asistentes presentaron un balance sobre las condiciones laborales de las periodistas, el acoso sexual que enfrentan, la feminización del periodismo; la concentración de medios, el tratamiento sexista de la información y los contenidos en general.

Por ejemplo, la periodista colombiana Fabiola Calvo explicó el contexto de guerra en Colombia; la brasileña Rachel Moreno dijo que desde la comunicación se pueden promover los derechos; y la peruana, Silvia Quevedo, expuso que en su país se planea una movilización contra la violencia de género que es apoyada por los medios de comunicación.

Por su parte, la paraguaya Vanessa Rodríguez, llamó la atención sobre el abuso, acoso y hostigamiento que viven las periodistas por parte de sus jefes y de sus compañeros; la chilena Victoria Uranga sintetizó que en su país no hay medios de comunicación públicos sino una concentración mediática en manos de empresarios privados.
 
En el encuentro, la periodista y una de las coordinadoras de la Ripvgar, Liliana Hendel, dijo que “si el periodismo puede bajar gobiernos y subirlos, tiene que tener el poder para que las mujeres vivamos mejor en el mundo”.
 
En su oportunidad la presidenta del Consejo Nacional de las Mujeres del país sudamericano, Fabiana Túñez, agregó que “cuando las mujeres nos unimos, cuando trabajamos juntas, cuando nos enredamos, somos poderosas. Y no es el poder del patriarcado, es el poder transformador, revolucionario del feminismo”.

*Con información de Sonia Santoro. Artículo retomado del portal En Perspectiva.

Publicado en Plumas Libres

Periodismo feminista en la región

“Si el periodismo puede bajar gobiernos y subirlos, tiene que tener el poder para que las mujeres vivamos mejor en el mundo.” Se podría decir que esta idea, expresada por la periodista Liliana Hendel, resumió el leitmotiv del encuentro realizado el viernes y sábado entre periodistas feministas de toda América para lanzar la Red de Periodistas con Visión de Género de las Américas

“Cuando una de nosotras llega, llegamos todas, no importa a qué partido político pertenezca”, siguió Hendel, coordinadora junto a Silvina Molina, de la Red Internacional de Periodistas con Visión de Género de Argentina (Ripvgar). Fue en el marco de la apertura del encuentro, en el conversatorio “Periodismo de género: alianzas y trabajo en red”, que se llevó a cabo en la sede de la Defensoría del Público de Servicios de Comunicación Audiovisual, con la presencia de Fabiana Túñez, presidenta del Consejo Nacional de las Mujeres y la Defensora del Público, Cynthia Ottaviano.

Túñez, dijo que “cuando las mujeres nos unimos, cuando trabajamos juntas, cuando nos enredamos, somos poderosas. Y no es el poder del patriarcado, es el poder transformador, revolucionario del feminismo”. Desde ese lugar habló de su relación con las y los periodistas en estos últimos años desde la ong de la que es fundadora La casa del encuentro: “Con algunas fue una relación de mucha complicidad y con otros de hacer docencia porque era difícil hace ocho años que no hablaran de crimines pasionales, que no los pusieran en policiales”.

Además habló de la necesidad de la unión para definir estrategias regionales. Y por ese motivo celebró la conformación de esta red. “Necesitamos compartir experiencias y saberes desde un feminismo popular. Es necesario que las periodistas se unan contra el patriarcado y el machismo”, dijo.

A su turno, Ottaviano planteó que “hoy el desafío que tenemos es el de la construcción de una comunicación igualitaria, no sexista, en un contexto adverso. Ha cambiado la situación de la región”. “Es muy complejo poder construir desde la función pública en un entramado que nos excede y que sigue siendo excluyente para las mujeres y machista. La estructura del Estado también es machista”, agregó.

En la misma línea que Túñez, habló de la necesidad de construir “nuevas pedagogías” para “la transformación cultural, porque ésta es una batalla cultural”. “En el ámbito comunicacional el mayor flagelo en Latinoamérica es la comunicación concentrada con lógicas clasistas, machistas y mercantilistas, que violan derechos todos los días”, dijo.

Fabiola Calvo, de Colombia, explicó el contexto en el que se trabaja en su país, con 60 años de guerra a cuestas, en el marco de la reciente firma de acuerdos de paz, que no garantiza que la violencia haya terminado.

Rachel Moreno, de Brasil, dijo que desde la comunicación hay que “garantizar la permanencia de lo conseguido en términos de derechos”. Explicó que en su país “mujeres y negros son los más golpeados” por el nuevo gobierno, que entre otras medidas regresivas, redujo el ministerio de la Mujer a Secretaría, y nombró al frente a una mujer que está en contra de la despenalización del aborto.

Desde Perú, Silvia Quevedo, contó que se está gestando con mucha fuerza la movilización #Niunamenos en su país, para el 13 de agosto y que los medios están muy comprometidos en la difusión de esta convocatoria contra la violencia machista. Quevedo, que vive en la zona de la selva peruana, dijo que en las provincias el machismo es muy fuerte: “Si las mujeres salen, se dice que descuidan al marido y a los hijos”. Zuliana Láinez, también peruana, habló de la precarización laboral de las mujeres periodistas. Explicó que el 70 por ciento de los periodistas son mujeres, que las redacciones están altamente feminizadas, pero que las mujeres no ocupan cargos de decisión: “En TV solo hay una mujer directora. El techo de cristal es muy grueso”. Además dijo que hay una brecha salarial importante entre mujeres y hombres periodistas y que la conciliación entre la vida profesional y familiar es un “gran problema”.

También señaló que el acoso sexual hacia las mujeres periodistas es alto, en las redacciones y también en las redes sociales, donde “no se ataca su trabajo, sino su vida personal”.

En este diagnóstico coincidió Vanessa Rodríguez, de Paraguay. En su país, dijo, la brecha salarial es del 35 por ciento y solo un 7 por ciento de las mujeres llegan a puestos de decisión. En relación al acoso, dijo que “el riesgo está en el propio lugar de trabajo y en las coberturas. Más de la mitad de las mujeres experimentan abuso, acoso, hostigamiento de sus jefes y de sus compañeros”.

Victoria Uranga sintetizó la situación en Chile diciendo que no hay medios de comunicación públicos, “tenemos un sistema mediático comercial”. “¿Cómo se construye periodismo allí con enfoque de derechos y de género?”, se preguntó. También coincidió con Ottaviano acerca de la concentración mediática: “Más del 70 por ciento de los avisos del Estado se da a dos grupos periodísticos”.

Como se vio, el diagnóstico regional tiene varios puntos de contacto, desde Canadá a la Argentina. A nivel laboral: precarización, brecha salarial, acoso sexual, feminización del periodismo y techo de cristal. A nivel mediático, concentración y tratamiento sexista de la información y los contenidos en general.

Tal como resumió Calvo, la nueva red se propone trabajar tomando como eje la visibilización de las mujeres en los medios. Y como identidad, el hilo conductor del feminismo.

Publicado en Página12

 

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