Feria del Libro de Oaxaca

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La memoria es un artefacto que se opone a la intolerancia, la violencia, el racismo y a los muros que reclaman el cierre de sus fronteras, dijo ayer Guillermo Quijas, durante la inauguración de la 36 Feria Internacional del Libro de Oaxaca (FILO), en el Teatro Macedonio Alcalá de Oaxaca, cuyas actividades se extenderán hasta el 20 de noviembre y donde se presentará una nutrida delegación de autores chilenos, entre los que destacan Alejandro Zambra, Rafael Gumucio, Alberto Fuget y Álvaro Bisama.

Quijas aseguró que tener como invitado de honor a Chile, “nos permite aprender de un pueblo que está en camino de la reconstrucción desde su memoria. Así que en este tiempo en que se han alzado voces violentas que reclaman el cierre de fronteras y vociferan sobre levantar muros que contengan la “perniciosa” presencia de los diferentes. Ante esto, nosotros creemos que la violencia en ninguna de sus expresiones, será una solución para detener un conflicto, y que se equivocan quienes la defienden en cualquiera de sus formas: racial, ideológica o literaria”.

En la inauguración, donde también participaron Ricardo Núñez, embajador de Chile en México; Isabel Grañén, presidenta de la Fundación Harp Helú de Oaxaca y Eduardo Benítez, rector de la UABJO, fue recordado el caricaturista Rogelio Naranjo, fallecido el viernes y homenajeado el poeta chileno Raúl Zurita.

En la ceremonia se destacaron las cualidades poéticas del chileno, quien respondió con una emotiva lectura de su obra: “La poesía es el gran arte porque no hay nada de la experiencia humana que esté fuera de ella sino que la poesía debería abarcar todas las nociones, sentimientos y pasiones; ésta es la más humana y antigua de las artes… no cabe duda que la poesía nació con el descubrimiento de la muerte”, apuntó Zurita.

La FILO contempla la realización de 300 actividades, entre presentaciones de libros, charlas y talleres, así como un homenaje al profesor Ventura López, fundador de la feria. El programa contempla además la inauguración de la exposición Cual para tal del ilustrador mexicano Ros, en el Museo Belber Jiménez de Oaxaca; el ciclo Escritura digital, donde participarán escritores como Mario Bellatin y la sudamericana Liliana Colanzi; la inauguración de la exposición La visión comunicable. Correspondencia y arte postal, de la colección Wald-Zeller; y una charla sobre la novela gráfica latinoamericana.

LETRAS RESIDENTES

En el primer día de actividades, Quijas dio a conocer a la ganadora de la primera residencia de creación literaria Ventura+Almadía, asignada a la narradora y cronista Diana del Ángel (Ciudad de México, 1982) por su proyecto Proceso de la noche, definido por el jurado como un libro pertinente para reconstruir la memoria de los tiempos, redactado desde el género de la crónica, a partir de un ejercicio de microhistoria, que pone la lupa en hechos que parecieran poco relevantes.

“El proyecto que propuse es una crónica que cuenta la historia de la familia del normalista Julio César Mondragón Fontes, donde retrató la historia de su familia y la lucha que sus familiares más cercanos han sostenido a pesar del dolor”, dijo la ganadora de la residencia, en la que concursaron 129 trabajos, 49 de mujeres y 80 de hombres.

El premio incluye dos meses de estancia en Oaxaca y 15 mil pesos mensuales para gastos y alojamiento.

Publicado en Excelsior

Oaxaca: inauguran FILO con Chile como país invitado

Este fin de semana inició la trigésima sexta edición de la Feria Internacional del Libro de Oaxaca (FILO), en la cual se han programado más de 300 eventos y se estima la participación de 200 escritores invitados. En esta ocasión, Chile participa como país invitado.

Durante la inauguración, ayer en el teatro Macedonio Alcalá de la capital del estado, el presidente de la FILO, Guillermo Quijas-Corzo, apeló a la memoria, eje de este evento que culmina el 20 de noviembre.

Recordó la violencia sufrida en el país invitado, y señaló que la memoria es necesaria para que cada país y sociedad avancen, sin olvidar errores. Destacó: “pensamos que la violencia en ninguna de sus expresiones será una solución para cualquier conflicto. En el sinuoso camino que hemos recorrido como humanidad, sabemos que estamos aquí gracias a que hemos sabido entrecruzarnos, migrar, adaptarnos. Seguiremos apostando por el libro como el mejor y más refinado artefacto de memoria que el hombre haya creado jamás”.

Guillermo Quijas aprovechó para recordar al caricaturista Rogelio Naranjo, homenajeado en la edición anterior de esta Feria Internacional, sobre quien expresó que siempre tuvo la vena política y abanderó causas sociales.

En el acto de inauguración, participaron también Vania Reséndiz, presidenta de Fondo Ventura; María Isabel Grañén Porrúa, presidenta de la Fundación Alfredo Harp Helú Oaxaca (FAHHO); Ricardo Núñez Muñoz, embajador de Chile en México, y los chilenos Tulio Triviño y Juan Carlos Bodoque, personajes del noticiero infantil de la televisión chilena 31 Minutos.

Más tarde, recibieron por separado sendos homenajes el poeta y preso político chileno, Raúl Zurita, y la colaboradora de esta casa editorial, Margo Glantz. En su oportunidad, Zurita señaló: “Es una emoción, un honor que agradezco profundamente. (El homenaje) lo entiendo como un saludo a la poesía de Chile. Quiero agradecerle a México y a esta ciudad maravillosa, Patrimonio de la Humanidad, que conocí por una canción del poeta Hernán Bravo Varela, una canción muy triste llamada Naela”.

El primer día de actividades de la FILO 2016, cerró con la presentación del libro Las indómitas, de Elena Poniatowska. Se integra de nueve ensayos sobre mujeres cuya labor se busca reconocer; se trata de soldaderas de la Revolución Mexicana, luchadoras sociales o activistas.

Poniatowska también rinde homenaje con este libro a Rosario Castellanos, Nellie Campobello, Rosario Ibarra de Piedra y otras mujeres que, dijo la escritora, “de algún modo ellas me eligieron a mí, porque desde que me inicié como periodista, hace muchos años, en 1953, fue una gran lección, porque entré a un mundo desconocido que era casi exclusivo de hombres”.

Recordó que al iniciarse en la prensa escrita fue enviada a la sección de sociales, como le sucedía a toda mujer en aquella época, y en la cual la clase política o adinerada mostraba a sus hijas como “si fueran puestas en un aparador de supermercado para ver con quien podrían casarse”.

Publicado en Gaceta Mexicana

Por Javier García 
Una ciudad volcada a la literatura. Ocupando gran parte de la Alameda de León, frente a la Catedral, se realiza la 36a versión de la Feria Internacional de Oaxaca, que tiene a Chile de país invitado especial y a la memoria como tema central de las actividades.

Con acceso gratuito y al aire libre, cientos de personas llegan desde el sábado a recorrer los stands de las editoriales, mientras los eventos se desarrollan en diferentes centros culturales que se recorren caminando, como el teatro Macedonio Alcalá, donde Raúl Zurita y Margo Glantz fueron homenajeados ese día.

Por la tarde fue el turno de Elena Poniatowska en el Foro, espacio de charlas y conferencias ubicado a un costado del stand de Chile. Este último tiene más de 100 metros cuadrados y en él se encuentran las más recientes publicaciones de autores participantes como Alvaro Bisama, Leonardo Sanhueza, Alberto Fuguet, Rafael Gumucio, Paulina Flores y Romina Reyes. La delegación chilena, apoyada por el Consejo Nacional de la Cultura, también ha participado en charlas que recuerdan la obra de Gonzalo Rojas a 100 años de su natalicio.

Tanto en el teatro Alcalá como en la misma feria, la música del recién fallecido Leonard Cohen no ha dejado de sonar. “Es mi ídolo de juventud”, dijo Zurita, quien dio un recital donde leyó poemas de sus libros Anteparaíso y Canto a su amor desaparecido. Un homenaje que cerró con una ovación. También son estrellas requeridas en México los miembros de 31 Minutos, que ayer en la tarde daban un recital con el show Tremendo Tulio Tour.

Otra era

“Mis principales obsesiones son el cuerpo y la lectura”, dijo por su parte Glantz en el teatro Alcalá, donde fue homenajeada por su trayectoria y se refirió a sus últimos libros: La cabellera andante y Por breve herida. “Creo que el recuerdo se produce a veces de manera espontánea, pero no se puede manejar la espontaneidad absoluta en una escritura como la que se produce en mis libros, que es autobiográfica, cercana a la autoficción”, agregó la narradora, que el año pasado obtuvo el Premio Iberoamericano Manuel Rojas.

“Siempre es política la escritura”, agregó la narradora que, como casi todos los autores mexicanos, se han dado un tiempo para hablar de su decepción por el reciente triunfo de Donald Trump en las elecciones presidenciales de EEUU. “Nunca nos imaginamos que el fascismo regresaría”, sentenció.

Más tarde, Poniatowska relató historias sobre su trabajo en el periodismo a partir de su libro recién publicado, Las indómitas, compuesto de una serie de ensayos sobre mujeres anónimas y combativas. “Las periodistas debían tener muy buena presentación. Entonces la mujer era como un objeto y sigue siéndolo. A las que persistimos nos dieron reportajes, nos permitieron viajar. Aún a mis más de 80 años, sigo siendo reportera”, señaló.

Ayer, pasado el mediodía, se realizó la mesa redonda “¿Quieres hacer el favor de escribir en Twitter, por favor?”, donde se dialogó sobre la escritura digital. “Internet es un pozo muy oscuro. Allí podemos capturar ciertos atisbos de las emociones”, dijo la escritora boliviana Liliana Colanzi, quien estaba acompañada de los autores mexicanos Mauricio Montiel y José Eugenio Sánchez. “Facebook y Twitter reproducen lecturas fragmentarias, que incluso han modificado la manera de pensar”, agregó Montiel. “Buscar la aprobación es lo principal. Todo texto está sometido a análisis lingüísticos, pero me parece que lo que se escribe en las redes sociales no tiene valor literario”, sentenció Sánchez.

Publicado en La Tercera

 

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