Bolivia debate una nueva ley de Cine

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(Foto de la película Corazón de dragón, de Paolo Agazzi)

Bolivia está cada vez más cerca de tener una ley del cine, ya que un anteproyecto de esta norma, propuesto por el Ministerio de Culturas, se encuentra desde la anterior semana en manos de la Asamblea Legislativa Plurinacional, a la espera de su promulgación.

El anteproyecto fue socializado la anterior semana en La Paz y Santa Cruz, con productores y directores de cine, que aún tienen reparos con algunos de los puntos que lo conforman.

Cambios
Uno de los grandes cambios que conllevaría la ley sería la creación de la Dirección Nacional del Cine y el Audiovisual Boliviano (Dinacab) en lugar del Consejo Nacional del Cine (Conacine).

La Dinacab tendrá una importante labor en cuanto a financiamiento de proyectos cinematográficos, además de reglamentar y administrar el cobro de registro y autorización de exhibición y distribución de obras cinematográficas extranjeras en salas de cine con fines comerciales, cuyo importe corresponderá para los distribuidores (3%) del total de la taquilla; y para los exhibidores (3%) del total de la taquilla.

Los recursos de la Dinacab serán utilizados para desarrollar y producir proyectos cinematográficos y audiovisuales, en diversos soportes y medios; para apoyar actividades de formación, actualización o especialización técnica cinematográfica; para propiciar la producción y coproducción de proyectos cinematográfi-cos y audiovisuales, en diversos soportes y medios y para fomentar proyectos en el ámbito editorial e investigación cinematográfica y audiovisual, entre otros puntos propuestos.

Cinemateca olvidada

En la reunión de consenso del anteproyecto, la anterior semana en la ciudad de La Paz, estuvo el expresidente e historiador Carlos Mesa, que en su papel de fundador de la Cinemateca Boliviana, protestó porque esta institución no aparezca en la norma como la institución encargada del archivo fílmico boliviano, lugar que sería cedido a la Dinacab.

«Los 40 años de vida de esta fundación (la Cinemateca) no solamente representan el trabajo, sino también el 85% del patrimonio audiovisual resguardado, recuperado y garantizado documentalmente en ese espacio”, señaló Mesa.

A su turno, Machicao respondió a este punto indicando que se trabajó el anteproyecto para que el Estado, legalmente propietario del patrimonio nacional, pueda trabajar con terceros, incluyendo a la fundación y otras instituciones similares.

Mesa también observó que se hubiera enviado el anteproyecto a la Asamblea sin la respectiva aprobación de los cineastas, productores y otros involucrados del cine boliviano, según informó el diario Página Siete.

El ministro Machicao indicó que una vez promulgada la ley se trabajará en la elaboración del reglamento, que incluirá temas específicos, ya que la ley es solo un esqueleto. “Las bases que se fortalecen con el reglamento”, explicó a los presentes en la reunión.

Publicado en El Deber

Debate sobre proyecto de ley de cine termina sin consensos

Por Eliana Flores

Cineastas y representantes del Ministerio de Culturas y Turismo se reunieron ayer para consensuar el anteproyecto de la ley del cine. El debate tuvo como primer resultado pocos consensos y más observaciones a la propuesta de la norma.
Los puntos fuertes de la discusión fueron la consideración y debido reconocimiento a la Cinemateca  Boliviana como la institución que preserva el patrimonio audiovisual, la renovación del Fondo de Fomento Cinematográfico y las líneas de distribución de los productos cinematográficos.
«La idea de la reunión es mostrar todo el trabajo que se  desarrolló en estos últimos meses.  La propuesta de norma fue ajustada con los conceptos legales, creemos haber cumplido con las expectativas”,  dijo  Marko Machicao, ministro de Culturas, dando inicio a la discusión.
 El miércoles de la anterior semana, el proyecto de ley  fue enviado a la Asamblea Legislativa Plurinacional. «Estimo que será fácilmente validado, aprobado y  promulgado. Este es el principio del trabajo (…)  hay cosas que seguir trabajando”,  añadió Machicao.
Algunos de los puntos que tuvieron más discusión fueron expuestos por el  expresidente  e historiador  Carlos  Mesa.  «Nuestra preocupación es que la Asamblea empiece a considerar el proyecto de ley sin previo consenso con los cineastas y gente involucrada”, dijo.
 Entre las dos consideraciones que Mesa aportó al panel y puso a criterio de los asistentes fue el otorgar un nombre y apellido a una institución, que denominó como  «clave”  para el cine boliviano.  Como segundo elemento, el historiador sugirió centralizar   la Cinemateca Boliviana como la principal institución de la preservación fílmica.
Como  tercer punto,  el historiador pidió reconocer a la Cinemateca como una instancia para preservar  el patrimonio fílmico del país. «Cuando se crea la Cinemateca, se crea el concepto de archivo nacional de imágenes de Bolivia. Los 40 años de vida de esta fundación no solamente representa el trabajo, sino  también el 85% del patrimonio audiovisual resguardado, recuperado y garantizado documentalmente en ese espacio”,  comentó Mesa.
Una de las abogadas del Ministerio de Culturas sostuvo, por su parte, que el Estado amparado en la  Ley 530 es el propietario del patrimonio (fílmico). Por esa razón, según la jurista, se abre las  posibilidades de designar  los  custodios de éste.
En el debate,  uno de los  cineastas criticó que  el proyecto carece de  puntos sustanciales que fueron  sugeridos en anteriores reuniones. «Es un retroceso. Lo que se está diciendo es que todo está sujeto a reglamentación, no se habla de producción nacional. No se pueden desconocer 40 años de trabajo y luego una nueva institución venga y en dos años eche a perder lo que ya realizó la Cinemateca”, dijo.
Otra de las preocupaciones de los asistentes fue  los recursos para la producción audiovisual.  «El Fondo de Fomento Cinematográfico se ha creado  con el fin de ayudar a los cineastas. La situación del mercado cinematográfico ha cambiado, se  ha trabajado en maneras de honrar la deuda. El cine se paga con cine”, dijo otro de los asistentes.
«Los cineastas no logran recuperar en la taquilla lo que invierten en la realización de sus producciones, lamentablemente ahora son deudores del Estado ¿por qué? porque nosotros no vamos a ver las producciones nacionales”,  reclamó otro de los asistentes.
Luego de casi de dos horas, los asistentes y el  Ministerio de Culturas no llegaron a ningún consenso.  Por esa razón, Machicao tomó la decisión de suspender el debate para un siguiente encuentro, que se realizará la próxima semana.  Además, pidió  una mejor revisión del proyecto  por parte de los cineastas.   De esa manera  se podrá sugerir correcciones y  propuestas para la nueva ley.

«Fondos se usarán  con equidad”

El ministro de Culturas y Turismo, Marko Machicao,  recordó a los presentes que las reuniones son como filtros, para ir descartando lo que no es importante y añadir lo sustancial. Sin embargo,  el borrador del documento ya está sujeto a evaluación  en la  Asamblea Legislativa.
«No se puede segregar los beneficios de la ley en sectores. Los recursos del Fondo de Fomento Cinematográfico hay que usarlos de manera responsable y justa, pero eso no se puede especificar. Pensemos en esta nueva ley como una piedra escrita diciendo qué es lo que se va a hacer”, expresó Machtticao.
El Ministro  de Culturas rescató que en una anterior reunión con distribuidores y exhibidores se llegó a un consenso, puesto que son ellos la principal fuente del fondo económico para la nueva ley.
Publicado en Página Siete

Cineastas piden aplicar medidas más rígidas contra la piratería

Por Eliana Flores

Reforzar la lucha contra la piratería. Esa fue una de las principales propuestas para mejorar el anteproyecto de la Ley del Cine.
«Es un punto por el que hemos luchado con el Conacine. Cada vez que pedíamos que se haga algo nos respondían que no, porque no había nada en la ley que penalice esta acción”, sostuvo  Mela Márquez, cineasta y directora de la Cinemateca Boliviana.
Según Márquez, la lucha contra  la piratería es fundamental, porque se tiene intenciones de imponer tazas de cobro a la venta de taquillas, pero (en el anteproyecto de  la Ley del Cine)  no hay una protección contundente respecto a la piratería.
«Yo creo que sí debería haber un artículo en la ley que diga que el Dinacab (Dirección Nacional de Cine y Audiovisual Boliviano) o la autoridad competente tiene que coordinar las acciones para el combate contra la piratería”,  sostuvo.
 Ayer, cineastas y representantes del Ministerio de Culturas se reunieron  para discutir y sugerir cambios en el anteproyecto  de la Ley del Cine  en ambientes de la Cinemateca Boliviana.
La propuesta ya se encuentra en la Asamblea Legislativa y se busca que sea promulgada  a principios del próximo año.
Otra de  las sugerencias fue    incluir una tarifa a las productoras  internacionales que deseen rodar en Bolivia y con la ayuda de técnicos nacionales.
«Nuestra inquietud era introducir no solo un concepto, sino un principio que defina  la co-producción nacional, en la que se establezcan criterios para acceder al interior de fondos nacionales o internacionales”,  dijo el cineasta Nelson Martínez.
Este comentario fue realizado en relación al cobro de coproducciones nacionales e internacionales  en las que, en  opinión de varios cineastas, es necesario  recaudar  algunos  ingresos.
«No podemos introducir porcentajes deliberadamente en la norma, pero sí definiremos las coproducciones entre bolivianos y extranjeros”,  sugirió Max Eguívar, jefe de la Unidad de Promoción del Viceministerio de Turismo, en representación de Marko Machicao, quien estuvo ausente en la charla.
La abogada Joselín Chávez aclaró que ciertos puntos ya mencionados están incluidos en el artículo 14 de la nueva normativa. «Incentivar a nivel nacional e internacional la distribución, exhibición y preservación de filmes nacionales y coproducciones bolivianas”,  dice el inciso B.
También, en el encuentro, varios de los asistentes  reclamaron  la presencia implícita y escrita de la Cinemateca Boliviana en la nueva normativa. Según varios de los invitados   dicha institución  se merece un reconocimiento por su trabajo de 40 años ad honorem.
«Es importante la presencia de la Cinemateca Boliviana  como contraparte en el texto, debido a que es la institución que resguarda de manera física los materiales audiovisuales que son patrimonio. Cuando tengamos que ir  a la Asamblea será de manera conjunta, porque si la Cinemateca no aparece en la comisión legislativa nos va a ir peor que en gabinete”,  explicó Sergio Paz.
En palabras de Ramiro Fierro, la experiencia con el Conacine demostró que «de donaciones y créditos tuvimos cero, y que el TGN sólo ha aportado lo mínimo para el funcionamiento del Conacine. Después que se apruebe la ley, puede que el Dinacab  sobreviva con el cobro de las tazas, cuando esos recursos deben estar encaminados al fomento de las actividades cinematográficas”,  expresó.
En el  artículo 12 del nuevo proyecto de ley se establece de que el Dinacab  será financiado por el Tesoro General de la Nación, donaciones, créditos, y  tazas administrativas que serán cobradas.
Otra de las sugerencias fue  obligar al Estado a realizar contrataciones a empresas productoras bolivianas para sus producciones, promociones y publicidades antes que a las empresas extranjeras”, añadió  Márquez.
Plantean crear una entidad al margen de Culturas
 Varios de los asistentes expresaron ayer la necesidad de crear  una entidad aparte del Ministerio de Culturas y Turismo  para manejar todas las regulaciones de la nueva ley.
«Todo pasará  por decisiones del ministro y no necesariamente por decisión de la institución. En otros países se relega esa decisión a la autoridad máxima del cine, ¿En  Bolivia tendremos esa misma situación o vamos a continuar con esa visión paterna del ministerio?”,  cuestionó Nelson Martínez.
En respuesta a la consulta, la abogada Joselin Chávez expresó que detalles como ése se añadirán no como un artículo y como una atribución más de la Dirección Nacional de Cine y Audiovisual Boliviano (Dinacab).
«Estamos planteando  tazas que cobren un determinado monto a la exhibición de películas extranjeras. Lo que nos interesa a nosotros como sector es disminuir la piratería, empezando a implementar políticas para ello, pero también los fondos tienen que provenir de  su propia institucionalidad para que así se capten mayores recursos”,  añadió Chávez sobre el perjuicio de la piratería.
Max Eguívar aseguró que la reglamentación de la nueva ley  apuntará a un trabajo conjunto con la sociedad civil como respuesta a las inquietudes de que en el texto no se menciona que la comunidad cinematográfica pueda participar en decisiones.
Publicado en Página Siete

 

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