FEMCINE: Mujeres cineastas del mundo toman Santiago de Chile

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En su séptima edición, el Festival de Cine de Mujeres (FEMCINE) se realiza en Santiago desde el 28 de marzo y hasta el 2 de abril. El certamen cuenta con 69 títulos (47 largometrajes y 22 cortometrajes), a exhibirse en 92 funciones. La programación cuenta con tres secciones competitivas y muestras paralelas que ofrecen una amplia mirada al cine hecho por mujeres en el mundo.

Este año se dedica un «Foco a Italia», una retrospectiva a la obra de la directora argentina María Victoria Menis; y un repaso a la carrera de la actriz y cantante Tita Merello. También se propone un espacio para el debate de temas en torno a la mujer con el Cine Foro Amanda Labarca. Las actividades paralelas se potencian en esta edición con el nacimiento de Industria FEM, que ofrece instancias de ayuda a la finalización de películas y la formación de nuevos profesionales.

El FEM Cine nació con el objetivo de difundir y premiar el cine realizado por y sobre mujeres. En 7 años de existencia ha relevado el trabajo de las realizadoras nacionales e internacionales permitido llegar a nuevas audiencias, generado espacios de debate sobre temas políticos y sociales como la igualdad de géneros e incentivando el diálogo a través del séptimo arte.

Foco en Italia

En cada edición, el FEM Cine dedica una sección exclusiva para que el público conozca el trabajo de realizadoras de un país específico. Este año, con el apoyo del Instituto Italiano y la Embajada de Italia, se exhibirán 4 importantes títulos provenientes del país europeo. Se tratan de películas realizadas durante los últimos años que han sido elogiadas por la crítica italiana.

“Il nome del figlio” (Francesca Archibugi, Italia, 2015)
“Incompresa” (Asia Argento, Italia, 2014)
“Io e lei” (Maria Sole Tognazzi, Italia, 2015)
“Latin Lover” (Cristina Comencini, Italia, 2015)

Retrospectiva a la obra de María Victoria Menis

La premiada realizadora argentina presentará cuatro de sus películas y trabajará con cineastas locales en busca de aprendizajes. Menis nació en Buenos Aires. Egresada del Centro Experimental del Instituto Nacional de Cinematografía (ENERC), debutó con los premiados cortometrajes “Vecinas” (1984) y “¿A qué hora?” (1985).

Su primer largometraje “Los Espíritus Patrióticos”, recibió el premio Cóndor de Plata a la mejor Opera Prima en 1989 y el premio mejor Opera Prima en los Festivales de Santa Fe y de Bariloche. En 2001 dirigió “Arregui, la noticia del día”, con la actuación de Enrique Pinti y Carmen Maura. En 2003 dirigió y escribió “El cielito”, coproducida con Francia, y premios en el Festival de San Sebastián, de Biarritz y La Habana. Posteriormente realizó las películas “La cámara oscura” (2008) y “María y la araña” (2013). Su más reciente largometraje, “Mi hist(e)ria en el cine”, se estrenó en el Festival Bafici 2016 de Buenos Aires.

Menis desarrollará además un taller de tres jornadas para realizadoras que quieran aprender sobre el proceso de escritura de guión y el delicado momento del traspaso a la realización. En este encuentro la realizadora pondrá toda su experiencia a disposición de las talleristas para compartir las claves de la escritura del guión en vista a la filmación. De las películas que componen la retrospectiva de la directora están:

«El Cielito” (2004)
“La cámara oscura” (2008)
“María y el araña” (2013)
“Mi histeria en el cine” (2016)

Repaso a la carrera de Tita Merello

Todos los años, el Festival Cine de Mujeres (FEMCINE) reserva su sección Diva a una figura femenina destacada del cine. Este año, el honor recaerá en la gran Tita Merello. La legendaria actriz y cantante argentina contará este año con una retrospectiva que incluye 5 películas.

“Tita Merello es una de las máximas divas del cine y la música latinoamericana, hasta hoy recordada por su clásica interpretación del tema “Yo soy así” una declaración de principios inédita para su época. Siempre se ha presentado como una mujer fuerte e independiente, que venía de un origen humilde y que a punta de esfuerzo, talento y determinación logró transformarse en una de las más recordadas figuras de la cultura argentina. Durante los años cincuenta fue la máxima estrella del cine argentino e interpretó a una serie de mujeres con carácter que desafiaban los límites que la sociedad de su época les imponía”, destaca Antonella Estévez, Directora de FEMCINE.

La sección “Diva” es la oportunidad de ver cinco de las más de veinte películas que la Merello protagonizó. Las cintas invitan a recordar una época clave en la producción cinematográfica latinoamericana para reflexionar sobre la realidad de las mujeres en ese momento.

“Arrabalera” (Tulio Demicheli, Argentina, 1950)
“La morocha” (Ralph Pappier, Argentina, 1958)
“Mercado de Abasto” (Lucas Demare, Argentina, 1955)
“Pasó en mi barrio” (Mario Soffici, Argentina, 1951)
“Vivir un instante” (Tulio Demicheli, Argentina, 1951)

Cortometrajes y documentales internacionales

La cita siempre se ha dedicado a difundir películas realizadas por directoras de todas partes del mundo que, las cuales son capaces de dar cuenta de las distintas realidades que coexisten en el planeta. Para acoger estos documentales contingentes hechos en distintas latitudes, FEMCINE ha creado una nueva sección: Miradas del Mundo. Una característica distintiva es que varios de estos documentales se relacionan con la música y los papeles de poder que asumen las mujeres en la sociedad, donde se destacan nombres como «Aislados» y «Alalá».

“Aislados” (Marcela Lizcano, Colombia/Ecuador/México, 2015)
“Alalá” (Remedios Malvárez, España, 2016)
“Construcción fija para habitación humana” (Adriana Casas, Argentina/México, 2015)
“Marimbula” (Diana Kuéllar, Colombia, 2017)
“Tango Suomi” (Gabriela Aparici, Argentina/Finlandia, 2017)

El cortometraje también tendrá un espacio fundamental. Se proyectarán 12 títulos que forman parte de la Competencia Internacional de Cortometrajes. Entre los más de 500 cortometrajes postulantes, este año, se seleccionaron 12 títulos para la Competencia Internacional de Cortometrajes. Son películas de gran riqueza e interés que demuestran el talento de las cineastas mujeres tanto en nuestro país como a lo largo del mundo.

Además de las exhibiciones, en las actividades paralelas también se propone un espacio para el debate de temas en torno a la mujer con el Cine Foro Amanda Labarca. El festival se potencia aún más en esta edición con el nacimiento de Industria FEM, que ofrece instancias de ayuda a la finalización y difusión de nuevas obras dirigidas por mujeres. Industria FEM surge como una de las áreas más potentes de FEMCINE, en donde invitados nacionales e internacionales participan en talleres, master class y seminarios que permiten a jóvenes realizadores adquirir herramientas y contactos para el desarrollo de sus futuros proyectos.

Las actividad se extenderán por seis comunas de la Región Metropolitana, entre Providencia, Quinta Normal, San Joaquín, El Bosque y Maipú, en diversas sedes como Casa Central Universidad de Chile; Casa de la Ciudadanía Montecarmelo; Centro Cultural Matucana 100; Museo de la Memoria y los Derechos Humanos; Radicales; Centro Cultural de España, Cineteca Nacional -Centro Cultural La Moneda y GAM

Publicado en El Mostrador

Nadine Voullième: “El espacio se lo tiene que hacer uno trabajando”

Por Laura Martínez García

FEMCINE es un Festival creado para relevar y celebrar el trabajo de las realizadoras, tanto de las directoras como de las guionistas, productoras y todas las profesionales del audiovisual que desde su área aportan a la creación de un cine más diverso e integral.

Cada año el equipo de FEMCINE escoge a una mujer que se ha destacado por su aporte al cine chileno para recibir un premio por su trayectoria. Este año, ese reconocimiento recae en Nadine Voullième, postproductora de sonido con un extenso currículum como sonidista para cine de ficción, publicitario y documental, televisión y video arte. Ha trabajado en más de 60 películas, tanto chilenas como latinoamericanas, entre las que destacan ”Kiltro”, ”31 minutos, la película” y la colombiana ”Pantaleón y las visitadoras”.

Además de su reconocida carrera profesional en un área en que hay muy pocas mujeres desempeñándose en el mundo, destacamos a Nadine Voullième por su trabajo como académica y por la generosidad y sabiduría con que cada año aporta a la formación de nuevos cineastas.

-Ha sido elegida como Mujer Destacada FEMCINE 7. ¿Qué se siente al recibir este reconocimiento?

-Se siente como estar de cumpleaños. Esa fue la sensación cuando Antonella lo publicó y lo hizo oficial. He recibido tanto cariño de la gente que en realidad se siente como estar de cumpleaños. Esa es la primera impresión que tuve. De alguna manera, que te nombren Mujer Destacada es bonito, porque es un reconocimiento al recorrido y a la trayectoria que uno ha tenido profesionalmente. Eso fundamentalmente. Y también siento que es un reconocimiento que viene con mucho cariño detrás.

-¿Cuánto tiempo lleva dedicándose al cine?

-Empecé trabajando como sonidista en el año 90. Terminé mis estudios y ese año empecé a trabajar. Partí en publicidad, seguí haciendo programas de televisión, y luego por ahí se introdujo el cine. El año que yo ingresé estaban haciendo la postproducción de La Frontera, que fue una película que marcó la diferencia, en el sonido especialmente, y en el cine chileno también. Estaban haciendo La Frontera en el estudio en el que yo estaba trabajando y fue una tremenda experiencia. Ese fue mi primer acercamiento al cine. Continué con Johnny Cien Pesos, donde también estuve presente y también participé. Y de ahí en adelante.

-¿De dónde surgió la vocación?

-La vocación de sonidista quizás un poco por el lado de la música. Todo sonidista alguna vez quiso ser músico. Cuando estaba en el colegio quería ser sonidista. Lo tenía bien claro. Y postulé a sonido, estudié sonido… Fui muy apoyada por mis papás también. Había pocas mujeres en esa época, muy pocas. Y muchas quedaron en el camino también. Pocas siguieron trabajando y encontraron su ruta dentro del área del sonido. Ahora, cuando yo empecé, ya había una mujer trabajando, y yo partí con ella haciendo coproducción de sonido. Con Gloria Loyola, que ahora se dedica a las locuciones.

-¿Cómo es el trabajo de un sonidista de cine?

-¡Es duro! Porque siempre es como el final de la travesía. Como cuando el naufragio ya pasó y llegas a la arena y aaahh… El final. Están todos terminando y siempre hay apuro, siempre hay poca plata… Pero es un trabajo bonito, un trabajo de equipo. No es un trabajo individual, es un trabajo que se hace entre mucha gente. Imposible decir que soy yo sola. Soy yo y un equipo. Siempre. Y no yo a la cabeza necesariamente. Eso es lo más interesante.

-También da clases de Sonido en la Escuela de Cine UDD. ¿Cómo perciben sus alumnos el panorama cinematográfico actual?

-Yo creo que ellos están muy entusiasmados. Los veo muy entusiasmados. Creo que a todos mis alumnos, también a los que doy clase de cine y animación en la Universidad Mayor. Les veo con muchas esperanzas, que esto es un campo interesante donde se pueden hacer cosas. Cada vez más. Al principio quizás se lo tomaban menos en serio. Mucho ímpetu, pero poca seriedad, y en algunos casos también he visto mucha decepción. Pero últimamente estoy viendo mucha energía en los alumnos. Los veo con cosas que decir. Eso es bonito. Con opiniones, hay muchas más opiniones. Al principio no había tantas.

-¿Cuál ha sido su mejor experiencia como profesional del cine?

-Es un trabajo que me ha reportado mucho. Es duro, pero me ha dado muchas alegrías. Me ha enriquecido mucho y es una suerte poder estar haciendo lo que me gusta hacer. Es algo que tengo que agradecer. Es una suerte que no he parado de trabajar y que no he tirado la esponja. Así como una anécdota… Muchas. He hecho voces de mono, he doblado niños, he tenido experiencias con actores muy divertidas y enriquecedoras, y también muchas interesantes con directores. No sabría quedarme con una sola.

-¿Tiene algún referente dentro del mundo cinematográfico?

-Tengo que nombrar necesariamente a Ricardo Larraín. La primera película en la que estuve presente fue en La Frontera, como asistente, y lo vi trabajar. Después trabajé con él. Lo tuve todos los días sentado al lado hablándome mientras hacíamos los doblajes, y siempre encontré que era un maestro. Un maestro que era generoso en sus enseñanzas, que siempre tenía algo que aportarte en sus comentarios, en sus reflexiones… Hasta un poquito antes de morirse. Siempre tenía algo que dar para instruir a otro. Alguna reflexión interesante, algo que te dejaba pensando. Él siempre fue de alguna manera un maestro, un referente para mí.

-Hay muy pocas mujeres trabajando en esta área. ¿Cree que esto va cambiando poco a poco?

-Sí. No podríamos decir que estén equiparadas en porcentaje o que sea mayor, para eso todavía falta, pero sí he visto muchas mujeres. Hay una tendencia y se siente de alguna manera que este es un trabajo muy masculino. Desde que yo partí ya había algunos referentes femeninos en el sonido, como Gloria, que ya trabajaba en el estudio donde yo trabajaba, pero también estaba Loretta Nass, que hacía sonido para el Teatro Municipal y que graba orquestas sinfónicas. Pero también eran contadas y tuvieron que ganarse su espacio. Ya hay mucha sonidista mujer. Y no solamente en el cine, también en la música, en la amplificación… En todos los ámbitos del sonido. Cuesta más, porque todavía hay una tendencia a creer que el sonido es una cosa como de hardware nada más y no de criterio artístico, por así decirlo. Como que no es creativo, que es una cosa muy técnica. Tiende a pensarse que es un espacio de máquinas, de equipo, de marcas, de oído… Un espacio masculino de peso. Pero no es exactamente así. Para todo hay técnica, para todas esas cosas hay técnica, pero también hace falta criterio. Criterio artístico, criterio estético, criterio a aplicar en el trabajo. Eso lo puede hacer cualquiera que esté capacitado.

-¿Qué consejo les daría a todas aquellas mujeres que sueñan con entrar en la industria del cine?

-Vamos para delante, ¿no? Tienen todo el espacio ahí, como en cualquier otro espacio. El espacio se lo tiene que hacer uno trabajando, dándole duro. La cosa nunca es fácil. Yo diría que ningún ámbito es sencillo. En el cine quizás es más difícil porque cuesta más encontrar el camino, y también te pagan menos. Pero si tienes ganas, mi consejo es ponerle mucho empeño, ponerle muchas ganas, investigar, concentrarse… Y estar ahí, no estar en otra cosa. Estudiar y, muy importante, saber trabajar en equipo.

Publicado en FEMCine

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