Argentina: Audición para una manifestación

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Lola Arias visita la rebelión de 2001 a partir de «Audición para una manifestación»

La escritora, directora teatral y performer prepara para el sábado próximo en el Centro Cultural San Martín una versión local de una de sus más ambiciosas propuestas que, con la memoria de la rebelión popular de diciembre de 2001 como telón de fondo, procurará presentar lo que define como “una experiencia polifónica e impredecible que no parte de ninguna tesis”.

La propuesta que se desplegará el 27, de 18 a 23, en la sala A del espacio cultural comunal porteño al que se accede por Sarmiento 1551, forma parte de la Bienal de Performance y las entradas gratuitas pueden reservarse en el link www.eventbrite.com.ar/e/lola-arias-audicion-para-una-manifestacion-2001-tickets-34424284963.

“En ese ámbito doy un marco para hacer que la gente hable, recuerde y piense sobre algo y aporte acerca de cómo se lee desde hoy ese momento que obviamente tuvo todos esos elementos que tenían que ver con lo inesperado, una rebelión, una movilización muy sorprendente”, apunta Arias durante una entrevista con Télam.

Para la artista que anteriormente habilitó esta modalidad de intervención teatral en Berlín, Praga y Atenas donde visitó otras tantas movilizaciones de alto impacto, “el 2001 en la Argentina tuvo su efecto posterior en formas de organización que no existían y donde se buscaron nuevos modos de relación y de democracia directa”, según indica.

Las jornadas de diciembre de 2001 son, según el cristal con que se las mire, la escenificación del caos, o la puesta en acto de una serie de demandas sociales que marcaron la agenda política argentina de la década o la irrupción de una nueva subjetividad colectiva capaz de cuestionar al Estado y a la lógica de representación que encarnan los partidos políticos.

Arias advierte que “no quiero demostrar nada en ese sentido y no tengo una posición tomada al respecto, ni me interesa relacionar el 2001 con hoy”.

En cambio, la autora de la pieza teatral “Campo minado” y del libro que reúne «Mi vida después», «El año en que nací» y «Melancolía y manifestaciones», indica que la interpela “cómo ejercemos nuestro poder como pueblo, hasta dónde estamos dispuestos a llegar y hasta qué punto podemos organizarnos”.

“Lo que me atrae -puntualiza y abunda- es ver qué cosas quedaron pendientes del 2001 y cómo abrió las fronteras de lo que pensábamos como posible ya que si bien no logró cristalizar algo de lo que insinuó, a la vez abrió un campo”.

La convocatoria abierta a quienes quieran participar será en la misma tarde del sábado, un rato antes de la puesta, en la puerta del San Martín donde seguramente dirán presentes algunos de quienes fueron entrevistados previamente para recopilar historias, tales los casos de las obreras de la textil Brukman, los motoqueros, militantes políticos, y Martín Galli una de las víctimas de la represión que acabó con la vida de 39 personas.

El equipo que trabajó para esta audición que aspira a reponer la revuelta que puso fin al gobierno de la Alianza encabezado por Fernando de la Rúa, reúne en producción e investigación a Lucila Piffer, en dramaturgia a Aljoscha Begrich, como artista invitado a Julián D´Angiolillo y en asesoramiento a María Moreno.

El staff se completa con Lucía Ulanovsky en investigación de archivo, David Seldes en dirección técnica, Marco Medici en video, Candela Rosito en vestuario, Silvina Bernabé Flores en asistencia de producción y Laura García Bustos en asistencia de vestuario.

Télam: ¿Cuál es la motivación de esta propuesta?
Lola Arias: La experiencia recogida a partir de un proyecto que surgió en 2014 en el teatro Gorki de Berlín por los 25 años de la caída del Muro, exhibió de qué manera las personas reponían sus recuerdos o cómo les habían contado la historia y, en tal caso, cómo aquel suceso se fue convirtiendo en un relato. Apliqué ese mecanismo que no es el de trabajar con un grupo durante mucho tiempo sino que busca que el público sea, de alguna manera, el protagonista al querer contar o escuchar. Son eventos que tienen que ver con reconstrucciones a lo largo de la historia y con cómo crear un formato donde se produce un ejercicio de memoria colectiva.

T: ¿Qué busca con estas experiencias?
LA: Es un espacio que se abre para generar una especie de viaje en el tiempo que posibilite pensar. Trabajo sobre una incertidumbre, una pregunta, una inquietud que quiero compartir con otros; más bien quiero escuchar que producir mi producir mi propia fórmula.

T: ¿Por qué se apela al formato de la audición?
LA: La audición tiene esa idea de que uno está buscando a alguien y vamos probando personas para un rol. Pero, en definitiva y en este caso, la obra es la audición.

T: Tratándose de un acontecimiento que cuestionó la lógica estatal ¿Cuánto dice que la performance se haga en un lugar como el San Martín?
LA: El San Martín es como un lugar bastante especial por toda su historia. Es un lugar que alberga muy diferentes cosas, es un espacio mucho más polimorfo y esta es una actividad gratuita y abierta para todo el mundo.

T: Durante el último Bafici el Fondo Nacional de las Artes premió el Work in Progress de una película en torno a su obra teatral “Campo minado” ¿En qué instancias se encuentra el filme?
LA: Es un proyecto que todavía no está, solamente presentamos ocho minutos de 600 horas de filmación. Pero es un material que se filmó paralelamente a “Campo Minado” pero no es exactamente un backstage de la obra sino que de alguna manera narra el encuentro entre los argentinos y los ingleses. La relación y la transformación de ellos y de sus historias. Es un proceso bastante distinto al de la obra que refiere al proceso de la interacción entre ellos.

Publicado en Télam
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