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De Violeta a Los Bunkers: lanzan primer libro sobre el documental musical chileno

Ruidos-imágenes-voces reúne 207 filmes hechos en el país entre 1994 y este año, entre los que destacan cintas sobre Quilapayún, Víctor Jara y el punk local.

Por Gonzalo Valdivia

Uno de los hallazgos parece casi una contradicción vital: los documentales musicales hechos en Chile abordan escasamente la música. Es una de las conclusiones a las que llegó el musicólogo Martín Farías tras revisar los filmes de ese tipo que se han hecho desde 1994 hasta ahora en el país, un listado que incluye desde El derecho de vivir en paz (1999) a Quilapayún, más allá de la canción (2015), pasando por Rosita, la favorita del Tercer Reich (2012).

“Es una gran pregunta: por qué, siendo que está toda la posibilidad de hablar sobre lo musical, contrariamente los relatos son súper históricos, cuándo se formó la banda, cuáles son sus principales hitos. La biografía es como una especie de leiv motiv que aparece constantemente”, indica Farías, doctor en Música en la Universidad de Edimburgo, especializado en el vínculo de la música con el cine y el teatro.

Su libro Ruidos-imágenes-voces. El documental musical en el Chile postdictadura, que se lanza en enero, postula ese elemento como uno de los rasgos más llamativos de la producción local de los últimos 25 años. También fija una cifra que hasta ahora se mantenía inédita: en el periodo se han realizado 207 documentales musicales, tanto cortos como largometrajes. Un número al llegó a partir de investigación propia, las bases de datos de CineChile.cl y el catálogo del festival In-Edit, el certamen que se realiza en el país desde 2004 y que ha premiado buena parte de los títulos que el libro incorpora. “El número es importante, te da luces de que es un área de trabajo que están haciendo distintas personas y que están generando discursos sobre música”, afirma.

Con un acercamiento que evita las entrevistas con los realizadores y funciona bajo la idea de “hacer el ejercicio de quien busca un documental, lo encuentra en internet y simplemente lo ve”, la investigación se detiene en primera instancia en Víctor Jara y Violeta Parra. Su análisis es mayoritariamente a través de los filmes Viola chilensis (2003), de Luis Vera, y El derecho de vivir en paz, de Carmen Luz Parot, el que se define en las páginas como “probablemente el documental musical chileno de mayor circulación y relevancia”.

“Los veo como documentales fundacionales, establecen ciertos parámetros de cómo se cuenta lo musical”, señala Farías, para luego agregar: “Después aparecen en otros documentales mencionados como referentes de músicos más jóvenes, hay una idea de que otros artistas continúan el legado de Violeta Parra y de Víctor Jara, eso aparece en muchos”.

El libro -financiado por el Fondo para el Fomento de la Música Nacional- en sus capítulos siguientes analiza películas sobre la cueca, el punk y el metal local, además de músicos callejeros y dos nombres históricos como Mauricio Redolés (Redolés, las hebras de un poeta, 2015) y el citado filme sobre Quilapayún. Hacia el final, se instala en trabajos de corte más experimental, como Variaciones espectrales, cinta dirigida en 2013 por Carlos Lértora que toma como eje al compositor José Vicente Asuar, pionero de la música electroacústica. “Genera especies de secuencias en las que la música de Asuar dialoga con lo que está pasando en la imagen, la música se interpreta de alguna forma desde lo visual”, señala. “Quizás sería difícil hacer eso con Víctor Jara, porque es una figura muy canónica”.

Por otro lado, un capítulo anterior se aboca a nombres de mayor arrastre popular ligadas al rock y al pop, como Manuel García, Los Bunkers y Nicole. La cantante es el centro de tres filmes realizados en el último cuarto de ciclo, al igual que Violeta Parra. Una cifra que no maquilla que, de los 207 filmes, solo una veintena se centra en mujeres, mientras que todo el resto retrata a hombres.

“Es un reflejo de las desigualdades de género a nivel musical en general”, apunta Farías. “Es curioso también lo poco que aparecen mujeres en pantalla. Cuando hablas de una banda, también puedes hablar desde la perspectiva de los fans, de los productores, de los que están en torno al grupo, y aun así ocurre lo mismo. Es muy marcado que ese es un discurso de hombres, por hombres”, argumenta.

El lanzamiento del libro será este 6 de enero a las 16 horas en Valparaíso (Zócalo del Centex), junto a la periodista Marisol García y la musicóloga Fernanda Vera. Ambas también estarán al día siguiente en el lanzamiento, en Santiago, a la misma hora, en el Instituto de Música de la Universidad Alberto Hurtado.

La Tercera

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