Latinoamérica en Santiago

Mocha Dick - Imagen: Fototeatro
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Por Redacción Nodal Cultura

Santiago a Mil tiene una larga relación con el teatro latinoamericano. Cuando sus organizadores decidieron abrir el festival escénico más importante de Chile para incorporar espectáculos internacionales, la mirada se volcó hacia nuestra región. “Nosotros queremos ser la puerta del sur para el teatro de América Latina. No concebimos el Santiago a Mil sin la presencia de Latinoamerica, es parte de nuestro corazón y nuestra historia”, aseguró su directora Carmen Romero a Nodal Cultura.

Además de las obras chilenas, la programación incluye trabajos que provienen de Argentina, Bolivia, Brasil, Cuba, Haití, México, Perú, Uruguay y Venezuela. Comenzando la última semana de Santiago a Mil, que finaliza el próximo domingo 26 enero, a partir de este martes  Latinoamérica y la programación nacional estarán en el centro de la escena.

Es así que Santiago a Mil organiza en estas últimas jornadas Platea, la Semana de Programadores del Festival, donde creadores chilenos y latinoamericanos se encuentran con productores y gestores culturales de todo el mundo, para promover y expandir las artes escénicas a nivel global. Más de 400 profesionales se reúnen para ver obras con proyección internacional, intercambiar ideas, generar redes, gestionar nuevos proyectos y reflexionar sobre las artes escénicas que se desarrollan en este lado del mundo.

Encuentros breves con hombres repulsivos

Entre las actividades de este martes se destaca el pre estreno exclusivo de Encuentros breves con hombres repulsivos, que se realizará gratis, en el Centro Cultural de San Joaquín. Esta coproducción de Santiago a Mil es una puesta del director argentino Daniel Veronese protagonizada por los actores chilenos Francisco Reyes y Marcelo Alonso. La obra basada en la novela de David Foster Wallece, problematiza sobre la condición masculina contemporánea que aparece ante el encuentro con una mujer. Del mismo autor, y también puesta por Veronese, se presentará La persona deprimida, con una actuación imperdible de la actriz argentina María Onetto.

Habrá dos importantes estrenos en salas: de Perú llega El apellido comienza conmigo, donde su directora, la reconocida documentalista Chaska Mori, comienza investigando una situación de corrupción de su país para terminar vinculada a la historia en primera persona. La autoficción, el género en el que autor, narrador y personaje son la misma persona, tiene un maestro uruguayo, Sergio Blanco. Él presentará en Santiago su último trabajo, Cuando pases sobre mi tumba. Aquí Blanco relata los últimos días de su vida, ya que ha organizado su suicidio asistido en una clínica en Ginebra, para luego entregar su cadáver a un joven internado en un hospital psiquiátrico de Londres. La historia narra los encuentros del autor con el médico a cargo de ejecutar la eutanasia y con el joven que recibirá su cadáver. Aquí el cuerpo es puesto en tensión en relación con su permanencia y su pertenencia, incluso más allá de la muerte.

Los Maderfakers de Kike Goreno – Foto: Tony Suarez

Kike Gorena, dramaturgo y director boliviano, presentará Los maderfakers historia de una familia de metaleros se las ingenia para sobrevivir como puede en un mundo sumergido en la estupidez, la desidia y el abandono. Este estilo de vida ha ocasionado serios daños en las habilidades sociales de estas personas, que tienen como único anhelo formar su propia banda de rock. Gorena conoce y maneja con mucha precisión la comedia en espacios de encierro y cierto clima hiperrealista en las relaciones personales.

El teatro brasileño ha comenzado a trabajar desde hace unos años sobre algunos ejes de reflexión sobre historia colonial, explotación, migraciones, géneros, negritud e identidades diversas. Grandes trabajos que se han visto tanto en festivales internacionales como en las salas de las principales ciudades de Brasil. Los cuerpos en escena son centrales en el trabajo de las puestas y esto es clave en ¿Esto es un negro?, que reflexiona sobre qué significa ser un “artista negro” en ese país, en tiempos de racismo desenfrenado.

En un registro marcado por el uso de la tecnología y el encuentro del teatro y el cine, se presentará Plata quemada, la puesta basada en la novela de Ricardo Piglia a cargo de la compañía chilena Teatrocinema. El dispositivo escénico de esta compañía integra el cine y el teatro de un modo poco común. A partir de este clásico policial negro de robo y amores,  TeatroCinema propone un espectáculo donde el teatro sale de una pantalla de cine y el cine adquiere volumen sobre el escenario. Los trabajos de este grupo son siempre una experiencia muy atrapante.

Plata Quemada – Foto: Antonio Zagal

En el marco de Platea la compañía chilena La Mona Ilustre presentará Mocha Dick, adaptación de la novela gráfica de Francisco Ortega y Gonzalo Martínez. En esta puesta de una potencia visual notable, un grupo de marineros se embarca en una expedición para cazar a Mocha Dick, el cachalote albino del que se habla con pavor en todos los puertos. El joven Aliro Leftraru se dedica con ahínco a boicotear el viaje convencido de que Mocha Dick es en realidad la madre de todas las ballenas, origen del mito mapuche del Trempulcahue.

Otro de los puntos altos de la escena chilena para esta semana de cierre se dará en el marco del festival en las regiones, con la presentación en Conce a Mi de la obra Excesos, en la versión del chileno Cristián Plana, la pieza que ha sido considerada por la crítica como una de las mejores obras de 2019, tiene al reconocido actor Alfredo Castro para protagonizar un texto que indaga en el deseo, la ausencia y las posibilidades de la representación.

 

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