Zacatecas Film Festival

“Sí hay desarrollo en la industria del cine mexicano, pero un retroceso creativo”: César Ramos

Hoy inicia la primera edición del Zacatecas International Film Festival, un evento que a decir de las autoridades organizadoras, busca colocar a la ciudad y la entidad como locación cinematográfica además de impulsar el talento local, y que hasta el 18 de enero tendrá dentro de su programación, charlas, talleres, conferencias y proyección de 40 películas que competirán por los 150 mil dólares del premio y el galardón Antonio Aguilar, decisión que correrá a cargo del jurado del que forma parte el actor y productor César Ramos, con quien platicó La Jornada Zacatecas, en exclusiva.

-¿Qué importancia tiene que Zacatecas tenga un Festival Internacional de Cine que propicie la competencia, la calificación del trabajo cinematográfico y que busque ingresar a la industria como una locación potencial?

-Es fundamental. Es muy importante dar estas ventanas, brindar la oportunidad y es importante traer cine internacional para acercar a la gente de Zacatecas a un cine que no les va a llegar de otra forma. Eso es para el público. Para la comunidad de jóvenes es para motivar, para que los pueda acercar a la gente del medio, porque no dudo que haya más de un joven que esté estudiando comunicaciones, que tenga deseo de ser cineasta. Un evento de este tipo trae a los cineastas y propicia el contacto que me parece fundamental para el desarrollo de cualquier expresión artística.

Por nuestra parte, también nos da la oportunidad de venir a conocer Zacatecas. Yo como productor y cineasta, pienso “caramba, por qué no he visto películas filmadas en Zacatecas”. Quiero venir a filmar. Es muy bueno que esté sucediendo y estoy muy contento de formar parte de la primera edición y espero que tenga muchos años.

-¿Desde tu perspectiva, cómo ves el cine que se está haciendo en México, que por un lado hay mucho peso de este cine comercial, las comedias light, y por otro lado un cine con un cariz más artístico, más profundo en cuestiones narrativas y temáticas?

-Yo empecé a hacer cine en el 2005 en México, indudablemente el día de hoy se produce muchísimo más de lo que se producía hace 15 años, la gran diferencia es que antes hacíamos 8 ó 10 películas al año pero sí tenía una gran libertad de propuesta. Hay película como Crónicas de un desayuno o como Amores Perros que tenían más forma que lo que el día de hoy está llenando nuestras salas, porque ahora nada más son Omar Chaparro y Martha Higareda. Sí está produciendo mucho más, hay mucho más trabajo, hay muchos actores que estaban en la oscuridad, que el día de hoy están teniendo una oportunidad gracias a que entraron a la escena a las plataformas de streaming, que es lo que está cambiando nuestra industria. Simplemente en el cine creo que sí hay un desarrollo grande de la industria, pero un retroceso creativo.

Porque también otra cosa que sucede con las comedias que están llenando nuestras salas es que son remakes; ni siquiera están escribiendo guiones originales: compran una película, vienen, la hacen aquí, no les queda tan buena como la original, y eso es lo que nos están ofreciendo. Entonces, un festival como el de Zacatecas que viene y acerca al público a un cine diferente, que le hace ver a la gente nuevos directores, nuevas películas, películas de otros países, que eso es para mí lo más bonito de un festival de cine, poder ver películas que de otra forma no voy a tener la oportunidad de verla nuca más.

-¿Y cómo está la industria para aquellos cineastas incipientes, que están empezando ahora cuando hay una nueva política cultural en el país. Cuál es el panorama?

-Definitivamente en cuanto a términos y posibilidades de desarrollo profesional, el día de doy estamos en un muy buen momento. Una frase que nos gusta comentar últimamente, entre la comunidad, es que “México está en llamas”. De Latinoamérica me parece que es el país que más producciones está teniendo junto a Colombia y Argentina, pero definitivamente México es la plataforma más importante para los cineastas latinoamericanos. Pero todavía estamos en un momento en que a las producciones extranjeras le sale mucho más barato venir a filmar a México y eso también genera oportunidades de desarrollo profesional para los jóvenes.

En cuanto a la política cultural, la verdad ahora toda la comunidad sentimos que traemos el puñal en la espalda, porque fuimos los que más estuvimos apoyando y presionando para tener el gobierno que tenemos y, por ejemplo, yo no puedo aplicar para un fondo porque ya no va a haber. Y eso está cabrón, porque si detiene la producción, porque finalmente el día de hoy la industria cinematográfica de México aún no tiene, aparte de Martha Higareda y Omar Chaparro, ninguna figura que llene las salas. Tenemos ejemplos de actores y actrices que están en todas las películas pero todas fracasan. ¿De qué vive este cine? No de hacer taquilla, de los apoyos gubernamentales. Ahora, qué pena también que los pocos apoyos gubernamentales que se están dando se los lleven todas estas películas.

-¿Cuál sería la principal preocupación del cine mexicano, tanto al interior de la industria como en la creatividad?

-Más que una preocupación, creo que debemos de perder el miedo a perder la taquilla. Lo que se ha estado logrando en estas taquillas es que ha hecho que regrese la gente a las salas a ver cine mexicano. Y la gente si está dispuesta a ver cine con propuestas, cine diferente, lo que pasa es que al público se le resta el poder de decisión; porque llegas a una sala en un complejo que tiene 12 salas y en ocho está Avengers, en tres la película de Omar Chaparro y en una, a las 10 de la noche, la película de arte que ganó en Cannes.

Yo soy productor de mi película “Bruma”, que filmamos en Berlín y que estrenamos en México en marzo pasado; nos esperamos mucho, un año para que Cinépolis nos diera las salas; al final nos dieron pocas salas y fue viernes, sábado y domingo. El lunes nos quitaron.

-Se enfrentan no solamente a la falta de apoyo gubernamental sino de distribuidores también…

-Y a la competencia desleal. Finalmente quién soy yo para exigirles a los de Cinépolis que me aguanten la película. Pero sí creo que participan de que la gente no se acerque a ver otras películas, precisamente por lo condicionado que nos tienen; a raíz de los horarios que nos ponen, las pocas copias que nos dan y el poco tiempo de exposición que nos ofrecen. La gente sí quiere ver este cine. Esa película que duró tres días en Cinépolis, duró 12 semanas en cineteca nacional. Qué quiere decir, que la gente sí tiene ganas, que se van desde el Estado de México a la Cineteca, que si la tuvieran en el cine que está al lado de su casa, imagínate el alcance que el cine mexicano tendría.

-Finalmente ¿cuáles son las alternativas para los nuevos cineastas mexicanos? ¿Las coproducciones son una buena alternativa?

-Es una buena alternativa que se explota muy poco todavía en México, pero es por lo complejo que es. Yo comencé mi carrera como productor en Alemania, todos los proyectos que comencé a desarrollar era una coproducción y lo complica bastante más. ¿Cuáles son las opciones para los cineastas? Bueno, la tecnología afortunadamente ha abaratado los costos de producción. El día de hoy si tienes talento y una buena camarita, si tienes una buena idea y un buen ojo, haces una buena película. Ya el día de hoy, afortunadamente los chicos que quiere hacer cine si lo desean y se ponen de acuerdo lo pueden hacer, y esas son las opciones que tienen. Y que vengan y se acerquen a nosotros en el festival si tienen dudas o quieren preguntar, para eso están estos eventos.

César Ramos ha participado en numerosos largometrajes de entre los cuales destacan “Tlateloco” y “Colosio” ambos dirigidos por Carlos Bolado. Asimismo ha tenido participación en filmes como “Inhale”, “Cuatro lunas” y es productor del filme “Bruma”.

LJZ

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