Alejandro Sieveking, adiós a un maestro del teatro chileno

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El multifacético artista brilló en los escenarios locales, en cine y televisión.

Estuvo casado por casi 60 años con la destacada actriz Bélgica Castro.

Por Mario Valle, Patricia Cerda, Martín Cifuentes y Agustín Lizana

Autor de obras imprescindibles del teatro chileno como “Ánimas de día claro”, “La remolienda” y “Tres tristes tigres”, Alejandro Sieveking Campano falleció ayer en la tarde a los 85 años mientras se encontraba en su departamento.

La noticia causó impacto en el mundo teatral chileno, al tratarse de un multifacético y destacado artista: dramaturgo, actor, director, guionista, diseñador, artista plástico y gestor cultural.

Había recibido el Premio Nacional de Artes de la Representación en octubre de 2017. Según el acta de esa distinción, a Sieveking le fue entregada en forma unánime “en mérito de su prolífica producción dramática, reconocida nacional e internacionalmente”, y se agregaban todas sus otras cualidades, entre ellas también la de “formador de artistas”.

De su obra como dramaturgo hay consenso en que era costumbrista y de gran realismo social.

Sieveking nació en 1934 en Rengo. Luego, a los ocho años, al separarse sus padres, se radicó con su madre y hermano en Talca en la casa de sus abuelos. A los 16 años, a raíz de un accidente que sufrió en la nieve, su madre decidió trasladarlo a Santiago, ante el mal pronóstico. Permaneció cinco meses en cama, situación que aprovechó para leer todos los libros que cayeron en sus manos, como las obras de Thomas Mann y Vicki Baum, según recordó en una entrevista con “El Mercurio” tras ganar el Premio Nacional.

Después ingresó a estudiar Arquitectura en la Universidad Católica, pero admitía que le fue pésimo. “Si hubiera estudiado coreano me habría ido mejor”, señalaba. Motivado por un profesor participó en festivales de teatro aficionados y ahí descubrió su vocación. Era 1955.

Víctor Jara, Sergio Zapata, Bruna Contreras y Alejandro Sieveking,

Un gran amor

Fue entonces cuando decide entrar a la carrera de teatro en la Universidad de Chile, donde tuvo de compañeros a Jaime Vadell, Tomás Vidiella y Víctor Jara (quien dirigió algunas de sus primeras obras), entre otros. “Con el teatro me destapé, comencé a ser otra persona”, decía.

Allí también conoció a quien sería el gran amor de su vida: la actriz Bélgica Castro, quien ya era una intérprete consagrada y su profesora. La había visto antes en el montaje de “Tío Vania”, de Chéjov, y planteaba que se enamoró de ella sin conocerla. Más tarde, coincidieron en el elenco de la obra “Un sombrero de paja de Italia”, comenzaron a salir, congeniaron, se casaron en 1961 y estuvieron juntos por más de 60 años, la mayor parte del tiempo en su departamento de calle Santa Lucía, en Santiago centro. Al principio, su relación fue motivo de comentarios, por la diferencia de 14 años que había entre ellos.

La dictadura militar afectó a la pareja, principalmente por el asesinato de su amigo Víctor Jara. En 1974 partieron a Costa Rica y ese mismo año ganó allá el Premio Casa de las Américas por “Pequeños animales abatidos”.

En San José fundaron el Teatro del Ángel (que luego instalaron en Santiago), donde trabajaron durante 11 años. Al regresar a Chile, Sieveking fue además guionista de series como “Matilde dedos verdes” (Canal 13).

Justo el día en que obtuvo el Premio Nacional, Bélgica Castro, quien padece alzhéimer desde fines de 2016, sufrió un accidente doméstico, por lo que no pudo asistir al acto en que se lo comunicarían. Ese mismo año habían participado en la última obra en que trabajaron juntos, “Todo pasajero debe descender”, y que él había escrito especialmente para ella, como varias otras.

Sieveking seguía dedicado a su labor artística y en paralelo al cuidado de su esposa, quien justo hoy cumple 99 años.

También tuvo una importante participación en cine. En 1968 hizo el guion de su obra “Tres tristes tigres”, que dirigió Raúl Ruiz. Otra de sus piezas, “La remolienda”, también fue adaptada, esta vez por Joaquín Eyzaguirre, bajo el título de “Casa de remolienda” (2007).

Como actor participó, entre otras cintas, en “Play” (2005), “Gatos viejos” (2010), “El club” (2015) y “Los perros” (2017). Por esta última ganó el Premio Caleuche a Mejor Actor de Reparto.

Sieveking era reconocido por las nuevas generaciones como un mito viviente del teatro, por su dramaturgia, pero también por su trabajo actoral. Uno de sus últimos proyectos fue la serie de TV “Helga y Flora” —que espera pantalla en Canal 13— y por la que debió viajar a mediados de 2018 al sur. Tras la serie, se enfermó de una neumonía de la que tuvo varias recaídas, lo que fue desgastando su salud y complicando un cáncer que padecía desde hace algunos años.

El Mercurio


Así despidieron en redes sociales a Alejandro Sieveking

El dramaturgo fue descrito por la actriz Loreto Valenzuela como “el autor de las más grandes y queridas obras de nuestra dramaturgia”.

Por Esteban Zamorano

El destacado dramaturgo y director Alejandro Sieveking, autor de obras como Tres tristes tigres o La mantis religiosa, falleció a los 85 años este jueves.

La noticia causó un profundo impacto en el mundo de la cultura en Chile, donde actores y artistas despidieron al dramaturgo en sus redes sociales.

ADN Radio


Herminda de la Victoria – Canción de Alejandro Sieveking y Víctor Jara

Herminda de la Victoria
murió sin haber luchado
derecho se fue a la gloria
con el pecho atravesado.Las balas de los mandados
mataron a la inocente
lloraban madres y hermanos
en el medio de la gente.Hermanos se hicieron todos,
hermanos en la desgracia
peleando contra los lobos
peleando por una casa.

Herminda de la Victoria
nació en el medio del barro
creció como mariposa
en un terreno tomado.

Hicimos la población
y han llovido tres inviernos,
Herminda en el corazón
guardaremos tu recuerdo.

(1972)
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