Cinco menegés al sol

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Acosta Danza: Cinco menéges al sol

La compañía dirigida por Carlos Acosta cumple cinco años de fundada.

Por Yoel Rodríguez Tejeda

A más de uno impactó la noticia de la creación del nuevo proyecto de Carlos Acosta en Cuba hace ya un lustro, cuando el conocido bailarín y coreógrafo anunció que regresaría a la Isla para cumplir su sueño de fundar una compañía danzaria.

Recién se anunciaba su “retiro” de las tablas, un hecho que pocos apostaron a que sería una decisión radical, y no se equivocaron al respecto, pues el Premio Nacional de Danza de Cuba en 2011 subiría a escena en más de una ocasión, ahora con los bailarines de Acosta Danza, que celebra este 28 de septiembre sus primeros cinco años.

“Cinco vueltas al sol”, como reza la campaña promocional de la compañía, regalándonos desde su primera función los más actual del panorama danzario internacional y por supuesto, de Cuba, pues si en algo ha apostado Acosta es en el talento e ingenio de quienes, al igual que él, no pueden vivir alejados de los tabloncillos.

Premiere fue el nombre del primer espectáculo que presentó la compañía en el Gran Teatro de La Habana Alicia Alonso, conjunto de estrenos y piezas de ballet clásico y contemporáneo, carta de presentación que acompaña el espíritu de Acosta Danza, inculcado por su director.

Precisamente uno de los momentos más recordados de aquellos días de abril de 2016 fue el regreso de Carlos Acosta en el pas de deux de Diana y Acteón, entrada triunfal al escenario que lo vio crecer hasta convertirse en uno de los bailarines más brillantes del presente siglo.

Luego de esa primera temporada sucederían otras 11 donde, exacto como cada estación del año, la compañía nos regalara piezas de lo mejor de la danza mundial, espectáculos que siempre se agradecen entre los balletómanos de la Isla, quienes pocas veces podían disfrutar de espectáculos semejantes, solo en los siempre esperados Festivales de Ballet de la Habana cada noviembre.

Ahí radica precisamente uno de los méritos de esta compañía: mostrarnos con regularidad coreografías diversas y modernas de creadores nacionales y extranjeros, alejadas del clasicismo que aun perdura en el Ballet Nacional de Cuba, y los pocos espectáculos danzarios que se estrenan cada año en el país.

Piezas como Twelve, Rooster, Impronta, Mermaid, Satori, Imponderable, Fauno, Derrumbe, son algunas de las obras creadas especialmente para la compañía y otras readaptadas a esta, con prestigiosos coreógrafos de la escena internacional como Goyo Montero, María Rovira, Chistopher Bruce, Sidi Larbi Cherkaoui, entre otros.

Se incluye además en este repertorio nombres de creadores cubanos como Miguel Altunaga, Ely Regina Hernández, Marianela Boán y Raúl Reinoso, combinando creaciones actuales con clásicos de la danza cubana.

Mención aparte para el joven Reinoso, quien alterna su trabajo como bailarín en la compañía con el proceso creativo, por el cual ya ha sido reconocido con el premio Villanueva a los mejores espectáculos escénicos del país.

"Satori", estreno mundial, con coreografía de Raúl Reinoso, y música de Pepe Gavilondo. Foto: Enrique Smith Soto.
«Satori», estreno mundial, con coreografía de Raúl Reinoso, y música de Pepe Gavilondo. Foto: Enrique Smith Soto.

El afán creador de Carlos Acosta con su proyecto se extiende a su cuerpo de bailarines. En 2017 comenzó a conformar su academia, con jóvenes bailarines de las escuelas de arte elemental de todo el país, pensando en el relevo generacional y en la posibilidad de que estas futuras promesas de la danza cubana reciban una formación como bailarines integrales en todos los estilos de la danza y el ballet, como lo soñara Acosta.

Fiel a su filosofía, el otrora primer bailarín del Royal Ballet de Londres, creó un cuerpo de baile sin distinciones entre sus integrantes manteniendo un espíritu colectivo donde no existen distinciones, ningún danzante está marcado por categorías ni ceñido a una posición relevante de primer bailarín o bailarín principal, como en muchas compañías del mundo, sino que todos tienen la misma oportunidad de brillar según su capacidad y talento danzario.

De ahí que en escena podemos apreciar la capacidad plena de estos bailarines en los roles que asumen, según las características de la coreografía y el rol del personaje que les correspondan en esa, así además todos tienen la oportunidad de crecerse al poder interpretar por igual cada pieza sin que medien parámetros preestablecidos.

Es posible que bailarines provenientes de compañías de ballet clásico o danza contemporánea se hibriden y aprehendan de cada rama de la danza, pues las obras del repertorio exigen por igual al bailarín, provenga de la formación que sea; debe estar preparado para enfrentar las características de las coreografías, que muchas veces se conjugan en diferentes estilos.

Acosta Danza no es una compañía de ballet contemporáneo o de danza moderna, es la quimera de un hombre que de pequeño nunca pensó en subirse a un escenario y encantar a millones de personas con piruettes y menéges, pero una vez ahí supo trascender cánones y estilos para llegar a ser uno de los mejores en dicho arte, y no pretende menos para quienes lo acompañan en el sacrificado mundo de la danza.

Carlos Acosta y Lily Menéndez en «Mermaid». Foto: Gabriel Guerra Bianchini.

Incluso la obra del proyecto de Acosta trascendió los escenarios y llegó a las salas de cine, con el estreno de Yulirelato autobiográfico de Acosta estrenado en 2018, donde se puede ver el trabajo de la compañía en pantalla, parte esencial del relato del filme, gracias al montaje del guión de Paul Laverty y la dirección de Iciar Bollaín.

Los frutos de Acosta Danza se aprecian también en los reconocimientos de su creador, quien en estos cinco años ha obtenido el Premio del Círculo de Críticos del Reino Unido por sus servicios a las Artes del 2018, por su trayectoria profesional, mereció este 2020 el premio Dance Magazine en Estados Unidos.

Dicho reconocimiento fue dado, no solo por fundar su compañía con su respectiva academia, sino por asumir a la par desde este año la dirección del Birmingham Royal Ballet, una de las compañías clásicas más destacadas del Reino Unido, sin dudas otro reto para el reconocido artista, quien además pertenece a la Junta Directiva del Royal Ballet School.

Ahora en este paro mundial a causa del nuevo coronavirus los artistas de Acosta Danza se mantienen con su habitual ritmo desde casa, para una vez retorne la nueva normalidad, seguir encantando al público de estación en estación, para regalarnos temporadas de magia en escena cada vuelta al sol.

OnCuba
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