Músicos uruguayos y venezolanos interpretaron aquí canciones de amor, denuncia, combate y esperanza en recordación del cantor Alí Primera, quien guitarra en mano vagó por el Auditorio Nacional del Sodre.

La sala Hugo Balzo resultó pequeña para acoger anoche a decenas de personas que se hicieron cómplices del homenaje a ese hombre imprescindible de la canción protesta en Venezuela y de América como lo fue, y sigue siendo, el llamado Cantor del Pueblo.

Guitarra en mano, Daniel Viglieti inició la memorable noche para entre canto y prosa recordar encuentros que sostuvo con el venezolano y que perviven en su memoria como si el tiempo de ayer fuera hoy.

“Ojalá que las elecciones (legislativas del 6 de diciembre) confirmen la continuidad de la Revolución Bolivariana”, dijo Viglieti en medio de intensos aplausos.

Y como para demostrar que Alí Primera sigue siendo la voz que muchos necesitaron para expresarse, subieron al escenario los jóvenes venezolanos Amaranta Pérez, Alí Alejandro Primera, Luis Badaraco, Farid Colmenares y el maestro Jesús Brito.

Alejandro Primera, sobrino del cantor homenajeado, consideró un placer estar en la tierra de José Gervasio Artigas, Mario Benedetti, Eduardo Galeano y Alfredo Zitarrosa, uno de los principales exponentes de la música popular uruguaya.

A ellos se unieron los reconocidos músicos nacionales José “Pepe” Guerra, el dúo Larbanois-Carrero, Daniel “Lobito” Lagarde y Diane Denoir, quien no cantó por su disfonía pero habló de Alí y de la acogida en Venezuela cuando huyó perseguida por la dictadura.

Planfetaria, Cielo despejado, la Canción Bolivariana y Techos de cartón fueron algunas de las canciones del también conocido en la patria de Bolívar como Padre Cantor que interpretaron los artistas venezolanos y uruguayos en “Un canto amigo y necesario”, organizado por la embajada del país caribeño en Montevideo.

Visiblemente emocionado el embajador de Venezuela, Julio Chirino, agradeció a todos los participantes por haber hecho posible el homenaje que reafirma que “Alí está más vivo que nunca por lo que decía”.

Publicado en Prensa Latina

Alí Primera, un canto rebelde que nunca muere

Cuando se conmemoran hoy 74 años del natalicio del legendario trovador venezolano Alí Primera, llamado el Cantor del Pueblo, una de las discusiones que más gira en ese país alrededor de esta fecha tiene que ver con un tema hipotético, pero de gran relevancia: ¿Qué pensaría el cantautor de la actual situación política de Venezuela?

El debate se plantea en momentos en que —como se sabe—, diversas posturas polarizan Venezuela en cuanto a los resultados, vigencia y continuación  del modelo socialista chavista, ahora en manos del polémico presidente Nicolás Maduro.

Y toca a AlÍ Primera porque el mensaje de sus canciones se convirtió en emblema de la lucha popular de la década de los 70, no solo entre los venezolanos, sino también de aquellos pueblos latinoamericanos que adoptaban una postura rebelde, ideológicamente hablando.

Y esta temática músico-ideológica del artista, constituyó uno de los pilares políticos de Hugo Chávez tras su ascenso al poder.

De hecho en el 2005 la obra musical de Alí Primera fue declarada Patrimonio Nacional por el gobierno bolivariano, y su nombre lo exaltaron como figura póstuma del país.

Alí Primera fue un comunista puro, y así lo manifestaba sin tapujos en sus canciones. En ese sentido se podría afirmar que el cantor es en la música lo que el  Che Guevara constituyó en la lucha armada, un símbolo inmortal de la izquierda revolucionaria.

Por todo estos elementos es que se plantea como tema de controversia el interrogante: ¿Qué opinaría el trovador de lo que pasa ahora en Venezuela? Mientras dicha discusión se agita en el vecino país, recordemos en la vida y obra de Alí Primera, quien hoy estaría de cumpleaños.

Sus canciones

Las canciones de Alí Primera se caracterizaron por sus versos incisivos. En una de estas, No basta rezar, arremetió con todo: Y rezan de buena fe/ y rezan de corazón/ pero también reza el piloto cuando monta en el avión/ para ir a bombardear/ a los niños del Vietnam.

Esta fue una clara y directa crítica musical a la política guerrerista de Estados Unidos, y su intervención a finales de los 60 en el conflicto de Vietman, que en los 70 todavía era motivo de reflexiones.

Como se ve, a la hora de plasmar su sentir izquierdista Ely Rafael Primera Rossel, su nombre de pila, no se quedaba en medias tintas, era un canto que llegaba al alma, al corazón de mucha gente que lo consideraba un ‘ícono de la música de conciencia social’.

En Barranquilla la música de Alí Primera comenzó a conocerse a partir de 1972, cuando la radio impulso al  grupo venezolano Los Guaraguao, que le interpretó muchos de sus éxitos.

Se impusieron temas como Casas de cartón (que en la versión original interpretada por el propio Alí se llamó Techos de cartón), el mencionado No basta rezar, Otra vez, Cuando las águilas se arrastren, Cunaviche adentro, que después grabó en vivo el Gran Combo de Puerto Rico en 1975 en un concierto en el Poliedro de Caracas.

Por supuesto que entre muchos melómanos especializados se conocieron otras canciones de Alí Primera, que no tuvieron difusión masiva en las estaciones de radio. Tal vez por el cargado contenido ideológico de sus mensajes, que le valieron censuras en ese entonces. Entre algunas de estas se cuentan Mamá Pancha, Canción nueva para un pueblo bravo, Canción para los valientes, Yo pregunto, Perdóname tío Juan.

Este veto a la voz de Alí Primera surgió en el mismo Venezuela, al punto que para grabar su música tuvo que crear un sello discográfico propio, Cigarrón.

Alí Primera nació el 31 de octubre de 1941 en Coro, Estado de Falcón. Vivió en la extrema pobreza y a la edad de 3 años quedó huérfano de padre. Para poder sobrevivir con su madre y cinco hermanos hizo de lustrabotas, e incursionó en el deporte como boxeador. De esta forma logró acceder a estudios primarios y secundarios, y a la edad de 19 años llegó a vivir a Caracas procedente de Paraguaná.

En la capital se vinculó a la militancia izquierdista, destacándose en los cuadros del partido Comunista, lo que le valió la financiación de estudios de Química en la Universidad Central de Venezuela.

Abandona los estudios

Al poco tiempo abandonó la carrera y obtuvo entonces una beca para estudiar Ingeniería de petróleos en Rumania. Tiempo después desertó de la Universidad porque afirmaba que no iba a poner su esfuerzo e inteligencia al servicio del sistema. Se dedicó entonces a la música y a un activismo político más vinculante.

Tras una carrera agitada en el movimiento izquierdista venezolano, el 15 de febrero de 1985, hace 30 años, falleció en un accidente automovilístico a la edad de 44 años.

Conducía una camioneta por la autopista Valle-Coche, entre Caracas y el estado Miranda, y chocó de frente contra un automóvil que conducía borracho un estudiante de comunicación social de nombre Ítalo Américo Silva.

El muchacho era amigo de la familia Primera, y el artista lo consideraba casi su hijo, según consignan informes de prensa de la época.

Esta versión descartó una hipótesis que se planteó en ese entonces, de que la muerte de Alí Primera obedeció a un complot criminal de sus enemigos políticos para acallar su voz rebelde.

Hoy, con ocasión de esta fecha especial, en la plaza Alí Primera de Caracas se le rendirá un nuevo homenaje a su memoria, y seguirá flotando en el ambiente el interrogante, ¿qué opinaría el trovador en este momento, sobre lo que sucede en Venezuela?

Alí en frases

• Los que mueren por la vida no pueden llamarse muertos.

•  No te dejes engañar cuando te hablan de progreso, porque tu te quedas flaco y ellos aumentan de peso.

•  Canta el gallo en la mañana, pero nadie ha preguntado cuando es que está triste el gallo.

•  Y mi canto se hizo inmenso con los gritos de tus manos.

Grande entre los grandes – Por Víctor González

Alí Rafael Primera Rossell es, sin lugar a dudas, el más grande cantautor comprometido con las causas sociales que ha dado Latinoamerica. Su canción, algunas veces con un toque sutil panfletario, se paseó por la solidaridad y la hermandad. Alí describió con lujo de detalles la problemática de América Latina.

Temas como Las casas de cartón, No basta rezar, Los  que mueren por la vida, Dispersos, Tin marín, La noche del jabalí, entre otros, así lo comprueban.

Pero Alí no solo le cantaba a la injusticia social, también le cantó al amor.

n su extensa obra musical encontramos  temas como Cuando llueve llora el sol, que nos muestran a ese Alí de un corazón sincero y revolucionario  abierto al amor: Y sigo pensando en sueños/ que aún me sigues queriendo/ que no hay distancia ni tiempo cuando el amor es sincero/ Yo te deje mi guitarra y me traje tu sonrisa/ para aliviarme este frío del tiempo que nos separa.

El pueblo latinoamericano no ha reconocido profundamente el aporte que el cantor del pueblo venezolano le hizo al cancionero social de esta América Latina en donde su obra sigue vigente.

Publicado en El Heraldo