Se celebra el Día del Teatro Latinoamericano

El 8 de octubre de 1968 comenzó el primer Festival de Teatro de Manizales, el encuentro escénico más longevo del continente, que en esa edición contó con la participación de grupos de Argentina, Brasil, Colombia, Ecuador, Paraguay, Perú y Venezuela.

Como conmemoración de esa fecha, este sábado se celebra el primer Día del Teatro Latinoamericano, impulsado por el Centro Latinoamericano de Creación e Investigación Teatral (Celcit) y apoyado por cientos de grupos del continente.

“Es para nosotros un honor que el movimiento teatral latinoamericano haya escogido simbólicamente la fecha del Festival de Manizales como el primer espacio de encuentro de nuestros teatristas, es un orgullo ser un referente en el continente”, dice Octavio Arbeláez, director del Festival de Manizales.

Además de la realización de funciones especiales que celebran este primer día, también se transmitirá un mensaje redactado por el argentino Carlos Fos, investigador y antropólogo teatral.

“América Latina expuso y expone su bagaje teatral, modelado por las voces de grandes maestros y los susurros de aquellos anónimos que ponen día a día sus sueños en praxis, sin medir sacrificios ni reparar en medios”, dice uno de los fragmentos del mensaje de Fos.

Según Arbeláez, esta jornada busca reflejar los discursos y las diversas formas de producción de los creadores teatrales de la región.

“Es un teatro previsto, construido y diseñado para el encuentro, para el diálogo, para el debate y para mirarse en los ojos del otro. La inclusión y la diversidad son dos de los paradigmas fundamentales de las artes escénicas latinoamericanas”, finaliza Arbeláez.

Publicado por El Tiempo

 

8 de octubre Día del Teatro latinoamericano: un día, todos los días

por Carlos Fos (*)

«Todo ser humano es teatro, aunque no todos hacen teatro. El ser humano puede verse en el acto de ver, de obrar, de sentir, de pensar. Puede sentirse sintiendo, verse viendo y puede pensarse pensando. ¡Ser humano, es ser teatro!». Augusto Boal.

El teatro es esa pequeña celebración en la que el hombre es vuelto a ser tratado desde su dimensión más inmediata, su medida esencial: su cuerpo. Es creación en el territorio donde los discursos alienantes quedan entre paréntesis frente a la vida que estalla en cada acto de luz. Y desde ese territorio personal se avanza hacia las construcciones de los encuentros íntimos y liberadores ya libres de la violencia recíproca, en el ámbito de lo comunitario. En ese espacio sin límites, disparador de goce profundo, lo festivo con su poder de invertir el sentido de la lógica del poder y la memoria cumplen papeles destacados. En este último caso, la memoria no busca el registro anecdótico del pasado, aislándolo de las circunstancias históricas que lo animaron, descontextualizándolo.

Tampoco elige una sola forma de atravesar el acontecimiento artístico, expresándose en un arco tan amplio como enriquecedor. No hay fronteras que puedan encorsetar ni dogmas que apaguen el fogón donde lo lúdico y la belleza se confunden con la búsqueda, la inquietud y el amor por teatrar el sendero yermo.

Nos envuelve un devenir temporal distinto, que privilegia la horizontalidad, faculta la intervención de todos por igual y perpetra una revuelta contra los dictados de sentencias muertas.

América Latina expuso y expone su bagaje teatral, modelado por las voces grandes maestros y los susurros de aquellos anónimos que ponen día a día sus sueños en praxis, sin medir sacrificios ni reparar en medios. Recordar la inagotable y diversa producción del subcontinente es recorrer un mundo que maravilla, donde se despiertan conciencias y cuerpos dóciles desde las más diversas miradas estéticas. La generosidad de este cosmos en crecimiento constante reside en el abandono de un canon normatizador que se esmerile en métodos infalibles o tenga la pretensión escolástica de entregar sentencias mediante corpus cerrados. La escena independiente, a través de muchos de sus exponentes, han luchado por pararse en un lugar donde reine el pensamiento crítico. Y lo hicieron sin caer en didactismos o simple repeticiones de consignas esperables para un mínimo público empático.

Detenernos un día en particular para reflexionar sobre el teatro de Latinoamérica nos enfrenta con un mapa heterogéneo que demanda ojos frescos e incisivos para no caer en palabras superficiales y edulcoradas, canales que suelen ser funcionales al inútil pensamiento único. Así levantaremos una simbólica copa por esa energía desmitificadora que posee lo genuino (calificación que se refiere a su pertinencia hoy o no a un criterio esencialista), gambeteando el mero divertimento y la sobre intelectualización para lanzarse, sin redes de contención, a pelear en el terreno de las ideas a los vacuos y atractivos cantos de sirena de aquellos que desean transformar al teatro en mercancía transable.

En esa brasa ardiendo que da calor al espíritu y trasciende lo explicable en palabras nos abrazamos a los que dieron y dan sentido al ritual en el que el telón, real o imaginario se alce, deteniendo el aliento y comenzando la eterna función.

(*) Historiador y antropólogo teatral argentino, especializado en ritualidad y teatro y producción dramatúrgica obrera.

Publicado por Télam

 

Adhieren a la celebración del Día del Teatro Latinoamericano

Argentina
INT. Instituto Nacional del Teatro – Instituto de Artes del Espectáculo, Universidad de Buenos Aires – ADEA. Asociación de Diseñadores Escénicos Argentinos – CIHTT. Centro de Investigación en Historia y Teoría Teatral de la Universidad de Buenos Aires – Cátedra de Historia del Teatro Universal de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires – EEBA. Escuela de Espectadores de Buenos Aires – Centro Cultural Paco Urondo – Carrera de Artes de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires – AINCRIT, Asociación Argentina de Investigación y Crítica Teatral – AICA. Área de Investigación en Ciencias del Arte, Área Teatro, del Centro Cultural de la Cooperación –
Compañía Vagaluna – Alejandro Ullúa – T.I.S.N.E Capitán Sarmiento – Martín Ullúa – Ana Casó – Marchanta Teatro Independiente, Calamuchita, Córdoba – Juan Salvador Avalos – Eduardo Forese, Rojas, Prov. de Buenos Aires – Olga Cosentino – Lola Proaño Gómez –  Bicho verde, Trelew, Prov. de Chubut – Pablo Rodríguez Andreoli – María Victoria Lado –

Chile
Marcos Morales – Compañia Teatro El Riel – Teatro Semilla – Nurya Monge –

Colombia
Festival Latinoamericano de Teatro de Manizales – Teatro Matacandelas, Medellín – Teatro Popular de Medellín – Fundación Teatro Musical Latinoamericano, Bogotá – Teatro Libre de Bucaramanga

España
Festival Internacional de Arte de Calle Mueca, Puerto de la Cruz, Tenerife – Festival del Sur, Encuentro Teatral 3 Continentes, Agüimes, Gran Canaria – Feria Internacional de Teatro y Danza de Donostia, San Sebastián –

Honduras
Teatro Alas –

México
SOGEM, Sociedad General de Escritores de México – Dirección General de Festivales de Teatro – Transversales Encuentro Internacional de Escena Contemporánea – Teatro Rabinal, Guadalajara – Festival de Teatro de la Rendija, Iberoamérica en Escena –

Nicaragua
Teatro Justo Rufino Garay – Lucero Millán –

Panamá
Fundación pro Artes Escénicas y Audiovisuales – Festival Internacional de Artes Escénicas de Panamá –

Perú
Teatro Ditirambo – Sangre Teatral – Teatro Experimental de la Universidad Nacional de San Agustín, Arequipa

Portugal
Festival Internacional de Teatro do Alentejo

República Dominicana
Casa de Teatro de Santo Domingo – Festival Internacional de Teatro de Santo Domingo

Uruguay
Sala Verdi, Montevideo

Venezuela
César Eduardo Rojas Márquez – Festival Internacional de Teatro de Maracaibo – Festival Internacional de Monólogos de Maracaibo –

 

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