Momofrenia

Por Guillermo Lamolle

La murga tiene que hacer reír. Sí, pero antes, tiene que criticar al gobierno. Pero de un modo original. Lo más importante es que cante bien. Pero se le tiene que entender. Eso en los cuplés; en las puntas tiene que despeinarte. Ta, pero tiene que hacer autocrítica. Eso, autocrítica social. Sin dejar de afinar. Y bailar. Y tener colorido. Y emocionar. Y hacer pensar. Pero sin ser un plomazo. Sí; hacer pensar, pero no mucho. Ahí va. Tiene que ser vanguardista, pero manteniendo la esencia. Y tener poesía, pero poesía del asfalto. Poesía del monte o de la playa, no. Y no puede olvidarse de innovar. Claro, pero defendiendo las mejores tradiciones. Tiene que tener picardía. Y gracejo. Pero también renovar su humor. Sí, y renovar el gracejo. Tiene que ser concursera. Tiene que cantarle a la gente. Pero ganar es lindo. ¿Vos qué sabés, si nunca le ganaste a nadie? Pero la gente re festeja cuando ganan. Ah, bueno, entonces tiene que ser concursera, pero con, por y para la gente. Sí, y a, ante y bajo la gente. Y contra. No, contra no. ¿De, desde? Puede ser; aunque hay gente a la que le gusta que no piensen tanto en el concurso. Entonces, tiene que ser un poco concursera pero otro poco no. Un poco sí, porque si le va mal en el concurso, no hace tablados. Y no llega a la gente. Por eso: tiene que ser concursera en el concurso, y no serlo para esa otra gente que es minoría, en los tablados. ¿Decís que tiene que tener dos repertorios? No necesariamente, pero algunas partes pueden cambiar. Creo que lo mejor es un repertorio ambiguo, insulso. También; pero me quedé pensando… si son minoría, ¿valdrán la pena? Por supuesto, la murga debe tener en cuenta a las minorías. ¿Incluso a los que odian a las murgas? A esos les dejamos el resto del año. Bien, parece justo. Claro, porque la justicia debe ser el faro que guíe al murguista. Pero sin olvidar las rimas con disimulo y con sabandija. No, claro; pero en un entorno donde impere la justicia. Eso, y siempre renovándose. Para eso es importante la sangre joven. ¿Algo así como una transfusión periódica? Sí, algo así, aunque suena feo. Y si algo no puede hacer la murga es sonar feo. No, obvio: tiene que sonar lindo. Como un coro. Es un coro. Me refiero a otros coros. ¿Un coro de pescadores polinesios? No, a los coros-coros. ¿Un coro de guerreros zulúes? No, un coro como… como el de los niños cantores del Tirol. Ah, bueno; pero eso será en el carnaval de las promesas. Ta, es que no conozco otro coro; algo así, pero de hombres grandes. ¿Y mujeres? También mujeres, aunque ahí no se nota tanto la diferencia. No, yo digo si la murga tiene que tener mujeres. Sí; y afrodescendientes, homosexuales… Mínimo, un representante de cada minoría oprimida: un grone, un puto, un palestino… Pará, creo que no dan los números. Bueno, pero después en el repertorio se habla de, por y para las minorías que quedaron afuera. ¿Y hablarles a las mayorías? Sí, sí, también, porque la murga canta para el pueblo, que es mayoría, por definición. ¿Por definición de qué? No sé, pero la murga tiene que tener definiciones claras, no puede ser algo… indefinido. De acuerdo, tiene que tener un mensaje claro, evidente. Claro, pero no mucho, para que a todos les pueda gustar. Sí, que le llegue a la gente. Claro y evidente, pero con posibilidad de segundas lecturas, nuevas interpretaciones. Eso: que se entienda sin mayor esfuerzo, pero que si alguien tiene ganas de esforzarse, también lo entienda. Ahí va; hay que asegurarse de que llegue a cualquier tipo de espectador. Al obrero. Y al estudiante. Y al que ya se recibió. Y a doña María. Y a los feriantes. Y a los oficinistas. Sí, a los que no fueron a ensayar. No, si no fueron a ensayar, que se jodan. Puede ser, pero sólo si es por aquello de que al público hay que exigirle. Claro, hacerlo pensar. Eso ya lo dije… ¿o fuiste vos? No me acuerdo. Yo tampoco, pero es importante repetirlo. Claro, la murga puede repetir. Sí, a veces se repiten. Repasemos: tiene que darle palo a todo el mundo. Pero principalmente al gobierno. ¿Y si el gobierno es bueno? Ningún gobierno es bueno, por definición. Ufa, vos y tus definiciones. Pero ¿no fuiste vos el que habló de eso? Puede ser, a esta altura no sé, habría que leer para atrás e ir contando. ¿Contamos de a dos, o de a tres? Ah, de a tres no se me había ocurrido. ¿Viste? Porque estás acostumbrado a escuchar murgas siempre iguales, que no le exigen al espectador… Pará, ¿qué tiene que ver eso? Tiene mucho que ver; la principal función de la murga es remover, mostrar las dudas, desenmascarar los prejuicios, demostrar que no somos tan cracks como creemos. Y haciendo reír. Y cantando bien. Y siendo original. Y con muchos colores. Y con crítica creativa. Y con coherencia, manteniendo siempre un mismo mensaje. Pero sin repetirse. Eso, sin repetirse. Igual y distinta. Y al final tiene que terminar. Claro, por definición. No, para que la nota no se pase de los cinco mil caracteres. ¿Cuántos van? Andamo ahí. Uh, sí, ta prendida la roja. Y ya se apagó también. Mierda, otra vez marchamo. Ta, pero pongamos cara de que no nos importa, que queda bárbaro.
Publicado por La Diaria
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