Argentina: Comenzó el festival de cine latinoamericano en La Plata

Al ritmo de la rumba cubana comenzó la 12º edición del Festival de Cine Latinoamericano de La Plata. Durante ocho días se podrá disfrutar de más de 150 películas de 15 países del continente, 45 películas platenses y 5 conferencias.

“El festival comenzó el sábado 23 a las 19 y desde el domingo hasta el sábado 30 habrá proyecciones cada día a partir de las 18 y hasta las 22, que comienza la última función de la jornada”, comentó a Nodal Cultura Lía Gómez, directora general del Fesaalp junto a Federico Ambrosis.

En la vieja Estación Provincial, con Cuba como país invitado, se llevó adelante la apertura del Festival. En las afueras del edificio se pudo disfrutar de la banda platense -de rumba cubana- La Guagua. Dado que Cuba es el país invitado de esta decimosegunda edición, la rumba le puso ritmo a la inauguración de la muestra.

Lía Gómez y Federico Ambrosis recordaron la importancia del Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC) creado al calor de la revolución cubana, e hicieron referencia al ajuste en las políticas culturales que se vive en la Argentina y la grave situación que atraviesa el Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA).

Durante toda la semana se podrá disfrutar de la Competencia de Largometrajes compuesta por 17 películas del continente, La Plata filma con 45 producciones de la ciudad divididas en cortometrajes y largometrajes, y Aullidos la sección cine de género fantástico y terror. Además, el festival contará con las secciones paralelas: Cuba país invitado, Cine en los barrios, En proceso, A todo volumen, Noches especiales y Cine y derechos humanos.

La Competencia de Largometrajes está compuesta por 17 películas: Viejo Calavera, Juana Azurduy, guerrillera de la Patria Grande (Bolivia); El Techo, Santa y Andrés (Cuba); Alba (Ecuador); La Soledad (Venezuela); Rosa Chumbe (Perú); coproducciones como Guaraní (Paraguay – ARG) y Cícero impune (Brasil – ARG); Hoy partido a las tres, Fuga de la Patagonia, Los ganadores, Pepo la última oportunidad, Los Hermanos Karaoke, Regreso a Coronel Vallejos, Otra Madre y Las Olas (Argentina).

Sobre la condición de latinoamericana del Festival, la identidad, la memoria, el cine cubano y la producción local hablamos con Lía Gómez.

¿Por qué eligieron el perfil de latinoamericano para el FESAALP?

Una de las cosas que debatíamos cuando empezamos a pensar el Festival, que en las dos primeras ediciones fue solo nacional, era si lo debíamos hacer internacional abierto a cualquier origen o solo hacerlo con obras de América Latina. Finalmente nos decidimos por este formato porque pensamos que el cine latinoamericano, además de que habitualmente no está presente ni en las pantallas locales, ni las nacionales, ni las regionales, es un cine que está muy vinculado con nuestra identidad. Por los procesos de producción y por la historia del cine en América Latina, está abocado a pensar la identidad del continente; a generar propuestas en torno a cómo construir esos personajes, los hombres y mujeres que habitan América Latina; a mostrar la cotidianeidad de estos países, que están tan cerca y a la vez tan lejos. Uno cree que conoce mucho de Brasil y conoce muy poco, lo mismo con Venezuela. Para nosotros incluso pasa esto con Uruguay. Si uno puede encontrarse con películas uruguayas, va a encontrarse con un mundo que quizás no es tan cercano a nosotros y nos cuenta mucho del país vecino.

En la competencia de largometrajes presentan una selección que trae mucho de lo mejor que se ha podido ver desde 2016 hasta ahora ¿cómo logran tener una selección de tan alto nivel y tanta diversidad?

En general las películas ingresan por la convocatoria que abrimos todos los años a partir de febrero, pero también hay películas que son invitadas especialmente, porque consideramos que es muy importante que formen parte del FESAALP. Este es, por ejemplo, el caso de Juana Azurduy de Jorge Sanjinés. Nos parecía que estrenar esta película en un festival de cine latinoamericano, en un país que ha reivindicado unos años atrás la figura de Juana Azurduy, tanto desde Paka Paka, el canal público infantil, como incluso en el debate a propósito de la ubicación de su estatua (que la anterior administración decidió emplazar junto a la casa de gobierno y que será retirada por la gestión actual), nos parecía que debía estar en el Fesaalp. Esta fue una invitación especial que le hicimos a Sanjinés, que siempre muy amable y muy humilde con su cine, nos permitió la posibilidad de contar con la película.

Hay otras películas que para nosotros es un lujo que se hayan sumado para participar, como la venezolana “La soledad” o “Guaraní” la película argentino paraguaya, en la que una niña que vive en una zona de frontera viaja a tratar de encontrar a su madre que es doméstica en algún lugar del conurbano bonaerense. O “Rosa Chumbe”, la película peruana que mantiene la tensión hasta el instante final. El espectador hasta se sorprende en el último suspiro. Una película que habla sobre la realidad de una manera sencilla y al mismo tiempo compleja, que me parece interesante para pensar Perú, no desde el lugar folklórico, sino desde otros lugares identitarios.

Incluso tenemos “Viejo calavera” de Kiro Russo, que ya había ganado el festival con un corto en años anteriores, en el que también trabajaba el universo de la mina. La programación nos permite ver cómo creció el realizador y además, en este caso, también la complejidad del tratamiento del tema. Ver como evolucionó  estéticamente este relato, desde la luz y el manejo de la oscuridad. La propuesta del Fesaalp es de alguna manera esto, poder contar con las historias, pero también contar con las imágenes y con la forma de construir esas imágenes.

Han elegido a Cuba como país invitado

Todos los años el Festival tiene un país invitado y nos parecía importante que en esta ocasión sea Cuba. Es el país del mundo que tiene el mayor reservorio del cine revolucionario. Ese cine quiso ser cuidado, reservado, no desaparecido, para que la historia lo encuentre. Ese notable archivo se encuentra en el ICAIC, el Instituto de cine de Cuba. Además es el país cuyo segundo decreto revolucionario fue justamente fundar el ICAIC para de ese modo tener al cine como fundamento de la imagen nacional. En este momento tan duro de la Argentina, donde están en discusión muchas cuestiones que parecían ya saldadas, sobre todo vinculadas a la Memoria y los Derechos Humanos, nos parecía que enaltecer el cine cubano, y pensar en Cuba, que articula de un modo muy fuerte el cine y la Memoria, era una apuesta a poder decir también que es lo que nosotros pensamos del cine y de las políticas vinculadas a la memoria. En este sentido, la conservación del cine debería ser una prioridad en cualquier país que pretenda conservar la imagen de su identidad.

Hablando de identidad, el Festival tiene una sección llamada “La Plata filma” que presenta una gran cantidad de largometrajes ¿cómo describirías esta producción de La Plata?

La Plata filma es una sección que fue creciendo a la par del Festival. Cuando empezamos en 2006, un poco impulsados porque teníamos un pequeño programa de radio llamado “Opera prima”, se acercaban estudiantes, docentes o graduados de carreras afines a lo audiovisual a traernos sus obras. Nos hacían llegar cortos o intervenciones fotográficas para que las podamos comentar en el programa. Así desde la radio nació un apéndice que fue un ciclo de cine donde en general proyectábamos una película nacional acompañado por alguno de estos hallazgos. De todo eso surge la idea del Festival y con él hacer visible toda la producción que había en la ciudad. Así que La Plata filma es una de las secciones que más queremos. Al principio se presentaron un montón de películas, incluso de años anteriores,  año a año fueron creciendo y a partir de 2009, con la ley de Servicios de comunicación audiovisual, se produce un boom de la producción en la región, que hace que muchos realizadores que estrenaron sus cortos allá por 2006 llegaran a tener su propio largometraje. Así que La Plata filma es como un hermano que va creciendo al mismo tiempo que el Festival.

¿Cómo responde el público de La Plata?

Días atrás hablaba con una compañera de la vida me preguntaba si me preocupaba la convocatoria y yo le decía que esa es la única cosa que no me preocupa. Por suerte la gente nos acompaña muchísimo. Va a ver las competencias de cortos, va a las charlas, el Fesaalp no es es nuestro, sino que es de la ciudad de La Plata. Nosotros creemos que esta es la única posibilidad de que subsista y crezca.

Salas

SALA POLIVALENTE – PASAJE DARDO ROCHA – CALLE 50 E/ 6 Y 7 PISO 1
TALLER TEATRO UNLP – CALLE 10 E/ 54 Y 55
CINE SELECT – PASAJE DARDO ROCHA – CALLE 50 E/ 6 Y 7 PISO 1
ESTACION PROVINCIAL – Calle 17 Y 71

Las entradas son gratuitas y se entregan media hora antes del comienzo de cada función.

También podría gustarte