Valor de una orquesta juvenil

Por Sara Castro

La Filarmónica Joven de Colombia se presenta la noche de este 5 de julio en el Teatro Presidente. De cara a su espectáculo en El Salvador, el director artístico de la orquesta, Carlos Buitrago conversó con El Diario de Hoy sobre la gira centroamericana, el trabajo de la orquesta juvenil y su impacto en Colombia.

¿Cómo nace la Filarmónica Joven de Colombia y por qué?
El proyecto nace a raíz de una gira de la YOA Orquesta de las Américas en Sudamérica. Ellos solicitaron apoyo del grupo Bolívar y el director ejecutivo de la Fundación Bolívar Davivienda, Fernando Cortez, dijo que el proyecto era interesante, pero sería más atractivo sí en Colombia se podía replicar un modelo parecido. Él acude al Sistema Orquestas Infantiles y Juveniles de Colombia, que tienen presencia en todo el territorio colombiano para asesorarse y es así como inicia el proyecto.

¿Cuáles son las diferencias de dichas orquestas y la que crea la Fundación Bolívar Davivienda?
Podemos decir que esta orquesta es una selección de los jóvenes más sobresalientes de las principales orquestas y universidades colombianas. Lo bonito de esto es que es un proyecto inclusivo. Los muchachos se forman en sus universidades, con sus profesores locales, y lo que nosotros hacemos es recogerlos y darles un “plus” adicional que es la formación orquestal a alto nivel. Nuestro proceso anual de selección es muy exigente, donde pasan un filtro interno y uno internacional.

¿Con qué propósito nace la primera gira centroamericana?
El proyecto es gestado por la Fundación Bolívar Davivienda, que también tiene la gestión del Banco Davivienda en Centroamérica, el interés de ambos grupos es que la Filarmónica Joven de Colombia sea un proyecto inspirador, que aportemos con la calidad artística, que sea un espectáculo que el público salga verdaderamente feliz y bien impresionado, y eso servirá como motor inspirador para que las autoridades locales de cada país y la empresa privada se motive a apoyar organizaciones de similares características. Esta gira se suma a las cinco internacionales que hemos realizado en Brasil, Estados Unidos (Texas y Miami), Alemania y Austria.

¿Qué diferencias hay entre un escenario europeo o estadounidense a uno latinoamericano? ¿Qué desean absorber como artistas de estos platós?
Eso tiene muchas aristas. Cuando vas a Estados Unidos o Alemania para un concierto solo tienes que enviar un listado de instrumentos y todo está hecho. Allá el reto es que el público salga contento, que la crítica sea buena, y para los jóvenes, la motivación de pisar esos escenarios es inmensa. Por otro lado, ellos también son conscientes del reto que tenemos en nuestro países, de brindar una música bien hecha para que el público se enamore de este tipo de música. El público europeo es un público de canas y el público latinoamericano es joven, que recibe bien esta música.

¿Qué significaría para los países latinoamericanos tener un proyecto musical como este?
Nosotros consideramos que la Filarmónica Joven de Colombia no es solo la orquesta que uno ve en un escenario, si no todas esas oportunidades que tienen estos jóvenes detrás del proyecto. El hacer cualquier oficio, como el arte de la música a un alto nivel, pues va a generar una oportunidad de vida distinta a cualquier joven estándar de nuestro país y eso es importante. Es hacer las cosas bien: disciplina, talento, trabajo, dedicación, esfuerzo diario, eso nos llevará a un nivel distinto de cualquier joven promedio, y afortunadamente la música es una disciplina que se enfoca en eso: en superación constante y competencia sana. Tratamos de inculcarles la importancia de ser buenas personas antes de ser buenos músicos, porque esa es la puntual forma para abrirse camino en cualquier cosa que uno haga en la vida.

¿Cómo está estructurada la filarmónica en esta visita?
Somos 90 músicos. Un montaje estándar para el repertorio que tenemos. Hay repertorios más complejos que necesitan más músicos. Pero en cada temporada tenemos alrededor de 100 músicos. Estos chicos tienen que presentarse cada año para poder ser parte de ‘La Joven’.

¿Qué repertorio presentarán en El Salvador?
El repertorio personalmente me gusta mucho porque es muy variado. Vas a encontrar diferentes facetas en las tres obras que presentaremos. La primera obra se llama ‘Íntima’, y dura aproximadamente 9 minutos. En esta obra se plasma mucho los colores orquestales, de un lenguaje muy fácil al oyente. Posteriormente tenemos la participación del solista Eduardo Rojas, quien interpretará el ‘Concierto en La Menor’, de Edvard Grieg, donde hay un diálogo bonito entre solista y orquesta. Cerramos con ‘La Décima Sinfonía’ de Dmitri Shostakovich. Es una sinfonía que está cargada de emocionalidad por una situación política, histórica y compleja de la época de Stalin, en Rusia. Y después veremos si la orquesta nos da una sorpresa con algo más cercano a nuestra cultura.

¿Cuál es el mensaje que podría enviar a las entidades culturales, a los gobiernos, a partir de su experiencia como director artístico de este proyecto artístico-juvenil?
Estoy convencido que la única forma para que nuestros países salgan adelante es teniendo sensibilidad, educación, salud. Si a nuestros chicos los empezamos a formar con esos criterios, y comenzamos a humanizarlos (que estudien música, artes, en su formación complementaria) vamos a marcar diferencias porque tendremos mejores humanos. El ver referentes como esta filarmónica es importante para los países latinoamericanos, al ver que el talento joven puede hacer cosas a un nivel altísimo.

 

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