Quito y el patrimonio

Los Rucos el Jaguay se convirtieron en Patrimonio Cultural Inmaterial de Ecuador

Las manifestaciones culturales de Quito se han mantenido desde épocas preincaicas con cantos y bailes.

Los ‘Rucos’ del Valle de los Chillos, los hijos y viejos protectores de la tierra, son los personajes festivos más representativos de la fiesta católica del Corpus Christi, que se realiza en junio de cada año. Además, los rituales de la siembra y la cosecha del trigo y la cebada en Aloguincho (La fiesta del Jaguay), al norte de Quito, son de los pocos actos que se han mantenido desde épocas preincaicas y que aún conservan, en la memoria de las familias de la comuna, parte de los cantos en kichwa.

Estas dos manifestaciones culturales fueron incluidas por decreto del Ministerio de Cultura, con fechas 5 y 13 de junio de 2018, en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial del Ecuador.

El último miércoles los pobladores de cada uno de esos sectores quiteños recibieron el documento oficial del reconocimiento en medio de música, baile y discursos.

Con esta declaratoria se busca visibilizar las citadas manifestaciones como una medida de salvaguardia y trabajar en el fomento de las mismas, así como en proyectos tendientes a mejorar la calidad de vida de sus portadores, se informó en el Instituto Metropolitano de Patrimonio (IMP).

Los ‘Rucos’, vestidos impecablemente con pantalón negro, camisa blanca y poncho negro con fleco rojo, con una careta blanca en su rostro y un casco blanco en la cabeza, bailaron al son del pingullo y el tambor, acompañados de danzantes y el Aya Huma (ser que guía), quienes se juntaron al festejo. Mientras que algunos adultos mayores de Aloguincho, con un racimo de cebada en sus manos, demostraron la forma en que aún continúan realizando la fiesta del Jaguay (cosecha).

PERSONAJES. Los hombres de más edad de Aloguincho llegaron con un manojo de cebada en sus manos. (Foto: IMP)

Importancia de las manifestaciones
El reconocimiento fue asumido con entusiasmo tanto por el IMP como por las comunidades que se comprometieron a trabajar en el cumplimiento del Plan de Salvaguardia y mantener las manifestaciones.

De acuerdo con los investigadores Wilson y Amaranta Pico, se conoce con el nombre de ‘Rucos’ a los personajes festivos más representativos de la conmemoración católica del Corpus Christi, que con su danza festiva honran el favor divino.

Cada año, estos recrean a la ‘Palla’ (la princesa inca, la señora de las cosechas), que es símbolo de fecundidad y alegría. Para ello, visten un esqueleto de carrizo con blancas vestiduras, acicalan su rostro de madera y coronan su negra cabellera con plumas. Esta representación, que mide aproximadamente 2 metros, es manejada por un hombre que la hace bailar hasta convertirla en la mamá de la danza.

ACTORES. Los niños también forman parte de las festividades importantes de las comunidades.

Tiempo de cosecha
Entre julio y agosto de cada año, el dueño de la sementera de cereales pide ayuda a sus familiares, vecinos y compadres (parientes rituales) para recoger el producto de la siembra.

Mientras efectúan esta actividad, entonan los cantos en kichwa que han aprendido de generación en generación.

Los rituales de siembra y cosecha del trigo y cebada en Aloguincho son de los pocos que se han mantenido desde épocas preincaicas.

La Hora


Dos manifestaciones culturales de Quito reconocidas como Patrimonio

La Subsecretaria de Patrimonio Cultural Mgs. Isabel Rohn, entregó formalmente los acuerdos ministeriales que incluyen en la Lista Representativa de Patrimonio Cultural Inmaterial del Ecuador dos manifestaciones ancestrales: el “Ritual de la Cosecha del trigo y la cebada en Aloguincho” y “Los Rucos del Valle de los Chillos”.

La entrega de estos reconocimientos se realizó este miércoles, 1 de agosto de 2018, en un evento que se desarrolló en las instalaciones del Instituto Metropolitano de Patrimonio de Quito, con la presencia de numerosos representantes de las comunidades de Aloguincho y del Valle de los Chillos (Alangasí, Píntag, Amaguaña, La Merced y Conocoto), el Alcalde Mauricio Rodas Espinel, la Subdirectora Técnica del Instituto Nacional de Patrimonio Cultural, INPC, Gabriela López, en el contexto de la celebración de los 40 años de la declaratoria de Quito, como primera ciudad Patrimonio Cultural de la Humanidad.

Ambas expresiones culturales ancestrales han sido transmitidas de generación en generación, están asociadas a prácticas de vida y de identidad, conservan rasgos del sincretismo cultural entre el calendario religioso católico y el calendario ritual indígena, fortalecen la cohesión y el diálogo social, cuentan con la participación ciudadana.

Luego de una investigación etnográfica seria y rigurosa realizada por especialistas del Instituto Nacional de Patrimonio Cultural INPC, el Ministerio de Cultura y Patrimonio, como institución rectora del Sistema Nacional de Cultura y en el marco de las políticas públicas de patrimonio, emitió los Acuerdos Ministeriales de inclusión para los Rucos el DM-2018-087 del 1 de junio; y, para la cosecha de Aloguincho el DM-2018-094 del 13 de junio del presente año.

La inclusión en la Lista Representativa de Patrimonio Cultural Inmaterial del Ecuador de las dos manifestaciones culturales, requiere de las comunidades la implementación de planes de salvaguardia con programas y proyectos orientados al fortalecimiento de la identidad local, promoviendo de esta manera los saberes y prácticas que forman parte de sus faenas diarias y tradiciones, así como a generar nuevas formas de aprovechamiento sostenible de estas expresiones culturales.

A partir del año 2015, el Gobierno Central transfirió a los Gobiernos Autónomos Descentralizados Municipales la competencia de preservar, mantener y difundir el patrimonio cultural, función que se consolida con lo dispuesto por la Ley Orgánica de Cultura, expedida en diciembre de 2016, que dispone la generación de políticas públicas orientadas a la salvaguarda del patrimonio cultural en el ámbito nacional.

CyP

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