Los latidos de la Panamá profunda suenan en Portobelo

Una de las maravillas que tiene nuestro país, Panamá,  es la diversidad que existe en naturaleza, gastronomía, cultura y  por supuesto: personas. Contamos con sitios maravillosos, místicos y mágicos en donde éstos factores se juntan atrayendo a propios y extraños desde los inicios de nuestra historia. Viajemos un poco en el tiempo y pensemos en Cristobal Colón cuando llegó a las Américas y en su cuarto viaje, al borde de la Santa María, toca el caribe panameño en 1502. El sitio donde llega el explorador es la Bahía de Portobelo, quizás nunca se imaginó que éste puerto natural se iba a convertir en la sede del comercio colonial. Portobelo, fue una de las más importantes poblaciones de la América colonial y sus famosas ferias, que duraban 40 días, eran centro de intercambios culturales, económicos y sociales. La explotación de plata de la Nueva Granada, el oro procedente del Perú, riquezas iban y venían, por las calles de éste poblado con su Aduana, de estructura renancentista y  sus grandes fortificaciones que pretendían alejar a los corsarios y piratas .
Aquí, igualmente se daba la gran negrería, la compra y venta de negros para trabajos forzados, cuenta la historia, que eran valorados por su porte corporal y la blancura de sus dientes. A pesar de su condición de esclavos, los negros nunca perdieron el amor a la vida y su alegría, prueba de ellos son los cantos y  bailes: el congo, que hasta nuestros días conservan.
La sociedad civil, ha formado parte importante en el rescate de la cultura e historia de nuestro país, y prueba de ello, es el joven “Festival de Diablos y Congos“, que busca rescatar la cultura y los tiempos de bonanza del poblado de Portobelo.
Para conversar un poco sobre éste Festival, nos comunicamos con Roberto King, productor ejecutivo, y quien nos entusiasmó aún más con ésta muestra de cultura e historia.

– AP. ¿ Donde y porqué nace la iniciativa de hacer un  Festival de Diablos y Congos, en la República de Panamá?– R.King. El Festival de Diablos y Congos tuvo su génesis a finales de 1999 cuando un grupo de portobeleños preocupados por la pérdida de sus tradiciones y valores étnicos y raizales, decidieron organizarse a través de la agrupación Realce Histórico de Portobelo, con el objetivo principal de trabajar por mantener, preservar y divulgar sus manifestaciones vernaculares. Como principal actividad de esta gestión acordaron realizar un evento que proyectara y revalorizara toda la riqueza del juego-danza-ritual de los congos y diablos. Así nació el Primer Festival de Diablos y Congos de Portobelo y celebrado el 19 de marzo de 2000.– AP. ¿ Tienes conocimiento si se hace algún otro festival parecido, en el mundo? ¿ Cuántas personas aproximadamente llegan a visitar y disfrutar del Festival?
– R.King. Festivales de Diablos hay en otras partes del mundo, las Diabladas de Oruro en Bolivia, por ejemplo, aquí mismo están los diablos del Corpus Cristi en Azuero y otras partes del interior que son de ascendencia hispánica, pero en el contexto de la cultura negra conga entiendo que es una manifestación propia de nuestro país, y por tanto creo que no hay otro evento parecido, pero como no soy especialista en el tema, no lo puedo asegurar. El ritual congo, por su parte, del que los Diablos son uno de sus principales personajes, entendemos que es propio solamente de Panamá.
– AP. ¿Qué actividades se presentan en el Festival?
– R.King. El punto medular es un colorido e impactante espectáculo en el que agrupaciones de congos, diablos, músicos y cantalantes procedentes de una gran cantidad de pueblos y de la ciudad capital de la provincia de Colón, presentan al público sus mejores habilidades, destrezas y creaciones en máscaras, vestuarios, danzas y cantos. Como actividades complementarias se organizan una feria de artesanías, productos agropecuarios, bebidas y comidas típicas de la región, lo mismo que, optativamente, exposiciones fotográficas y/o plásticas relacionadas con estas manifestaciones afrocoloniales, y otras actividades de entretenimiento y esparcimiento familiar.
– AP. ¿ Cuál ha sido la mejor experiencia en organizar un festival como éste?  y la peor?
– R. King. Para mi es muy satisfactoria, pues llevo años de estar en relación con el pueblo y con sus tradiciones, lo he vivido muy de dentro, y siento que más que necesario, es obligatorio lo que estamos haciendo por mantener estas manifestaciones culturales. Verlo crecer y percibir como impacta en el conocimiento y apreciación de la gente, es la mejor experiencia. La peor experiencia fue cuando en 2007, a raíz de que se restringió la entrada al fuerte de solo 200 personas, decidimos hacer dos escenarios, uno dentro y otro fuera, con la idea de que fuera un espectáculo que itinerara de uno a otro, y fuimos sobrepasados por la cantidad de asistentes, por errores de producción y en el control del mismo espectáculo.
– AP. ¿ Se habla mucho que en nuestro país, la empresa privada es algo renuente en auspiciar o patrocinar un evento cultural, en tú caso ha sido asi? ¿ qué crees que la empresa privada no apoya al 100% a la cultura?
– R. King. En este caso es lo mismo, el esfuerzo que hay que hacer para levantar fondos es impresionante, tanto en el ámbito público como en el privado, y cada vez hay que comenzar de nuevo, aunque en la medida en que se desarrolla el proyecto a través de los años se va facilitando, pero siempre es hasta último momento que terminamos de definir apoyos y patrocinios. Nuestros empresarios, en general, no están sensibilizados acerca de la importancia de invertir en cultura, y todavía creen que le están haciendo un favor a uno o dándole una limosna. Obviamente esto comienza porque no están conscientes de lo importante que es fortalecer la cultura de un país, en función de su desarrollo integral, no solo en el plano de los negocios. También es culpa de los productores, promotores y gestores culturales, que siguen pidiendo dádivas en vez de proponer una relación de iguales en la que cada parte gana, nosotros el dinero que necesitamos para realizar nuestros proyectos, y ellos en imagen, presencia mediática, prestigio comunitario, responsabilidad social, etc.

Paverte.com

 

ENFOQUE: Diablos y congos, un espectáculo

Llegué a Portobelo con una pequeña excursión de panameños, todos con el deseo de participar en el Festival de Diablos y Congos que se lleva a cabo en esta pintoresca e histórica población. Esta gira comprendía un recorrido por los fuertes españoles, el pueblo, el edificio de la aduana y su audiovisual, la iglesia del Cristo Negro, exhibición de máscaras, el almuerzo de comida caribeña y luego asistir al gran evento, presenciar el espectáculo de los diablos y congos. Lo primero que me llamó la atención fue el esplendor, el colorido, el ambiente y la seguridad que se respiraban en Portobelo. Era un ambiente de fiesta donde no fue necesario que se tocara música foránea. Predominaba el congo con su música sensual creando un ambiente diferente. El pueblo mostró sus mejores galas, las fondas presentaron tanto a nacionales como extranjeros una gran variedad de apetitosas comidas, el arroz con coco, el pescado frito, los camarones con ese toque costeño que invita a comer, las costillitas de puerco, las torrejas de bacalao. No fue necesario el licor, no había borrachos; mucha gente con buena presencia, hasta los diablos y congos con sus mejores atuendos bien elaborados. Todo se conjugaba en un ambiente de total desconecte de nuestra coagulada ciudad de Panamá. La gran mayoría de nuestros turistas tenían algunos años de no visitar esta población, llevándose una buena impresión no solo por su limpieza, sino también por lo organizado que se veía todo. Nuestros pasajeros estuvieron entretenidos desde la mañana recorriendo los rincones históricos de este lugar acompañados por un guía que los ilustraba sobre la importancia estratégica y comercial que tuvo para la corona española y lo que es hoy día como parte de nuestra historia y cultura nacional. En lo personal me sentí muy regocijado al ver que no todo es negativo en nuestro país; este festival está tomando cuerpo, afinando algunos detalles podríamos catalogarlo como uno de los mejores del país. Felicitaciones a todas aquellas personas involucradas en esta organización, a Ganexa por habernos invitado a la promoción del mismo; a Sandra Eleta, por ese amor a Portobelo; a las diferentes organizaciones que cuidan que esta cultura y costumbres no se pierdan. A todos los hombres y mujeres de este Portobelo negro que con su esfuerzo hizo de esta actividad un legado de orgullo para las próximas generaciones; estoy seguro de que los objetivos se cumplieron.

La Prensa

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