La ilusión de las imágenes

Louis Daguerre, creador del primer formato práctico de reproducción dae imágenes, quiso vender su creación a un cuarto de millón de franco, pero terminó regalándosela al gobierno francés. Hoy ser fotógrafo y pretender vivir de ello, es casi repetir la experiencia de Daguerre. No hay estabilidad laboral, al final terminas regalando tu trabajo.

Como fuegos artificiales se celebra la fotografía durante el mes de agosto.

Cuarenta y tres actividades se realizan en todo Chile, entre exposiciones, talleres, concentrando la agenda cultural tanto del Gobierno como de agrupaciones y colectivos.

Louis Daguerre, creador del primer formato práctico de reproducción de imágenes –el daguerrotipo–, tras años de perfeccionamiento quiso vender su creación a un cuarto de millón de francos, pero sin mayores resultados, por lo que finalmente cedió la patente de su invento al Gobierno francés, declarando este el 19 de agosto de 1839 que la fotografía es un regalo para el mundo.

Hoy la fotografía se entiende como una de las expresiones más democratizadas de arte, de cultura y de comunicación. Sin embargo, tal democratización ha convertido a esta disciplina técnica y artística en un saturado campo laboral.

Le pasó primero a Daguerre y ahora les pasa a todos los fotógrafos. Tratamos de vender nuestro trabajo y final terminamos regalándolo.

La fotografía el resto del año

En promedio, de todas las instituciones de educación que imparten la carrera profesional y técnica de fotografía, casi la mitad de los alumnos deserta el primer año. De los titulados, según cifras del Gobierno, un poco más del 50% trabaja en su área y no hay información de cuánto sería el sueldo al año de egreso. Solo el instituto Los Leones indica que al cuarto año de egreso la renta de los que estudiaron fotografía periodística y publicitaria está entre los 200 y 300 mil pesos.

En resumidas cuentas, no hay estabilidad laboral. No hay mayores oportunidades y no existe una forma de proteger efectivamente el trabajo fotográfico. La gran mayoría de fotógrafos trabaja a honorarios, sin previsión de salud ni cotizaciones. Obtener un contrato es una gran excepción a la norma.

Y así, hoy, vivir de la fotografía se transforma en una gran adversidad.

Ayer, la fotografía cumplió un rol de lucha ante la represión de la dictadura. Muchos fotógrafos fueron perseguidos y muchas de sus obras son una pieza fundamental en la memoria histórica de un país herido.

Rodrigo Rojas de Negri se transformó en el símbolo de esta lucha.

Pero esta tradición en la fotografía de prensa ha creado una ilusión que reivindica a los fotógrafos como actores importantes en la reconstitución de una historia como la nuestra. Sin embargo, la realidad fotográfica es otra.

La fotografía de prensa

Para un medio de comunicación un fotógrafo y su fotografía son una herramienta política.

Mercurio S.A.P y COPESA S.A concentran la mayor cantidad de medios de comunicación, todos con una línea editorial más menos en la misma senda política. Un fotógrafo que aspira trabajar en un medio de comunicación tiene estas dos opciones al transformarse en una herramienta: los fotógrafos con trayectoria pueden optar a colaborar (a boletas de honorarios) y los recién egresados pueden llenar las filas de los practicantes, inagotable mano de obra dispuesta a la explotación.

Cada año se nota más cómo desaparecen los fotógrafos de planta en los diarios y, a su vez, pocos medios independientes pueden tener a un fotógrafo de planta, pues las adversidades económicas para el levantamiento de una voz independiente son muchas.

No hay financiamiento del Estado para recuperar la perdida libertad de medios de comunicación, pues los dineros de publicidad estatal siempre van dirigidos a los diarios ya institucionalizados, impidiendo el pluralismo en las comunicaciones.

Entonces la respuesta al problema son las agencias. Cuatro de las más importantes que hay en Chile son agencias internacionales: AFP, AP, Reuters y EFE. En general no cubren política y obedecen a criterios editoriales internacionales.

Agencia UNO cubre la mayoría de las pautas políticas y sociales, con fotógrafos que apuestan a rescatar la estética y no solo la información, con una amplia mirada editorial para abarcar al resto de medios de comunicación, como radios, programas de televisión y diarios. Aton, nueva agencia, fue ideada para el Mercurio S.A.P.

Las alternativas que llenan la carta son trabajar para municipios, fundaciones o políticos en campaña, mientras la otra gran alternativa es ser independiente y buscar clientes como matrimonios o colegios. Y la oposición perfecta a la dificultad de generar ingresos suma el alto coste de los equipos.

Una fiesta

No obstante al desamparo laboral y legal de la fotografía, debemos agradecer los fuegos artificiales. Mientras más alto lleguen y más inspiren a nuevas fotografías y nuevos fotógrafos, más crecerá la voz que hable de generar cambios.

Con el tiempo quizás el gremio se fortalezca y tenga fuerza para propiciar estos cambios necesarios, no solo para que se respete a los fotógrafos por su producto sino también para llenar los vacíos legales que la fotografía padece.

Tal vez de manera idéntica, Daguerre nos marcó y todo fotógrafo deba regalar su trabajo antes que venderlo. Y pese al panorama hostil no es el fin del camino, al menos, tenemos una fiesta que dura un mes.

El Mostrador

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