Los mapuches y la quimera del progreso

En el año 1889 llegó a La Araucanía un joven ingeniero belga, quien fue contratado por el Gobierno de José Manuel Balmaceda para construir un ferrocarril capaz de unir la zona central de Chile con la entonces aislada región de Valdivia.  Se trataba de Gustave Verniory (1865 -1949), quien se había titulado recientemente en Bruselas, y que llegaba a un territorio en donde los mapuches comenzaban a experimentar los procesos de industrialización.

Verniory estuvo diez años en el sur de Chile. En este período comenzó a llevar un diario de vida en donde anotó sus experiencias con las comunidades indígenas. Posteriormente, el ingeniero publicó este manuscrito y lo tituló, Diez Años en Araucanía 1889-1899.

Sin embargo, a mediados del siglo XX, parientes del ingeniero dieron a conocer la bitácora que había realizado Verniory. En este se evidenciaron no sólo relatos y experiencias que tuvo con los mapuches, sino que también, distintas fotografías en donde mostraba cómo enfrentó la construcción de La Línea de Victoria a Osorno.

Gustave Verniory (1865 -1949)

Este es el archivo fotográfico que llega por primera vez a Chile mediante el trabajo en conjunto del Instituto Francés Chileno y el Museo de la Memoria y los Derechos Humanos.

Se trata de una exhibición llamada Gustave Verniory, una visión intimista del pueblo mapuche y de La Araucanía, exposición que no había sido presentada al público, y que en esta ocasión revelará cerca de 30 fotografías inéditas que muestran la realidad mapuche de finales del siglo XIX además, de los procesos de industrialización en la zona.

Fotografías: Musée Quay Branly

Según el antropólogo Diego Milos, pese a que esta exposición lleva el nombre del ingeniero, no todas las imágenes fueron capturadas por él. En este sentido, explicó que muchas de las fotografías presentes en el diario del ingeniero y en la muestra, fueron compradas a otros fotógrafos a finales del siglo XIX, entre ellos, Gustavo Milet.

Además, Milos señaló que  “lo que sí está muy claro en las fotografías, es que él retrata una sociedad mapuche sumamente golpeada y desposeída”, dijo.

Diez Años en Araucanía 1889-1899

En el diario de vida de Verniory, Diez Años en Araucanía 1889-1899, se leen distintos puntos de vista que describen las costumbres del pueblo mapuche y los obstáculos que debió enfrentar para la construcción del ferrocarril.

Por ejemplo, en uno de los relatos del diario de vida se lee: “El indio araucano es de talla mediana, ancho de espaldas, robusto y al mismo tiempo flexible y ágil. La cara es notablemente redonda y a menudo hinchada, los pómulos salientes, boca grande, labios gruesos, nariz corta y un poco achatada, con las ventanillas amplias, los ojos negros de expresión viva, la piel color moreno claro, el aspecto es duro, frío, serio y sombrío. Rara vez se ríe el indio”.

Fotografías: Musée Quay Branly

Por otro lado, el ingeniero anota: “Las mujeres se depilan cuidadosamente todo el cuerpo y eliminan las cejas; al contrario de los hombres, ellas tienen rasgos dulces (…). Los cabellos son negros con reflejos azules como el ala del cuervo y para ellas son de primera importancia. Los peinan partidos al medio y caen en dos trenzas gruesas y largas, recubiertos a menudo de una cinta sobre la cual cosen hileras apretadas de pequeñas cuentas de plata semiesféricas”.

Además, las fotografías presentes en el diario  describen también las vestimentas de las comunidades mapuches y sus viviendas, sus tradiciones e inclusive, su lenguaje.

Así, describe: “La lengua araucana (mapuche dungu) se caracteriza por la abundancia de vocales y la ausencia de consonantes fuertes y sonidos guturales; es por lo tanto un idioma dulce y musical”.

Fotografías: Musée Quay Branly

Sin embargo, según Milos, una de las preocupaciones principales del ingeniero, según lo escrito en el diario de vida, tiene que ver con la construcción ferroviaria. De acuerdo a esto indicó que el ferrocarril representa la industrialización y cómo esta va incorporándose a la vida en La Araucanía.

“Entonces él cuenta cómo hay muchas empresas pequeñas y grandes de construcción que van licitando y accediendo a cumplir las líneas de tren y Verniory describe eso muy bien; cómo organizan las talas del bosque, los grupos de obrero para trabajar. Todo eso también lo describe en sus diarios”; indicó.

La exposición

La muestra también se enmarca en la celebración del patrimonio indígena de Chile. Por esto, el Museo de la Memoria y los Derechos Humanos y el Instituto Francés de Chile han realizado distintas actividades, entre ellas, la  conferencia Memoria de la llegada del capitalismo a la Araucanía que dictará el antropólogo Diego Milos el día 30 de julio a las 18:30 en el museo.

Luego de esta actividad, se presentará la cantante y recopiladora Karen Wenvl, quien mediante su propuesta busca difundir la cosmovisión mapuche.

Finalmente, se inaugurará la exposición Gustave Verniory, una visión intimista del pueblo mapuche y de la Araucanía”, la que se mantendrá abierta al público hasta el 27 de septiembre en el Museo de la Memoria y los Derechos Humanos.

Radio U. de Chile

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