Los Haikus de Mario Benedetti

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En Contexto
Mario Benedetti nació en Montevideo, Uruguay, el 14 de septiembre de 1920. Escribió con igual talento y suceso poesía, cuento, novela, ensayo y crítica literaria. Fue humorista, bajo el seudónimo Damocles, en las revistas Marcha y Peloduro. Consecuente militante de izquierda, vivió en el exilio durante más de diez años. Muchas veces menospreciado por su estilo conversacional, su capacidad de moverse de un género a otro sin consagrarse como figura consular en ninguno frente a otras plumas latinoamericanas, Benedetti es dueño de una palabra que trasciende su ciudad y su momento. En estos tiempos en que la poesía se convierte nuevamente en una estética fundamentalmente para ser dicha públicamente, los versos de Benedetti tienen una vigencia incomparable.

Más allá de su reconocida labor como poeta, dueño de de una particular estética de lo cotidiano sencillo desde repone sutil y permanentemente el sentido político de ese cotidiano, la alienación y la melancolía como forma del capitalismo en las ciudades de los márgenes.

Pero más allá de su obra poética bien conocida, Benedetti fue uno de los más importantes cultores del Haiku en el mundo occidental. Originario de la cultura japonesa, forma parte de una familia de formas poéticas en las que se combinan versos de cinco y siete sílabas. En el caso particular del Haiku, la forma habitual son 3 versos de 5, 7 y 5 sílabas respectivamente. Lo importante, y en ese sentido la poética de Benedetti es consistente con el origen estético del Haiku, es que la obra atrapa un instante, una observación sobre la naturaleza, un evento trivial que despierta la atención del poeta o una reflexión sobre el hombre como parte de una totalidad.

He aquí una selección de Haikus escritos por Mario Benedetti, tomados de su libro «Rincón de Haikus»

1
si en el crepúsculo
el sol era memoria
ya no me acuerdo

2
la muerte invade
de vez en cuando el sueño
y hace sus cálculos

4
por si las moscas
hay profetas que callan
su profecía

5
inverno inverno
el inverno me gusta
si hace calor

6
los premios póstumos
se otorgan con desgana
y algo de lástima

7
y al laureado
no se le mueve un pelo
allá en su nicho

8
las religiones
no salvan / son apenas
un contratiempo

9
pasan misiles
ahítos de barbarie
globalizados

12
lo peor del eco
es que dice las mismas
barbaridades

13
a nuestra muerte
no conviene olvidarla
ni recordarla

14
los sentimentos
son inocentes como
las armas blancas

17
son manos locas
de pianista o de herrero
las que nos hablan

18
los hombres odian
presumen sueñan pero
las aves vuelan

19
los dos ladrones
miraron a jesús
y se miraron

20
cada suicida
sabe dónde le aprieta
la incertidumbre

23
la vida es breve
lo afirmaron a una voz
Falla y Onetti

24
si no se esfuman
hay que tener cuidado
con los fantasmas

27
después de todo
la maniquí no sabe
que es libertina

28
cada trasplante
incorpora los flecos
del dueño antiguo

30
cada comarca
tiene los fanatismos
que se merece

31
los que caminan
sobre ríos de vino
a veces flotan

32
puedro morirme
mas no acepto que muera
la humanidad

33
si hubiera dios
nadie le rezaría
por no aburrirle

37
durante el sueño
los amantes son fieles
como animales

39
viejo curtido
ya no quiero pasar
por otro espanto

40
en plena noche
si mis manos te llaman
tus pechos vienen

41
el exiliado
se fue adaptando al tedio
de la nostalgia

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