Mario Vargas Llosa, escritor peruano y Premio Nobel de Literatura, cumplió 80 años

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Una vida de pasión, política y literatura. Esos elementos han delineado la trayectoria de Mario Vargas Llosa, el escritor peruano y ganador del Premio Nobel de Literatura 2010, quien hoy celebra su 80 cumpleaños. Una fecha que será celebrada por todo lo alto, con reediciones de sus novelas emblemáticas, un seminario en su honor en Madrid (Mario Vargas Llosa: cultura, ideas y libertad) y una cena que contará con 400 invitados, entre ellos el Nobel turco Orhan Pamuk y el ex presidente chileno Sebastián Piñera. También hoy se transmitirá una entrevista realizada por el grupo Prisa, que en Chile se podrá oír a las 21.00 hrs en ADN Radio.
Aquí revisamos 10 hitos de su historia:

1.       El adiós y regreso de un padre

Sus padres vivían en Lima, donde se instalaron luego de casarse en 1935. Pero a los cinco meses de embarazo, Ernesto Vargas le dijo a Dora Llosa que se fuera a Arequipa para tener al bebé, lugar al que él nunca llegaría. El niño, llamado Mario, nacería en esta ciudad el 28 de marzo de 1936 y su madre le ocultaría el abandono de su padre durante los siguientes 10 años: le diría que había muerto.

Al año de vida la familia se traslada a Cochabamba, Bolivia, donde permanece hasta 1945. En su regreso a Perú le cuentan que su padre estaba vivo, y este tendrá una presencia fuerte en su vida: una relación que fue marcada por las prohibiciones de escribir y ver a su familia, y también por los golpes. “Mi madre sufría pero al mismo tiempo lo amaba. En cambio, yo era la pura víctima” diría años después en entrevista con el diario español El País.

2.       Nace un escritor

Si bien sus novelas le darían fama, su primer escrito fue una pieza teatral. La huida del inca se denominaba la obra que constaba de tres actos, prólogo y epílogo. Pensada para presentarla en un concurso infantil de obras teatrales del Ministerio de Educación de su país, terminó siendo parte de los actos del Colegio Nacional San Miguel, al que asistió Vargas Llosa durante su último año de secundaria, para la Semana de Piura.

3.       Matrimonio con su tía

Fue un hecho que conmocionó a toda su familia. Era el año 1955, él tenía 19 años y se había casado con una mujer 13 años mayor, Julia Urquidi. Quien, por lo demás, era la hermana de su tía política, Olga. Una relación que perduró hasta 1964, y que fue la inspiración para una de las obras más conocidas del autor: La tía Julia y el escribidor (1977)

4.       Primera publicación

Tenía 22 años y ya había dado forma a algunos relatos. Escritos mientras estudiaba letras en la Universidad Pública de San Marcos de Lima, y luego durante su primer año en Madrid, conformaron la primera publicación del autor: seis cuentos, reunidos bajo el título Los jefes. “Son un puñado de sobrevivientes de los muchos (cuentos) que escribí y rompí cuando era estudiante en Lima, entre 1953 y 1957. No valen gran cosa, pero les tengo cariño porque me recuerdan esos años difíciles en los que, pese a que la literatura era lo que más me importaba en el mundo, no me pasaba por la cabeza que algún día sería, de veras, escritor”, ha comentado el propio Vargas Llosa sobre estos cuentos.

5.       Salto a la fama

Tomó tres años de escritura y tres títulos diferentes hasta que finalmente estuvo lista: La ciudad y los perros, una de las obras maestras de Vargas Llosa, tiene lugar en el Colegio Militar Leoncio Prado, donde el autor estudió entre 1950 y 1951, y cuenta la historia de un grupo de alumnos que sufren la brutalidad de una educación castrense malentendida.
Tras finalizarla, el autor la envío a distintas editoriales latinoamericanas y españolas, pero fue rechazada por todas. Hasta que llegó a las manos de Carlos Barral, editor español de Seix Barral, quien la publicó en 1963 y le otorgó el naciente Premio Biblioteca Breve de Seix Barral.

6.       Su segundo gran amor

Si primero se casó con su tía política, su siguiente relación surgiría también de su grupo familiar. Patricia Llosa, su prima por línea materna, llegó a estudiar a París, donde estaba instalado el matrimonio conformado por Mario y Julia. Fue en ese entonces cuando nació un amor que terminaría en las segundas nupcias del escritor, luego del divorcio con su primera esposa.
El matrimonio se realizó en 1964 y perduró por más de 50 años, hasta que el año pasado hubo otro revuelo en torno a la vida amorosa del autor: separado de su mujer, se emparejó con la socialité filipina Isabel Preyler.

7.       Un premio en medio del Boom

Fue el primer escritor en recibirlo. El Premio Rómulo Gallegos que en su primera convocatoria tuvo a 16 participantes, terminó galardonando en 1967 a Mario Vargas Llosa por su obra La casa verde, cuando el autor contaba con 31 años. La novela, que es la segunda del escritor, aparece en medio del auge del Boom Latinomericano, del que el autor sería parte junto con Gabriel García Márquez, Carlos Fuentes y Julio Cortázar. “Existía una preocupación por la condición humana. Veníamos de dictaduras y todos teníamos ideales políticos. Apoyábamos la Revolución cubana, luego el caso Padilla (el encarcelamiento del escritor cubano Heberto Padilla en 1971 por motivos políticos) nos quebró y se produjeron disidencias. Pero había una cierta comunidad de ideales políticos”, dijo el autor en 2012 a el diario El Comercio, sobre este grupo.

8.    Grandes retratos sociales

A medida que escribía, también sus novelas iban trazando un gran retrato social de su época. Mediante la reconstrucción de episodios de la vida política y cotidiana, el autor relata e interroga los hechos que han dado forma a la historia. Dos novelas destacan en ese sentido: Conversación en la Catedral (1969) y La guerra del fin del mundo (1981). En la primera Varga Llosa recrea el Perú durante el gobierno del general Odría (1948-1956), a través de la conversación que sostienen dos personajes en un bar, guiada por la ya célebre pregunta: «¿En qué momento se jodió el Perú?». La segunda es un prodigio narrativo: el relato de un levantamiento popular en el norte de Brasil, encabezado por un líder iluminado, a fines del siglo XIX, relatado desde tres puntos de vista.

9.       De escritor a político

Corrían los años 90 y Vargas Llosa se enfrentaba a Alberto Fujimori en los comicios para la presidencia. Representó a la coalición de centroderecha Frente Democrático y llegó a posicionarse como favorito durante la campaña. Sin embargo, fue derrotado en segunda vuelta por su contendor, quien gobernaría durante los siguientes 10 años.

10.   Autor reconocido

Primero fue en 1994, cuando ganó el Premio Cervantes, y luego en 2010 con el Premio Nobel de Literatura. Vargas Llosa se transformó así no sólo en un escritor leído y admirado, sino también reconocido por la Academia.  “Mi salvación fue leer, leer los buenos libros, refugiarme en esos mundos donde vivir era exaltante, intenso, una aventura tras otra, donde podía sentirme libre y volvía a ser feliz”, dijo en el discurso de aceptación del Premio Nobel. Y en este también se refirió a la literatura: “Es tanto una vocación como un disciplina, trabajo y terquedad”.

Publicado en La Tercera

 

Mario Vargas Llosa y las frases más memorables en sus 80 años

Mario Vargas Llosa cumple este lunes 80 años. En medio de las celebraciones, los escritores Carlos Granés y José Alejandro Restrepo realizaron una recopilación de las frases más importantes del escritor peruano. En total fueron 80 las frases, pero en esta nota solo pusimos algunas.
Como se recuerda, Vargas Llosa publicó hace unas semanas su última novela: «Cinco esquinas», libro que ha tenido diferentes opiniones dentro de la crítica literaria.

Erotismo

» El erotismo era sinónimo de rebelión y de libertad en lo social y en lo artístico y una fuente maravillosa de creatividad.» El pez en el agua

«Caramba, me habían dicho que Pantilandia era el paraíso de las mujeres y veo que es cierto. Qué lindas flores crecen en su jardín, señor Pantoja.» Pantaleón y las visitadoras

«Mira, Panta, he conocido muchos hombres, tengo más experiencia que tú en estas cosas. Te aseguro que a ningún tipo en el mundo se le para el pito por pura obligación.» Pantaleón y las visitadoras

«Lo lento, lo formal, lo ritual, lo teatral, eso es lo erótico. Era una espera sabia. La precipitación nos acerca al animal, más bien.» Los cuadernos de don Rigoberto

Literatura

«Advertirles que la literatura es fuego, que ella significa inconformismo y rebelión, que la razón de ser del escritor es la protesta, la contradicción y la crítica.» La literatura es fuego

«Los hechos históricos son pretextos de los que se vale un creador para forjar una realidad distinta, y para hablar de los asuntos que lo obsesionan.» La tentación de lo imposible

«Toda buena literatura es un cuestionamiento radical del mundo en que vivimos.» La verdad de las mentiras

«La buena literatura muestra las insuficiencias de la vida, la limitación de todo poder para colmar las aspiraciones humanas.» El pez en el agua

Libertad

«No es impropio decir que sin la ficción la libertad no existiría y que, sin ella, la aventura humana hubiera sido tan rutinaria e idéntica como la vida del animal.» El viaje a la ficción

«Habías dado un nuevo paso hacia la libertad. De la vida del bohemio y del artista, a la del primitivo, el pagano y el salvaje. Un gran progreso, Paul.» El paraíso en la otra esquina

«Tenías un carácter endemoniado, Florita; a tus cuarenta y un años aún no conseguías dominar tus arrebatos. Sin embargo, gracias a ese espíritu insumiso, a esos estallidos de mal humor, habías sido capaz de mantenerte libre y de recuperar la libertad cada vez que la perdías.» El paraíso en la otra esquina

«Bajo su apariencia inofensiva, inventar ficciones es una manera de ejercer la libertad y de querellarse contra los que –religiosos o laicos- quisieran abolirla.» Cartas a un joven novelista

«En el ejercicio de su vocación, en la operación concreta de convertir sus obsesiones en historias, el suplantador de Dios recupera su libertad y puede ejercerla sin límites.» Historia de un deicidio

Poder

«Al político profesional, sea de centro, de izquierda o de derecha, lo que en verdad lo moviliza, excita y mantiene en actividad es el poder: llegar a él, quedarse en él o volver a ocuparlo cuanto antes.» El pez en el agua

«A usted no lo admiro, Excelencia, murmuró el coronel Abbes, bajando los ojos. Yo vivo por usted. Para usted. Si me permite, soy el perro guardián de usted.» La fiesta del chivoa

«Trujillo les sacó del fondo del alma una vocación masoquista, de seres que necesitaban ser escupidos, maltratados, que sintiéndose abyectos se realizaban.» La fiesta del chivo

«Si ese hombre de piernas lampiñas que llora, la ve, no la perdonará, volcará sobre ella la ira de su impotencia, la vergüenza de ese llanto, y la aniquilará.» La fiesta del chivo

Felicidad

«Felicidad, no sé si me importa qué es, Ricardito. De lo que sí estoy segura es que no es esa cosa romántica y huachafa que es para ti. El dinero da seguridad, te defiende, te permite gozar a fondo de la vida sin preocuparte por el mañana. La única felicidad que se puede tocar.» Las travesuras de la niña mala

«La felicidad existe”. Sí, pero a condición de buscarla donde ella era posible. En el cuerpo propio y en el de la amada, por ejemplo; a solas y en el baño; por horas o minutos y sobre una cama compartida con el ser tan deseado.» Los cuadernos de don Rigoberto

«Aunque dicen que sólo los imbéciles son felices, confieso que me sentía feliz. Compartir mis días y mis noches con la niña mala me llenaba la vida.» Travesuras de la niña mala

Autoritarismo

«Escribir esos poemas era otra de esas maneras secretas de resistir a mi padre, pues sabía cuánto le irritaba que yo escribiera versos, algo que el asociaba con la excentricidad, la bohemia y lo que más podía horrorizarlo: la mariconería.» El pez en el agua

«Más fácil sería resucitar al cadete Arana que convencer al Ejército de que ha cometido un error.» La ciudad y los perros

«Ya te he explicado, Chuchupe, esto lo organicé por orden superior, como negocio no me interesa. Además, yo necesito tener jefes. Si no tuviera, no sabría qué hacer, el mundo se me vendría abajo.» Pantaleón y las visitadora

«-¿Usted es un perro o un ser humano? –preguntó la voz. -Un perro, mi cadete. -Entonces, ¿qué hace de pie? Los perros andan a cuatro patas.» La ciudad y los perros

Ver aquí especial interactivo publicado por El Comercio

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