El Black’s, lugar de la negritud

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El regreso al hogar del que fueron sacados por la fuerza, el sueño lejano de avistar la costa africana y la liberación del continente negro son los pilares que mantuvieron en pie durante casi 100 años al Liberty Hall, salón principal del conocido Black Star Line, que sucumbió ante las llamas el pasado 29 de abril.

El edificio fue construido en 1922 para servir de sede al capítulo 300 de la Asociación Universal del Mejoramiento del Negro (UNIA, por sus siglas en inglés), movimiento fundado y liderado por Marcus Garvey que llegó a tener más de 5 millones de seguidores en el mundo.

El inmueble sirvió de hogar de los sueños de la comunidad negra, sueños de justicia e igualdad social y económica, por lo que fue también casa de la línea naviera “Black Star Line”, que pretendía hacer competencia a las blanquísimas compañías de vapores de principios del siglo XX, con el fin de dar mejores opciones laborales y económicas a los negros del mundo.

Delroy Barton, historiador y divulgador cultural, opinó que “la palabra que se usa para describir ese edificio, el Blackʼs, es todo un concepto histórico en una sola palabra, pues remite a la ideología de Garvey, quien defendía que para tener visibilidad y autonomía en el desarrollo de una cultura hay que tener progreso económico y político”.

Por eso, explicó, se fundó la empresa que le hiciera la competencia a la naviera existente, la White Star Line, que manejaba todos los bienes de exportación en América y no permitía libre acceso al mercado a los negros. Una naviera negra permitiría el progreso económico y la autonomía plena de la población afrodescendiente.

En el Liberty Hall, se realizaban las actividades más importantes de la provincia. Aquí, la Celebración del Día del Negro, que atendió el Presidente de la República.

Los sueños de Garvey, nombrado en 1920 por una asamblea de 25.000 delegados de la UNIA “Presidente provisional de África” y conocido como “el Moisés de los negros”, incluían usar los barcos de la naviera negra para llevar a su gente de regreso a África, a casa.

“¿Alguna vez se ha detenido a pensar lo mucho que la Black Star Line significa para usted? Representa un esfuerzo de su raza por alcanzar un lugar en el mundo marítimo que infunda respeto”, en la novela La Flota Negra, cita Jazmín Ross al periódico fundado por Garvey, el Negro World.

Recorrió diversos países en América y Europa, reivindicando la unidad de los negros del mundo, agitando en favor de la igualdad y promoviendo el regreso a la tierra de la que sus ancestros fueron sacados como esclavos.

Se compraron barcos y se vendieron tiquetes para el viaje. En Limón, aún hay quienes entre los tesoros familiares conservan los boletos de aquellos viajes, pero los barcos nunca llegaron. Naufragios, fallas técnicas, posible sabotaje y malos negocios llevaron al fracaso de la Black Star Line.

Tras el fracaso de la empresa, el Liberty Hall estuvo un tiempo en abandono. En 1992 se instauró una comisión del Ministerio de Cultura para su restauración y en 1993 fue reconstruido.

Desde entonces, fue cuna de las actividades culturales y cívicas, de las celebraciones del Día del Negro, lugar de recepción de autoridades de Gobierno, centro cultural y comunal del pueblo limonense, sede de bodas, fiestas, talleres y exposiciones artísticas.

En el 2000, el edificio fue declarado Patrimonio Histórico Arquitectónico, por sus características constructivas y la historia que albergaba. Recientemente, la UNAI, junto con el Centro de Patrimonio y otras instituciones, trabajaba en un proyecto de restauración, que ahora deberá abocarse a la reconstrucción completa de la edificación.

El Blackʼs, como cariñosamente lo llaman los vecinos, es el corazón cultural de Limón y es la materialización de la lucha de los afrodescendientes por defender su libertad. Aún hoy, con el 75% de su estructura reducida a las cenizas, alrededor de él se juntan brazos, herramientas y esperanzas.

El calypsonian Reynaldo Kenton, conocido como Shanty, comentó que el valor del edificio solamente es comprensible desde la experiencia, pues, además de la carga histórica, el pueblo limonense le daba múltiples usos. Por ejemplo, dijo, su vocación por la música comenzó precisamente ahí: quería ser uno de los jóvenes que se presentaban en el prestigioso salón. “Ahora tenemos que ver cómo nos juntamos y lo reconstruimos”, afirmó.

Para entender la relevancia de la edificación que ahora yace en cenizas y espera su reconstrucción, es necesario entendernos como un pueblo multiétnico, dijo Delroy Barton.

“Nuestra etnicidad es muy rica y muy variada, pero, si no se reconoce la sociedad como multiétnica y pluricultural, es imposible entender la importancia del Blackʼs porque hay vivencias que no se pueden explicar desde la otredad”.

Rina Cáceres, historiadora y directora de la Cátedra de Estudios de África y el Caribe de la UCR, indicó que es importante que se reconozca que el Black Star Line no es solamente parte de la historia del pueblo afrodescendiente o limonense, sino que es pieza fundamental de la historia costarricense.

“En el siglo XX, Limón fue un puerto fundamental en el desarrollo del país; eso era posible porque era una sociedad articulada en torno al trabajo, en torno a lo intelectual, social y político, una sociedad con un fuertísimo tejido social”.

Garvey, antes de ser famoso, vivió en Limón, en medio de esa sociedad solidaria y de apoyo mutuo que hace que Limón sea viable y que impacte el desarrollo económico del país. A veces tenemos la idea de que lo nacional pasa en el Valle Central, pero sin los puertos nuestra sociedad no se hubiera podido desarrollar”, dijo.

Además, explicó Cáceres, el Blackʼs es la materialización de la respuesta de nuestros pueblos ante la escalada racista que se dio a finales del siglo XIX y principios del XX. “La América afrodescendiente respondió de forma muy creativa. Con intelectualidad, música y pintura, crearon corrientes identitarias y reflexivas de una gran profundidad, como el Harlem Renaissance del que Marcus Garvey fue parte”.

“El Liberty Hall representa esa bandera de libertad, del orgullo, de la dignidad de los pueblos afrocaribeños de la América Media que están en pie de lucha”, resumió la historiadora.

COMIENZA EL CAMINO DE LA RECONSTRUCCIÓN

La Presidencia de la República, el Ministerio de Cultura, el Centro de Patrimonio, el Instituto Tecnológico, Japdeva y diversas entidades e instituciones han asumido, desde ya, el compromiso público para levantar de las cenizas al Black Star Line.

La  Asociación Universal del Mejoramiento del Negro, que lidera este proceso, ha comenzado una campaña llamada “Rebuild a dream” (Reconstruir un sueño).

Por el momento se han autorizado oficialmente dos cuentas en el Banco Nacional de Costa Rica para recibir donaciones y, así, emprender la reedificación: cuenta 1 100-01-132-00154-3, (Cuenta Cliente 15113210010001546) en colones y cuenta 1 100-02-132-000051-8 (Cuenta Cliente 15113210020000513) en dólares.

Publicado en Semanario Universidad
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