Gran Concierto por la Paz en Colombia

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Más 300 intérpretes participarán en El Gran Concierto por la Paz, que se realizará hoy y mañana, en la Iglesia del 20 de Julio y la Catedral Primada. Para este evento, que más que un recital, será un símbolo de unión, se integrarán los músicos de la Orquesta Filarmónica de Bogotá y la Orquesta Sinfónica Nacional, con siete grupos corales, y los cantantes líricos colombianos Betty Garcés, César Gutiérrez y Valeriano Lanchas.

La música, como símbolo de reconciliación, unirá a los colombianos en dos grandes conciertos, en los cuales se fusionarán la Orquesta Filarmónica de Bogotá, la Orquesta Sinfónica Nacional de Colombia, el Coro de la Ópera de Colombia, la Sociedad Coral Santa Cecilia, el Coro Filarmónico Juvenil, el Coro Filarmónico Infantil, el Coro Infantil Batuta San Rafael y la Schola Cantorum de la Catedral, con la participación de los destacados cantantes líricos nacionales Betty Garcés, César Gutiérrez y Valeriano Lanchas.

Bajo la dirección del francés Olivier Grangean, director titular de la Orquesta Sinfónica Nacional, el gigantesco ensamble que integra a más de 300 artistas, entre ellos 60 niños miembros de coros infantiles, interpretará el Réquiem de Guerra, del compositor inglés Benjamín Britten.

La Ministra de Cultura, Mariana Garcés Córdoba, recordó que Requiem de Guerra, la obra del compositor británico Benjamín Britten, fue escrita con motivo de la reapertura de la Catedral de Coventry, en Inglaterra, tras haber sido derrumbada durante la Segunda Guerra Mundial. “El ‘Réquiem de Guerra, por su inspiración y sentido pacifista, es la obra que hemos escogido para nuestro concierto por la Paz. Es una obra que invita a la reconciliación y rinde honor a las víctimas de la guerra, un noble mensaje para el momento crucial que atraviesa nuestro país, en la búsqueda de poner fin al conflicto armado que hemos padecido durante seis décadas. Este concierto se convierte así en un símbolo del anhelo de los colombianos por alcanzar la paz”, agregó.

“El papel de la cultura en el posconflicto será fundamental para reconstruir el tejido social y promover valores que permitan mejorar la convivencia. La música siempre ha sido un elemento integrador que nos permite enviar un mensaje de unión y reconciliación, fundamental para los tiempos que nos esperan”, aseguró la secretaria de Cultura, Recreación y Deporte, María Claudia López, al referirse al gran concierto por la Paz, que se transmitirá en directo por el Canal Capital y también vía streaming en los portales de las entidades organizadoras.

Réquiem de Guerra

La obra fue encomendada a Benjamín Britten, uno de los más grandes compositores ingleses del siglo XX, para la reconsagración de la Catedral de Coventry (Inglaterra), destruida en un bombardeo durante la Segunda Guerra Mundial.

Publicado por El Nuevo Siglo

 

Obra ‘Réquiem de guerra’ se presentará en dos iglesias de Bogotá

“El Réquiem de guerra es una obra maestra, es de una magnitud impresionante, no solo musicalmente, sino por la forma como están compuestas y concebidas las partes del coro, del tenor, el barítono y la soprano. Son dimensiones diferentes entre lo que pasa en el cielo y lo que sucede en la tierra, donde sufren las almas. Pero en algún momento se juntan, ahí está su grandeza”.

Así habla la soprano colombiana Betty Garcés del Réquiem de guerra, la obra de Benjamin Britten que este sábado será interpretada en la iglesia del 20 de Julio y el domingo, en la Catedral Primada, ambas en Bogotá.

Esta actividad, organizada por el Ministerio de Cultura y la Alcaldía de Bogotá, reunirá a las orquestas Filarmónica de Bogotá y Nacional de Colombia, la Sociedad Coral Santa Cecilia, los coros de la Ópera de Colombia, Filarmónico Juvenil, Filarmónico Infantil, Infantil Batuta San Rafael y la Schola Cantorum de la catedral.

Además se contará con las voces de la soprano Betty Garcés, el tenor César Gutiérrez y el barítono Valeriano Lanchas, bajo la dirección del maestro francés Olivier Grangean.

Serán más de 300 artistas en dos iglesias que recordarán el sentido de la obra: fue estrenada en la reconsagración de la Catedral de Coventry (Inglaterra) el 30 de mayo de 1962.

Esta última está al lado de las ruinas de la antigua catedral. El 14 de noviembre de 1940, la ciudad de Conventry fue bombardeada por los nazis en una jornada de horror y pánico.

Las cifras de la historia hablan de 1.236 personas muertas, de las cuales 808 nunca se pudieron identificar. Y de unas temperaturas asfixiantes que llegaron a los 2.000 grados dentro de las edificaciones, 4.330 de las cuales eran casas y edificios públicos, dañados.

“Entonces, ahora presentamos esta maravillosa obra, y lo hacemos levantando nuestra voz, que es el instrumento que tenemos. Será nuestro grito para, de alguna forma, decir que es tiempo de soltar las armas y las piedras; dejar de lado las peleas y las guerras que tenemos, llámense políticas, culturales, de nosotros mismos”, dice Garcés.

La cantante lírica, oriunda de Buenaventura, agrega que para ella, “independientemente del proceso de paz de La Habana, es hora de ver lo bueno que tenemos y comenzar a trabajar para que este país pueda renacer realmente”.

Valeriano Lanchas, por su parte, afirma: “Es un honor hacer parte de las celebraciones del proceso que estamos viviendo. Soy bogotano, tengo casi 40 años y toda mi vida he oído hablar de guerra y guerrilla, y si hay una forma de ser parte activa de estas ganas inmensas de tener paz, me toca mucho el alma”.

Al igual que Garcés, para él esta pieza tiene un significado especial, “porque lleva textos religiosos en latín mezclados con fragmentos de poemas de Wilfred Owen, un soldado y escritor inglés muerto en la Primera Guerra Mundial y quien en sus trabajos contó los horrores de la guerra”.

Lanchas, con 22 años de carrera y quien ha trabajado dentro y fuera del país, afirma que Britten es uno de sus autores favoritos, lo que hace que le guste más estar en esta producción, “la cual nos muestra el momento que vivimos, que es muy importante”, porque el objetivo de esta obra es el sinsentido de la guerra que acabó con Conventry.

Hoy, Conventry es una ciudad de casi 400.000 habitantes, y su nueva catedral es un centro cultural y turístico muy importante. Su reconstrucción fue un símbolo para dejar atrás lo que pasó en la Segunda Guerra.

La maestra Betty Garcés volverá a cantar en una iglesia. Hace poco menos de un mes estuvo en la catedral de su natal Buenaventura, a la que no entraba desde que se fue de su puerto buscando un futuro: 20 años.

“Y cuando yo me fui estaba la catedral chiquita, ahora está restaurada. Me devolví a mis momentos felices de la infancia. Allí estaban mis amigos de cuando era niña, mis familiares y sus amigos, los amigos de mis amigos, y me ratifiqué en algo: todas las salas donde uno se presente son selectas, son maravillosas, como la catedral de Buenaventura”, agrega emocionada.

Del puerto se fue un día, como lo cuenta: “Con mis maletas y sin nada más, sin saber que me iba a convertir en una cantante lírica”. Hoy, esta gran compatriota puede apreciar no solo la belleza de la música, sino su sentido y su espíritu, de ahí que rescate el alma del Réquiem de guerra, pensando en nuestra paz.

Publicado por El Tiempo
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