Argentina: «Ediciones desde la gente» festeja 25 años

En septiembre de 1991 nació Ediciones Desde la Gente con la publicación de su primer libro, «El cuento, una pasión argentina». Desde entonces lleva más de 3 millones de ejemplares publicados. Es un sello cooperativo nacido al calor de las políticas culturales del Instituto Movilizador de de Fondos Cooperativos.

Según Walter Alegre, su editor en jefe, Ediciones desde la gente «nació en el marco de una situación oscura para los sectores populares. Se había enseñoreado en la Argentina el pensamiento “único”, sostén cultural del neoliberalismo, y se hacía necesario buscar formas distintas a las tradicionales -sin descartarlas- para romper la trama urdida desde los centros del poder mundial y sostenidas por el discurso oficial y los medios de comunicación más poderosos. La idea de Floreal Gorini y Mario José Grabivker, impulsores del proyecto, fue apelar a la literatura, especialmente latinoamericana, hacerla llegar en forma de libros sencillos y baratos al espacio del movimiento cooperativo de crédito. Desde su nacimiento tuvo gran aceptación y no dejó de crecer.»

En un cuarto de siglo Ediciones de la gente recorrió todos los géneros. Narrativa, poesía, crónicas, ensayo o entrevista pueden encontrarse en el catálogo editorial. Juan Gelman, Ray Bradbury, David Viñas, Griselda Gambaro y Juan Rulfo, entre muchos otros autores, fueron conformando una vasta colección que también sumó ediciones conjuntas con organismos e instituciones nacionales e internacionales como la UNESCO, que reeditó en siete idiomas el libro Cuentos ecológicos.

Desde la gente surgió con la premisa de publicar textos de calidad a precios accesibles, ofrecer diversidad temática y aportar al debate sobre acontecimientos políticos, sociales, económicos y culturales del país y el mundo.

«Hubo variaciones importantes durante este cuarto de siglo, tanto en el interior del movimiento como en el país y la región. Desde la Gente supo adaptarse a los cambios sin perder los objetivos apelando a buenas producciones, excelentes fuentes y continuidad en el esfuerzo. Fuimos acompañando las demandas de los suscriptores y lectores en cada momento, ya sea desde una posición crítica a la situación política y social como la de un apoyo a procesos populares sin descuidar el compromiso de la buena literatura apuntando a la formación de lectores en la orientación hacia un pensamiento independiente, crítico y participativo.El catálogo de nuestro sello es un muestrario de los intentos editoriales por mantener un piso de calidad y aportar a las luchas culturales emancipatorias.» afirma Alegre cuando se le pregunta sobre las rupturas y las continuidades en estos 25 años. «Se puede rastrear en él desde antologías de grandes escritores, ensayos, poesía, entrevistas en el que siempre se encontrará un hilo conductor de vinculación democrática entre el arte y la lucha sin caer en dogmatismos ni esquematismos.»

A partir del festejo de los 15 años el sello transformó el diseño de sus tapas e incluyó solapas informativas, además de actualizar su logo y permitir una intervención más flexible de las ilustraciones de Carlos Nine, que regularmente acompañaban cada una de las publicaciones. En abril de 2013 se presentó la colección Argentina Debate, con el fin de acercar a los lectores el pensamiento y las opiniones de protagonistas del quehacer cultural, político e institucional de la Argentina contemporánea, como Eduardo Rinesi, Carlos Heller o Ricardo Forster.

A lo largo de más de dos décadas, el IMFC ha impulsado a través de Desde la Gente el libro, la lectura y la cultura. La editorial se ha convertido en una de las más destacadas en lengua española por la cantidad de cuentos breves que lleva editados. Actualmente, el sello publica entre 5.000 y 10.000 ejemplares por obra, lo cual es excepcional para el mercado editorial argentino, pues se mantiene necesario utilizar esta herramienta como parte de la batalla cultural.

«Lamentablemente la situación actual pareciera volver al punto de partida. Nuevamente las ideas del individualismo, la meritocracia y la desigualdad ocupan el discurso oficial en la Argentina. Triunfantes los grandes medios se erigen en dictadores de la hegemonía y construyen, o intentan  construir, una mirada unilateral de la realidad justificadora de las situaciones más injustas; nuevamente el dios mercado solicita crecientes sacrificios de los sectores populares en aras de un supuesto derrame que nunca llega pospone toda esperanza al engorde de las corporaciones concentradas del capital. En ese marco vuelve a tener plena vigencia el objetivo original de nuestro proyecto. Sin apelar a sostener que la historia se repite, pues son otras las circunstancias y los actores, la cultura está en una batalla sin cuartel para defender lo mejor de la condición humana.» concluyó Walter Alegre

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