[ExclusivaNodalCultura] Bernardo Carvalho, escritor brasileño

Por Daniel Cholakian – NodalCultura

“Reproducción” la última novel a de Bernardo Carvalho atrapa, en los más amplios sentidos de la palabra. Encierra, agobia, aprieta, impide al lector escapar a la lectura. De una situación especialmente lenta, hacer la fila para hacer el check-in en un vuelo internacional en un gran aeropuerto, deviene una situación vertiginosa y una serie de inverosímiles monólogos, que son diálogos. Diálogos del cual solo se escucha una voz, que por otra parte el lector no sabe siquiera si esa voz es escuchada. O si esa voz pretende ser escuchada.

El estudiante de chino es encerrado. ¿De qué se lo acusa? ¿Qué se pretende que diga? El (no) interrogatorio carece de todo sentido y las respuestas –que es lo que el lector lee- no se sabe a que responden. La novela es una obra sobre el lenguaje, sobre las palabras como vacíos en un mundo que se hace inabarcable, sobre el saber inútil, sobre la incomunicación y sobre los sentidos de internet como el lugar del narcisismo.

Y como un momento particular de la humanidad, donde todo conduce a la anulación del otro.

A partir del lenguaje y los modos del habla sobre los que se articula, la novela a lo que primero que convoca es a la angustia que es la de los personajes y a la vez la del lector.

Creo que tengo esa manía de hacer libros que pone al lector en una situación que a mí me da placer, que me encanta pero puede ser muy angustiante. Tiene que ver con un malestar en el mundo, que es lo que acontece con los personajes, pero también conmigo. La novela transcurre en un espacio muy claustrofóbico. Soy muy claro en esto. Porque es una cámara cerrada y es en principio angustiante. Tiene que ver con la dificultad de comunicación, pero también hay una suerte de alegría que nace de esa angustia y del malestar en el mundo. Es de ahí que nace la literatura y el arte en general. Si fuera solamente alegría no habría nada.

Yo pensaba en la angustia del lector porque, siendo lectores -casi compulsivos- la novela nos enfrenta a la insatisfacción permanente por las lecturas que no hacemos, pero también la insatisfacción por la incapacidad de procesar todas las lecturas que sí hacemos.

Sí, claro, yo creo que todo eso tiene que ver con internet. Este es un mundo distraído, hay una distracción que  nunca hubo.

Me parece que la ubicación del libro en el aeropuerto, que es el lugar de tránsito absoluto, pero donde hay además una habitación cerrada, tiene que ver también con una metáfora de la internet, como si fuera una alegoría. Cuando estamos ahí, parece que estamos delante de una ventana abierta al mundo, pero en verdad es como si fuera un espejo narcisista y que reproduce siempre lo mismo, nosotros.

Es un miedo que te distrae y te paraliza por la distracción. Hay un montón de cosas que tú no puedes seguir porque es imposible, es como si no hubiera selección, no hay jerarquía. Entonces no tienes posibilidades de seguir los temas, está todo ahí pero tú no sabes cómo, las cosas están mezcladas. Ahí las cosas más mediocres con las cosas más geniales. Es como si fuera democracia, pero no es democracia, es solamente una contradicción no procesada que te paraliza y no te permite reaccionar.

Algo que pasa en internet es que cuando las cosas te contradicen, tú las eliminas inmediatamente, no es posible que haya un diálogo, solamente monologo, reproducción de uno mismo. Creo que la situación de ese estudiante de chino en esa sala cerrada, proyectando las cosas que él cree oír, tiene que ver con esa idea de internet, de distracción absoluta. También con esas cosas que no conseguimos dar cuenta de todo y que nos paralizan como agentes sociales y políticos. No sabemos qué hacer, estamos perdidos y estamos encerrados en nosotros mismos. Hay una cosa narcisista que es paralizante.

Es significativo que sea justamente China el lugar de destino del viajero. China es de algún modo ese lugar imposible de ser abarcado.

Sí, es verdad. También se convirtió en un lugar común porque todo es China. Los niños de familias ricas brasileras ahora aprenden chino en la escuela, no aprenden portugués, no aprenden literatura, no quieren saber de leer. Los padres y madres tampoco leen porque las elites brasileras son muy ignorantes, iletradas y muy brutales.

Están interesados en aprender chino porque tiene que ver con la plata. Es cierto que hay incomprensión respecto de lo que representa China, pero no es eso que les interesa, es una relación pragmática y práctica, se trata de involucrarse a través de la plata y volverse más ricas de lo que son.

Las dos cosas que son contradictorias de China es que es el lugar de la incomprensión absoluta de hecho, pero es el lugar común donde toda la gente quiere estar para enriquecerse.

El estudiante de chino repite que todos los días hay setenta y un millonarios nuevos en su primer monólogo. Este, como otros datos inútiles, aparece como una letanía en los monólogos, que aunque no son tales, funcionan así. Recuerda constantemente a ese enorme conjunto de datos que uno consigue en internet y son totalmente inútiles.

Sí, nada de esa información está procesada. A mí me interesaba que los personajes sea totalmente porosos, pero sin inteligencia propia. Solamente reproducen y reproducen los clichés, los lugares comunes, lo que escuchan, lo que leen, pero las cosas no se conectan. Creo que tiene que ver con eso. Hay una ausencia de jerarquía, eso es terrible. Es una imposibilidad de resistir, de tener un papel político o social.

Lo que me parece que es interesante en internet, es que tú tienes que tener esfuerzo, como en la escuela, para aprender, para que haya conocimiento. Tienes que pasar por un dolor, un esfuerzo que te molesta. Es difícil aprender a leer, aprender matemática, física, lo que sea, es contra tu sentido común. Lo que pasa en internet, es que es un mundo del placer, porque es como si fuera el mundo del niño narcisista, solamente incorpora lo que le da placer, entonces no hay esfuerzo. Es como si no hubiera contradicción, una imposición de fuerza en el nombre de una democracia que es falsa porque no es democracia eso, es una locura paralizante.

Lo que me parece que el discurso que tiene el estudiante de chino, es el discurso del placer absoluto, que lo convierte en un imbécil total, porque no está preparado para hacer el esfuerzo de aprendizaje, de conocimiento.

Pero él se legitima todo el tiempo al decir  “Yo leo”. Él se legitima en la lectura

Sí, claro, pero es una lectura basada en las cosas que quiere leer. Las cosas que no quiere entender las elimina. No quiere entender las que exigen esfuerzo. Él no puede leer, es como niño que no tuviera el poder de la escuela o de los padres. La educación pasa por una imposición que no es el placer.

Él cita constantemente al periodismo al decir que lee a los columnistas. No es menor en este momento de Brasil, ya que instala a los periódicos como validadores de la verdad

Sí, eso es terrible porque jamás en Brasil pensé que podría llegar a tal punto. Yo publicó crónicas en un periódico que era de centro izquierda, que ahora está defendiendo a la policía, que ataca a los manifestantes pacíficos y está defendiendo el gobierno, que se instaló con lo que yo llamo un golpe enmascarado.

Tan terrible es todo, que el juez que presidió la sesión que aprobó el impeachment en la suprema corte, hablando con sus alumnos en la universidad, dijo que el impeachment era un escándalo en Brasil.

Es muy curioso porque hay una impostura general. Toda la gente comprendió lo que pasó, pero los medios hacen todo para ocultarlo. Un montón de columnistas ahora trabajan para enmascarar los hechos. Hay un periodismo “neocons”, de conservadores, de intelectuales que trabajan por sofismas, por silogismos y por prejuicios, es increíble.

La presencia de la iglesia evangelista, en la novela es también un dato importante.

Yo soy un poco paranoico, no muchísimo, pero bastante. El su discurso el fascista de internet, nunca habla de Brasil, no habla de política coyuntural, es siempre de Europa, de China, de comercio internacional, etc.

En el fondo de la novela, hay una descripción de las cosas más elementales de la política y de la sociedad brasileña hoy, que son el crimen organizado y las iglesias. Yo creo que esa es la estructura que está presente por detrás de todo lo que está pasando y es para donde nos encaminamos. Son dos poderes muy fuertes y complementarios. El poder de la iglesia evangélica tiene que ver con la ausencia del Estado. Si tu naces en una favela brasileña o eres pobre, estás totalmente confinado entre la violencia de la policía, el crimen organizado que funciona como una especie de Estado local, y la iglesia que tiene esa función donde el Estado no entra.

La semana pasada un médico que trabaja en la cárcel pública, me contó que para un miembro de una organización del crimen narco en Brasil, la única manera de salir de ahí es entrando a la iglesia. Y lo vigilan. No puede ser un pretexto, tiene que pasar a creer en eso, estar ahí como un miembro de la iglesia. Funcionan como fuerzas complementarias, existe un acuerdo que controla toda la sociedad cada vez más.

Es un mundo terrible donde estas acorralado y tienes que escoger donde quieres estar, dentro del crimen o la iglesia, sino la policía te mata. La iglesia te protege y el crimen también, protege a tu familia, te da trabajo, salud, todo lo que no tienen. Entonces es una especie de Estado paralelo que funciona muy bien.

Ahora están combatiendo la corrupción de Estado de los políticos de la izquierda, que de hecho se corrompieron totalmente. La justicia está combatiendo el crimen donde se involucró la izquierda, diciendo que combate al crimen organizado, pero no, el crimen organizado que existe es paralelo y nadie lo combate. Entonces existen dos poderes que son el crimen organizado, que financia la política, y cada vez más, porque están dejando de funcionar otras fuentes de acceso al dinero que funcionaban hasta ahora. Los financiamientos vienen del crimen organizado y de la iglesia.

Hoy muy alto el porcentaje del parlamento que está en las manos de simpatizantes de gente de las iglesias.

¿Esto se vincula la frase que dice “Uno va a creer en Dios, en el momento que ya no cree en nada”?

Exactamente, es una creencia que tú no puedes combatir, porque si estás en el mundo de la razón puedes combatir a la corrupción con la justicia, pero en el mundo de Dios estás perdido. Cuando tu ya no crees en nada más, crees en Dios.

La novela a invita un mecanismo de lectura a borbotones. Obliga a una lectura veloz para seguir el ritmo del hablar de los personajes ¿Cómo es el mecanismo de escritura de un texto como este?

Me encantó escribir esta novela. Me encantó como un niño que dice cosas escatológicas a sus padres mientras cenan.

Hay una filósofa americana que dice que, cuando tu censuras el discurso fascista, el vuelve peor y con más fuerza. Todo principio de lo políticamente correcto está totalmente errado, es un suicidio. La buena estrategia para lidiar con los discursos fascistas y racistas, homofóbicos o lo que sea, es incorporarlos y re-trabajarlos.

Entonces esto pasaba, sentía una especie de alegría al poder hablar como loco fascista, con cosas homofóbicas y racistas. Es como si al hacerlo paralizara a ese discurso. Es claro que yo no soy fascista, pero decirlo es como si yo anulara completamente el discurso. Me pareció interesante lograr sostener una fuerza política también de resistencia, pero incorporando el mal. Hay cosas ambiguas también, dice cosas horribles, pero hay cosas entre líneas. Dice cosas con las cuales yo estoy de acuerdo, porque las cosas no son negras y blancas, hay un montón de zonas grises y eso me interesó también. Hay también un fascista en mí, eso para mí es interesante de poder decir. Hay cosas terribles que pasan por mi mente, no soy la pureza absoluta, hay cosas terribles que acometen mi pensamiento, pero lo interesante es que pueda decirlo, porque eso también anula el racismo en mí.

Los personajes son constantemente contradictorios. Afirman con absoluta tranquilidad una cosa y su contrario. Y lo justifican.

Sí, claro. Tiene que ver con la imposibilidad de hacer conexión también. Es como si fueran pensamientos totalmente distraídos y que no tienen lógica posible. Son cosas que acontecen y que tienen que ver, es como si fuera un mundo organizado por grupos cerrados, que se reproducen en sí mismos.

Hay algo allí que me interesa incluso desde perspectivas diferentes a la de los personajes. Por ejemplo las mujeres, los gays, los negros, están muy organizados para resistir, pero cerrados en ellos  mismos. Se agrupan como si fueran una cosa homogénea que los iguala. A veces eso es terrible. Es como si no pudieras defender a una mujer porque, las mujeres se defienden ellas mismas, pero no pueden permitir que alguien que no sea mujer las defienda. Es un mundo terrible donde los iguales se agrupan y se pelean todo el tiempo para defender sus derechos, porque no hay otra manera. Entonces las luchas están desconectadas. No es la Internacional Socialista. No, eso se acabó. Son ideales comunitarios y es terrible también porque retroalimenta el racismo y los prejuicios.

Los islámicos en Europa también ahora se agrupan en pequeños grupos. Es muy perverso, porque efectivamente no hay otra manera de resistir. Esto crea una situación donde todo es posible, todo es paralelo. Los dos opuestos están ahí pero no dialogan, son monólogos que están presentes.

Esos universos paralelos  aparecen en el discurso de la misma persona sin ningún tipo de contradicción.

Si, la contradicción no existe, porque las cosas no se contradicen ya que no hay diálogo. Las cosas coexisten pero no se contradicen.

Es parte de la estructura de la novela, la novela no tiene diálogo.

Sí, es eso. Es un diálogo que es monólogo, todo el tiempo. Creo que tiene que ver con internet, que es un diálogo que elimina el otro, siempre que el otro se manifiesta como otro de hecho. Porque si es otro que es producción tuya, tú permites que continúe dialogando contigo, pero si dice algo que te contradice, eliminas inmediatamente.

La familia aparece en ese discurso de la comisaria, pero aparece también cuando el protagonista dice  “Soy gay porque no quiero tener hijos” ¿La aparición de la familia como institución que sigue regulando normas?

Creo que es eso pero es una institución que está en crisis también y que trata de volver ahora con una estructura muy, muy conservadora, como nunca. En Brasil está aprobado que la familia se constituye de un padre, una madre y los hijos. No pueden ser gays, no pueden ser dos mujeres. Es interesante porque en el momento en el que la familia podría tornarse algo socialmente presente, cambiar, vuelve muchos pasos atrás. Es una fuerza conservadora muy fuerte.

En Brasil hay movimientos en contra la educación, originados en este modelo de familia conservadora. Ven a las escuelas como espacios de adoctrinamiento político. Es una locura, porque es como si no pudiéramos dejar que nos contradigan en las escuelas. Tienen el pretexto de combatir las escuelas, porque están adoctrinando a los hijos. Pero lo que ocurre es que la escuela está diciendo cosas diferentes a lo que los padres dicen en casa. Es insoportable. Otra vez más, el otro no puede ser escuchado, no puede existir.

La novela tiene sentido de pensarla en esto que acabas de decir. Vivimos un momento donde hay una búsqueda de la anulación del otro.

Sí, creo que eso es muy claro.

 

 

 

 

 

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