Argentina: Comienza en Buenos Aires la 9ª edición del Festival Internacional de Literatura FILBA

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El festival viene asomando: nueve novedades de la edición número nueve

Por Natalia Blanc

La novena edición del Filba, que comienza hoy y continúa hasta el domingo, trae novedades que convocan a la participación activa del público. Con la Biblioteca Nacional como sede por primera vez, junto con el Malba, este año el festival internacional de literatura suma una feria de libros al aire libre, una lectura compartida y silenciosa, una exhibición de fotografías, un recorrido performático y dos literarios vinculados a muestras actuales, un vermut de poesía, una rave con lecturas y una obra de teatro en torno a Simone de Beauvoir. Además, entre los invitados hay autores debutantes (en Filba y en las librerías) y outsiders como Julieta Venegas y Gonzalo Heredia.

1 La Biblioteca Nacional, sede del fin de semana

Por primera vez, el edificio de la calle Agüero será sede del Filba. Allí se concentrarán las actividades del fin de semana. El sábado, desde la mañana, habrá encuentros para docentes, clínicas de traducción y poesía y talleres. A las 16 abre una feria de libros, que estará en línea con otra en el Centro Cultural Recoleta, en el marco de la Bienal de Arte Joven. Además, entre las 16 y las 18, habrá un recorrido literario guiado por Lola Arias y Ulises Conti: la performance Formas de caminar con un libro en la mano, un estreno concebido especialmente para este Filba. Para asistir es necesario anotarse previamente ( [email protected] ) y, aunque la participación es gratuita, los organizadores piden al público la donación de un libro.

Quince fotógrafos exhibirán sus trabajos vinculados al ejercicio de la lectura en una muestra en la Casa Victoria Ocampo (Rufino de Elizalde 2831): Alejandro Guyot, Mónica Fierro, Marina Peralta Ramos, Ginette Reynal, Rodrigo Ruiz Ciancia, Agustín Saguier, Daniel Kiblisky, Laura San Martín y Belén Yuste son algunos de los artistas convocados. Las fotografías serán rematadas por la Fundación Filba con el objetivo de recaudar fondos para sus programas de promoción de la literatura.

Figuras que no pertenecen al ámbito literario como la cantante mexicana Julieta Venegas y los actores argentinos Gonzalo Heredia y Rita Pauls participarán este año de paneles y lecturas. Venegas, además, ofrecerá un recital con Martín Buscaglia (tocarán juntos por primera vez) en el teatro Margarita Xirgu. Se canjeará una entrada por un libro, a partir de hoy, de 16 a 20, en Chacabuco 875.

4 Autores, de acá y de afuera: gran debut

Alberto Muñoz, Leila Sucari, Ignacio Apolo, Liliana Bodoc, Tomás Downey, Pablo Marchetti, Inés Acevedo, María Gainza, Diego Golombek, Cecilia Palmeiro, el colectivo Kidz, Pablo Plotkin, Ricardo Coler y Ángela Pradelli son los autores nacionales invitados al Filba por primera vez. Entre los extranjeros debutantes en el festival se encuentran Claire Louise Bennett, Sjón, David James Poissant, Teresa Cremisi y Leye Adenle, que viene al país con Highlife, su primera novela.

5 Medialunas con libreros

También por primera vez, los libreros porteños serán invitados a conocer la programación del festival y los autores en un desayuno exclusivo para ellos. Esta acción de difusión, habitual en el caso de las editoriales y los periodistas, contempla el rol fundamental de los libreros en la difusión de la (buena) literatura.

6 Recorridos literarios por el Malba

Dos propuestas novedosas de la edición 2017 van de la mano de dos muestras actuales del Malba: la de las fotografías de Diane Arbus y Verboamérica. «El detonante fue la muestra de Arbus, directamente relacionada con nuestro tema: las formas de la violencia. Empezamos a pensar cómo podíamos unirla al programa y así surgió la idea del recorrido», contó Gabriela Adamo, directora del Filba. El jueves, a las 19, Carlos Fonseca, Leye Adenle, Elvira Hernández y Daniel Santoro leerán un relato inspirado en las obras de Verboamérica. El viernes, a la misma hora, Jean Echenoz, Andrea del Fuego, Mariana Enríquez y María Gainza compartirán textos vinculados con alguna imagen de la artista neoyorquina.

7 Teatro en la sección Lado B

Una conversación francesa es una obra dramatúrgica creada especialmente para el público de Filba. Es la primera vez que los organizadores incluyen teatro en la programación. Mariana Obersztern y Agustina Muñoz presentarán su mirada de la entrevista que hizo John Gerassi con Simone de Beauvoir en 1975, veinticinco años después de la primera publicación de El segundo sexo. Habrá una única función el viernes, a las 21.30, en el auditorio de Malba.

8 Vermut y rave entre libros

En ediciones anteriores hubo «noches poéticas» y cata de vinos y cervezas. Esta vez habrá un «vermut» de poesía en la terraza de la Biblioteca Nacional, que promete lecturas y tragos inspiradores. Participarán Bárbara Belloc, Alberto Muñoz, Valeria Tentoni y Esteban Castroman, entre otros autores (sábado, a las 19.30). Otra novedad, programada para la noche del sábado, es La Rave de la Marea: música, bebidas y lecturas sobre la violencia desde el punto de vista del colectivo #NiUnaMenos. Desde las 21, en la explanada.

9 Biblioteca abierta y lectura en silencio

Además de la feria de libros, el domingo, desde las 16, en la plaza seca de Las Heras y Agüero, se abrirá una biblioteca abierta que invita al público a compartir títulos: la consigna es que los asistentes dejen ejemplares propios y se lleven otros. Una especie de intercambio colectivo y anónimo. En esa sintonía se suma al Filba una Silent Reading Party, que ya se realizó con gran convocatoria en el Malba en otras oportunidades. Solos o en grupos, los participantes podrán leer sus libros al aire libre en la explanada de la Biblioteca. Eso sí: sin dispositivos electrónicos y en absoluto silencio.

Publicado por La Nación

 

Un Borges reprobable para la cultura

Juan José Becerra inaugurará el 9° Festival Internacional del Literatura (Filba), que contará en esta edición con la participación del escritor Jean Echenoz (Francia), David James Poissant (Estados Unidos), Sjón (Islandia), Cristina Rivera Garza (México), Andréa del Fuego (Brasil), Belén Gopegui (España), Ignacio Martínez de Pisón (España) y Claire-Louise Bennett (Gran Bretaña), entre otros. La conferencia de Becerra se titula: “Se acabó la fiesta (llegaron los escritores)”. “Esta idea sale de un verso de Osvaldo Lamborghini en ‘Juana Blanco’: ‘llegaron los lectores, se acabó la fiesta’. Esa relación de fobia del escritor con el lector es una buena descripción del vínculo. Si uno escribe sin lectores cerca, mejor –advierte el autor de El espectáculo del tiempo-. La idea es que tiene que haber una hostilidad que debe ser recíproca entre el que escribe y el que lee. Nada de groupies, nada de fans, nada de idólatras: enemigos, hermanados por el pacto estructural de que una persona toma la decisión de emplear su tiempo en leer una ficción”. Becerra cuenta que hará un recorrido atípico sobre cierta zona “eclipsada” de Jorge Luis Borges. “Me refiero al Borges bestial, el Borges de Bustos Domecq, censurado por (Adolfo) Bioy Casares, que podría haber sido lo que Lamborghini llamó ‘el escritor que faltaba en la literatura Argentina’. Hay una carta que le escribe Lamborghini a (César) Aira en la que le dice que ‘lo único que me calma es saber que soy el escritor que le faltaba a la literatura Argentina’. Hay un Borges que falta, que era un Borges que estaba dispuesto hacerlo, pero al que le cerraron los grifos esa vieja terrorífica de la madre y sobre todo Bioy Casares. En el diario Bioy dice que no lo puede parar. O sea Borges está fuera de control. Ese Borges me parece que hubiera sido un gran Borges. Él cubrió casi todos los casilleros, ese también lo quiso cubrir. Era un Borges reprobable para la propia cultura que lo había consagrado. Bioy empujó a Borges al clasicismo”. Otra cuestión que aparecerá también en la conferencia de apertura del Filba tiene que ver con algo que le dijo Dominique de Roux a Gombrowicz en 1968: “Usted es escurridizo como una anguila”. “Gombrowicz le aclaró –recuerda Becerra–: ‘No soy yo el escurridizo, sino la literatura. ¿Qué sería de la literatura si la atraparan? Se la comerían. La literatura y la anguila sólo vivirán mientras consigan escaparse’”.

Publicado por Página/12

 

Tras las huellas de Rulfo, Julieta Venegas deja por un momento la música y habla de literatura

Por Florencia Canale

¿Quién no cantó «Eres para mí» a los gritos alguna vez? ¿O mandó bien lejos a algún amor contrariado con «Me voy»? Julieta Venegas, autora de estas canciones y muchas más, lo sabe bien. La cantante mexicana de éxito internacional, que acaba de recibir el Master of Latin Music Award de Berklee College of Music, se prepara con ahínco para el show que dará en el cierre del FILBA, que arranca la semana próxima. Instalada hace sólo dos meses en Buenos Aires, digita su agenda del año. Ella está encantada con el desembarco; quien miró de reojo al principio fue Simona, su hija de siete años. Pero rápidamente se adaptó y eso alivió a la madre.

Julieta habla bajito y a la velocidad de la luz. Sonríe y por momentos se vislumbran rastros de aquella niña tímida de Tijuana, la ciudad de frontera entre México y Estados Unidos. Cuando habla de libros se le iluminan los ojos. Sin embargo, no tiene ni la más mínima intención de traicionar a su música.

-¿Qué vas a hacer en el FILBA?

-Voy a platicar de libros pero fundamentalmente haré el cierre. Con Martín Buscaglia vamos a hacer un show, estamos armando algo entre los dos bastante lúdico. Tenemos un repertorio armado, y con pocos elementos. Nos gustaba la idea de él y yo tocando los instrumentos, un poco jugando alrededor de canciones de los dos. Algunas con referencia literaria; él tiene un poema de E. E. Cummings que musicalizó, todo especial para el FILBA. Los dos somos bastante lectores y estamos viendo qué encontramos en común para hacer, siempre en el marco del festival.

-¿Y qué otras cosas harás?

-Un par de pláticas sobre canciones y otra sobre los libros que me salvaron.

-¿Te salvó la literatura?

-Más que un libro, me salvó la posibilidad de entrar en historias. Yo fui autodidacta, no tuve una educación literaria. Nadie me dijo qué debía leer de Proust o lo que fuera. A mi familia le gusta el arte pero no son grandes lectores. Mi papá es fotógrafo y mi mamá también. Te confieso que cuando empecé a leer, leía cosas de niños y luego cuando descubrí las novelas de Corín Tellado, me encantaban. Ahí descubrí que uno podía leer una historia y perderse allí. No tengo una forma estructurada de leer; a veces me voy por temas, otras por narrativa. Me muevo sola.

-¿Escuchás recomendaciones?

-Siempre, me encantan. De chica me leí todo lo que escribió Anaïs Nin y me fui a leer lo que ella recomendaba. Paul Auster también tiene unos libros sobre reseñas y sus influencias, entonces hacia allí me fui. Los escritores que leí han sido como maestros. Siempre he sido muy fan de escuchar a amigos, libreros, lectores. Me intriga, soy muy curiosa. Me he ido para cualquier dirección y lo hago a través de la lectura.

-A partir de los ocho años empezaste tu recorrido como lectora. ¿Qué leías?

-Leía Perrault, Oscar Wilde. Desde los cuentos clásicos hasta Caperucita pero sin ilustraciones. Y yo me sentía súper lectora. Era muy emocionante.

-¿Eras una niña introspectiva?

-Sí. Somos seis hermanos y tengo una gemela. Siempre fui bastante solitaria y me refugié en la lectura, me sentía mucho más libre allí. En mi familia había un ambiente muy estricto y la lectura era un escape para mí. Somos de provincia, de Tijuana, y allí hay una mentalidad muy conservadora. Si yo tuviera que recordar lo que leí en mi vida, leí unas cosas horrorosas (risas). Pero fueron importantes para mí, siempre fui un poquito adelante. Por ahí me lo prohibían en mi casa y era peor.

-¿Comprabas tus libros, los encontrabas en la biblioteca?

-En la biblioteca de mi casa había libros que no me interesaban para nada, como de autoayuda. También estaba Moby Dick, que lo leí muchos años después. En ese momento yo veía ese librote y me parecía intimidante. Conseguía prestados, también me compraba alguno. Hay muchos que ahora me gustaría reencontrar. También iba a la biblioteca de la escuela cuando empecé a leer más formalmente a los autores mexicanos clásicos. Quería ver hacia dónde iba mi gusto.

-¿Y hacia dónde va? Con los autores mexicanos, por ejemplo.

-El autor que me ha marcado es Juan Rulfo. Y siempre me encuentro buscando a Rulfo en otros autores. Y lo que significa aún hoy leerlo. Su obra es corta y a la vez súper profunda. También la poesía de Rosario Castellanos fue muy importante para mí, porque fue la primera vez que leí poesía y además en Tijuana no había muchas librerías. Era más fácil conseguir libros en San Diego. Yo nunca estudié en Estados Unidos pero soy bilingüe porque tuve que aprender a leer en inglés y todavía me gusta. Me gusta escaparme de una lengua a otra y cuando un autor escribe en inglés me gusta leerlo en inglés.

-¿Qué estás leyendo en este momento?

-Me gusta mucho la narrativa, me gustan mucho las novelas, los novelones. Las novelas bien desarrolladas, ambiciosas. Por un lado, tengo cierta atracción por los autores contemporáneos norteamericanos. Hace como un año que leí a Elsa Morante, la guerra me atrae mucho, me intriga mucho cómo el mundo puede llegar a eso. Hace poco leí La mente cautiva de Milosz y me pareció increíble. Más que nada porque explica desde el lugar de escritor la vida en la guerra. Pero estoy leyendo mucha poesía. Gloria Fuertes, una española; poco a poco caigo como en cuentagotas en Emily Dickinson.

-¿La poesía te sirve de alimento para tus canciones?

-Sí, totalmente. La poesía tiene algo en el ritmo que me encanta y que me atrae un montón. He tenido épocas en las que no leo poesía, pero desde hace dos años me he vuelto más fanática. Todas las demás formas de arte, la escritura, la pintura, la fotografía de alguna manera entran en el sistema económico; la poesía no. No se puede decir otra cosa que la poesía no tiene otro atractivo que ser poesía. Hay algo como muy libre. Y ahora que estamos todo el tiempo con la pantalla es eso de mirar la palabra, es bonito. Leer un poema es lo más vulnerable que hay, yo creo.

-¿Y con autores argentinos tenés alguna predilección?

-Me gusta Pedro Mairal, también Romina Paula. Selva Almada, Samanta Schweblin, un montón. Estoy leyendo literatura argentina y sigo descubriendo tanto jóvenes como clásicos.

-¿Y de qué te salvó la literatura?

-Me dio la posibilidad de salir de donde estaba. Yo sentía mi vida muy limitada cuando estaba creciendo. En un momento, en la estructura donde creces, supongo que el rechazo es natural. Otro libro que me salvó fue Jane Eyre, de Charlotte Brontë. Lo leí y sentí que era yo. Una institutriz en la época victoriana, con otra vida y nada que ver, me sentí completamente identificada con ese carácter, con esa persona. Cuando terminé la preparatoria, mi papá me preguntaba qué quería estudiar y le dije Letras. Primero le dije Música y me dijo que no, que no ganaría nada, entonces le dije Letras; «Letras menos todavía», me dijo.

-¿Y te gustaría escribir tu novela?

-No. Me parece una cosa completamente misteriosa. Yo tengo mi desahogo creativo en la música, en la combinación. Hay algo en la combinación de la letra y la música que a mí me produce esa alquimia.

Publicado por Infobae

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