Museo Rodante

Memoria Viva: El arte accesible del Museo Rodante

Su objetivo fue sembrar interés por el arte de PR

Por Nahira Montcourt

El Museo Rodante del Instituto de Cultura Puertorriqueña (ICP) fue especialmente diseñado para llevar exposiciones de arte e historia a diferentes pueblos de la isla, que originalmente se presentaban en San Juan, con un camión automático que abría de forma telescópica para formar una amplia sala, cómodamente accesible a los visitantes.

En esta cápsula de Memoria Viva nos remontamos al tiempo cuando los museos llegaban a diversos pueblos de la isla con imágenes preservadas del Archivo General de Puerto Rico, suministradas por el  ICP y la Colección del Periódico El Mundo de la Biblioteca de la Universidad de Puerto Rico que documentan esta iniciativa inaugurada en el año 1959 por Ricardo Alegría.

Según la tesis doctoral de Luz Elena Badía Rivera “Historia de los Museos de Puerto Rico, 1842-1959: Musealizando su patrimonio y Narrando la identidad” y datos suministrados por el ICP, los primeros comienzos del museo rodante fueron para el año 1949 por iniciativa de Rafael W. Ramírez y Ricardo Alegría tras presenciar el éxito de otro proyecto similar, “El Teatro Rodante” del profesor Leopoldo Santiago Lavandero, que comenzó a ofrecer funciones gratuitas en diferentes pueblos en el año 1946.

Sus primeros inicios consistieron en préstamos a centros educativos de unos paneles expositivos portátiles sobre la cultura aborigen antillana, objetos arqueológicos y folletos informativos. Estas exposiciones rodantes no obtuvieron el éxito esperado debido a problemas con la transportación, tanto las escuelas como el museo carecían de un vehículo que supliera el viaje de ida y vuelta.

Seis años después, cuando Ricardo Alegría ya se había establecido en el ICP, comenzó la búsqueda de un vehículo de motor adecuado para llevar exposiciones de arte e historia a las zonas rurales de Puerto Rico. El arquitecto francés, Abraham Beer, experto en el diseño de unidades rodantes como vehículos educativos, gestionó la adquisición de una unidad móvil construida según uno de los modelos que él había diseñado. Es entonces que el Museo Rodante fue reinaugurado el 17 de julio de 1959 en el pueblo de Barranquitas con una exposición sobre Luis Muñoz Rivera que tenía cartas, fotografías, periódicos, libros y otros objetos ilustrativos de su vida y obra. Al mes siguiente, el Museo Rodante inició un extenso viaje por toda la isla, recorriendo cerca de 70 pueblos, barriadas u otras localidades de la isla y alcanzando más de 300,000 visitas durante el periodo de un año.

La segunda exposición fue “Dos siglos de pintura puertorriqueña”, que inició el 19 de noviembre de 1964, compuesta por una selección de 35 óleos de la colección de pintura del Instituto que ofrecía una visión panorámica de la historia de la pintura puertorriqueña. Obras de José Campeche, Francisco Oller, Lorenzo Homar, Rafael Tufiño, Augusto Marín, Olga Albizu, Luis Hernández Cruz, José Alicea y Myrna Báez formaron parte de esta exhibición rodante que  también incluyó diez grabados y seis fotografías a color de murales pintados en el Capitolio de Puerto Rico y otros edificios.

El Museo Rodante estuvo al alcance de todos los sectores del país, desde el centro de la ciudad, las afueras en el campo, universidades, escuelas rurales, residenciales públicos y urbanizaciones modernas. Este proyecto no se dirigía a deleitar a un sector privilegiado de la sociedad, por el contrario, buscaba darle acceso a sectores más amplios de la población y con menos recursos económicos. Tenía como objetivo sembrar el interés en la gente de visitar en un futuro cercano otros museos, galerías y exposiciones para una mayor apreciación y conocimiento del arte puertorriqueño.

¿Participaste de esta iniciativa? Para más fotos puede acceder a la galería «El Museo Rodante del Instituto de Cultura Puertorriqueña».

*Nota del editor: Memoria Viva es una iniciativa liderada por el equipo de fotografía de NotiCel con la misión de compartir imágenes u otro contenido gráfico de valor histórico que resalte curiosidades de nuestro pasado y la cultura puertorriqueña; que arroje luz sobre las transformaciones de nuestro país tanto físicas como sociales. Si usted posee fotos, vídeos u otro contenido visual de antigüedad, puede compartirlas a través de los siguientes correos: [email protected] o [email protected]

Noticel

También podría gustarte