Colombia: policía allana colectivos y medios culturales a dos días del paro nacional

Allanamientos a sedes de colectivos culturales y políticos generan polémica

El allanamiento a la Revista Cartel Urbano y las acciones de la Policía Nacional en diferentes ciudades del país han elevado los ánimos en gran parte de la sociedad, que considera que están dirigidas a intimidar y a obstruir el ejercicio de los periodistas, incumpliendo con el deber de promover el ejercicio de la libertad de expresión y ser tolerantes con la crítica.

Así lo consideró la Fundación para la Libertad de Prensa (Flip), que calificó los hechos registrados este martes como una clara muestra de agresión, la cual crea un ambiente de miedo y censura entre los medios de comunicación y colectivos que hacen uso de su libertad de expresión para informar u opinar sobre asuntos de interés público.

“Desde el punto de vista de la Flip, la justificación para el allanamiento fue insuficiente, el procedimiento no se realizó bajo las garantías de ley y se realizaron acciones que violaron la reserva del archivo y la fuente periodística”, señaló la organización.

La Flip recordó que los estándares interamericanos sobre libertad de expresión fijan una vara muy alta en lo que respecta a la ‘incitación a la violencia’, por lo que se requiere una prueba actual, cierta, objetiva y contundente de que se tiene la clara intención y capacidad de promover la violencia y que no se busca simplemente emitir una información u opinión, por más chocante o molesta que sea.

La organización también resaltó otro hecho que tendría como finalidad censurar. Se trata de la solicitud que hizo la Policía Nacional al medio digital Cerosetenta, para que eliminara de su sitio web en manual de autoprotección contra el Escuadrón Móvil Antidisturbios (Esmad) en el marco de la protesta social, asegurando que su contenido incitaba a la violencia y argumentando cifras no oficiales.

“Estos hechos se enmarcan en antecedentes de graves agresiones contra la prensa por parte de miembros de la fuerza pública durante el cubrimiento de manifestaciones”, señaló la Flip, que recordó que a lo largo del año se han registrado nueve ataques a periodistas provenientes de integrantes de la Policía. De este total, cinco casos fueron agresiones físicas, tres obstrucciones al trabajo periodístico y una exclusión.

Frente a esto, la Fundación solicitó una reunión con los representantes de Policía Derechos Humanos, Esmad, Inteligencia y comandantes de fuerza disponible, para que la Policía Nacional se comprometa en garantizar la libertad de expresión y el cubrimiento periodístico en torno a las protestas del 21 de noviembre.

Persecución a medios

Luego del allanamiento realizado este martes en horas de la mañana a la Revista Cartel Urbano, miembros del equipo del medio hablaron y calificaron el hecho como una clara persecución a los medios de comunicación, las organizaciones sociales y a todos aquellos que piensan y actúan diferente.

“En horas de la mañana, unos uniformados de la SIJIN nos mostraron una orden de allanamiento que autorizaba buscar pruebas de las marchas que van a hacer el próximo 21 de noviembre. Estuvimos un compañero y yo mientras llegaban nuestros jefes. Básicamente revisaron todo Cartel Urbano y se llevaron material gráfico”, dijo la fuente.

Sobre el tipo de pruebas que buscaba la Policía, la periodista indica que estaban en búsqueda de carteles y panfletos que “incitaban” al vandalismo en el Paro Nacional del próximo jueves. Al momento de exigir que se mostrara la orden de allanamiento, los oficiales se negaban e incluso se molestaban ante la petición.

La periodista recalcó que “reprochamos lo que sucedió, no solo con la revista, sino también con las otras organizaciones y personas que fueron víctimas de allanamiento y hostigamiento faltando dos días para el Paro Nacional. Desde los años 90, no se veía un allanamiento a un medio de comunicación independiente, alternativo y cultural en el que también contamos la realidad del país”.

Frente a estos hechos, Andrés Medellín, Director de la revista Cartel Urbano, señaló que “los policías llegaron súper envalentonados a confundirnos. Al final cuando vieron que las instalaciones estaban llenas de cuadros, se relajaron más y nos dejaron ver un poco lo que decía ahí. Decían que había una denuncia porque supuestamente se tenían explosivos, panfletos y material de uso privativo”.

Medellín asegura que existen intereses de por medio al realizar estos actos por ser un medio crítico con el Gobierno y que estos hechos son graves para el ejercicio de la libertad de expresión.

No serían los únicos

A través de redes sociales varios colectivos culturales y políticos denunciaron que habrían sido allanados. Estos fueron los reportes:

 

El Colombiano


Así quedó un taller de artes plásticas y teatro tras allanamiento de la Policía antes de la marcha

Miembros del colectivo La otra danza mostraron en un video los estragos que quedaron en un taller de Teusaquillo, en Bogotá, tras un allanamiento de la Policía que comenzó a las 3:00 de la mañana. Buscaban explosivos.

«Fue un acto demasiado violento, salido de tono, es como si fuéramos delincuentes y no artistas». Las palabras son de Juana Ibanaxca Salgado, miembro del colectivo La otra danza. Ella es bailarina y coreógrafa.

Con un celular grabó cómo quedó el taller de los hermanos Castro, un espacio escenográfico al que también suelen asistir artistas de la agrupación Aguero Blanco.

Todo ocurrió a las 3:00 de la mañana. «En la madrugada, un grupo especial de la policía allanó el espacio de creación con la excusa de buscar material explosivo generando una acción desmedida y destrozos físicos en el lugar. Nos preocupa el señalamiento y estigmatización a la que estamos siendo sometidos los artistas en esta coyuntura del país».

En el taller no habia explosivos. Lo único que encontraron los policías fueron máscaras, pinturas, papel, maquillaje y todo lo que se necesita para hacer un performance. Eso era lo que estaban planeando en la casa de los hermanos Castro para la marcha de este jueves 21.

«Expresamos nuestra preocupación sobre la persecución y vulnerabilidad a la que estamos expuestos. Actualmente estamos realizando la denuncia oficial de estos daños de orden material, psicológico y emocional. Por esta razón exigimos garantías para el libre ejercicio de nuestro trabajo artístico así como el respeto por la vida y libre expresión», añadieron en un comunicado.

En medio de la expectativa generada por el paro nacional, la Policía había informado este lunes que estaban adelantando allanamientos en distintos puntos del país. En Bogotá, la misma institución reportó 27 diligencias. En algunos de estos operativos fueron capturados dos hombres, y se incautaron elementos químicos que supuestamente se usarían para fabricar explosivos. Desde varios sectores que se han sumado a la movilización convocada para el jueves han salido cuestionamientos a las actuaciones judiciales, justo a dos días del paro. La Central Unitaria de Trabajadores emitió un comunicado en el que “rechaza los allanamientos que se están realizando en Bogotá, Cali y Medellín contra organizaciones sociales y sindicales que se encuentran promoviendo esta actividad”.

Semana


Persecuciones, allanamientos e intimidaciones son el abrebocas del paro del 21N

Por Redacción Cartel Urbano

A las seis de la mañana del martes la Policía Nacional comenzó una serie de diligencias de registro y allanamiento en casas de artistas y miembros del movimiento social en Colombia. En quince localidades de Bogotá y el municipio de Soacha, la policía llevó a cabo 27 diligencias avaladas por una orden de la Fiscalía y con las que se pretendía identificar e individualizar a quienes, supuestamente, hubiesen cometido hechos vandálicos en las manifestaciones anteriores o estuviesen llamando a cometerlos durante el paro del próximo 21 de noviembre. Asimismo, se llevaron a cabo allanamientos en Cali y Medellín.

Entre las instalaciones intervenidas por la Policía Nacional está la Revista Cartel Urbano. A las ocho de la mañana un grupo de doce policías ingresó de forma intimidatoria a nuestras instalaciones en el barrio San Felipe y revisó el espacio en busca de pancartas o material probatorio que pudiese vincular al medio a un llamado al paro de esta semana. Aunque la policía no encontró nada que pudiera usar para vincular a la revista con sus suposiciones, sí afirmaron que el medio estaba impedido a usar el video que se hizo durante el allanamiento.

Aunque Cartel Urbano no ha llamado al paro hasta el momento y mucho menos a la realización de actos no pacíficos (vandálicos es un concepto que tiene que comenzar a revisarse en los medios nacionales), según lo confirmó la Fundación para la libertad de prensa – FLIP, no estamos impedidos como medio de comunicación a hacer un llamado a la movilización social y mucho menos a utilizar el video con el que se registró la diligencia, a pesar de las afirmaciones intimidatorias de la policía. “Si publica ese video, se le va hondo”, se le escucha decir a uno de los agentes.

Vale la pena resaltar que nuestras cuentas de redes sociales están siendo hackeadas desde esta mañana y se han publicado comentarios que ninguna persona del equipo de Cartel Urbano ha hecho. Por otro lado, durante su visita los agentes también decidieron revisar los cuadernos contables.

Según comunicó la Policía a la hora del allanamiento, Cartel Urbano aparecía en una lista dada por un informante anónimo de la Universidad Pedagógica, quien señaló cinco puntos en los que se estarían guardando explosivos y material gráfico llamando a la protesta. Según el informante, Cartel Urbano estaría relacionado con los colectivos Puro Veneno, Ak al Konvate y Subversión, organizaciones con las que la revista no guarda relaciones ni laborales, ni subversivas, ni terroristas; en el caso de Puro Veneno y otros colectivos de protesta gráfica, Cartel Urbano ha publicado, en su ejercicio periodístico y al igual que lo han hecho otros medios del país, noticias sobre intervenciones artísticas realizadas por ellos en el ejercicio de la defensa de sus causas.

Según nos contó la Flip, no hay registro reciente de allanamiento a un medio de comunicación como el que se dio en Cartel Urbano. Nos aseguran que es la primera vez que el equipo actual de Flip registra un caso de este estilo y es un claro atentado contra la libertad de prensa teniendo en cuenta que la excusa fue encontrar material que llamara a la protesta algo que, como ya se dijo, el medio está en todo su derecho de hacer.

El caso de Cartel Urbano se suma a las denuncias hechas por parte de miembros de la sociedad civil y movimientos sociales este martes. Ciudad en Movimiento, el colectivo de agitación gráfica Puro Veneno, Pirotecnia, Congreso de los Pueblos, Sindicato de Maestros de Antioquia, Grupo Estudiantil Anarquista y una estudiante de la universidad Javeriana del colectivo Degénero denunciaron los allanamientos y presiones. Asimismo, la revista Cerosetenta de la Universidad de los Andes nos dijo que recibió cartas presionando para que se bajaran contenidos de su plataforma.

Entre los allanamientos a viviendas de líderes y lideresas del colectivo Ciudad en Movimiento está el caso de Johana Hincapié a cuya casa entraron a las seis de la mañana. Según se lee en el documento del colectivo, la policía revisó exhaustivamente la habitación de Johana y en el acta de la diligencia la policía registró que no encontró ningún elemento extraño, ni incautó cosa alguna.

“De los 7 miembros de la fuerza pública dos personas se negaron a identificarse. Era una mujer que grabó todo el procedimiento con una cámara de video y un hombre que permaneció todo el tiempo en la puerta. La mujer se negó a identificarse, fue grosera con Johanna y finalmente después de exigirlo, presentaron su identificación de patrulleros de policía desde lejos, sin posibilidad de verificar los datos. Johanna y los habitantes de la casa se negaron a firmar el acta, ya que la policía se negó a incluir en el acta que dos miembros de la policía no estaban uniformados y se habían negado a identificarse”, dice el documento.

Laura Suspes, miembro del colectivo feminista Degénero, cuenta que cerca de las 6:10 de la mañana agentes de la SIJIN llegaron a su apartamento para hacer un allanamiento con una orden para buscar elementos bélicos y de propaganda a la violencia en la marcha del 21 de noviembre. «Revisaron mi apartamento, mi biblioteca, mi computador y celular, además de los de mi hermano», dice.

Tras cerca de dos horas de procedimiento, y después de no encontrar nada incriminatorio, los agentes le informaron a ella que en los próximos días le darían razón de si procedía o no a una eventual orden de captura. Durante el allanamiento los oficiales tomaron fotos a panfletos sobre educación pública y gratuita que ella planeaba repartir en el paro nacional.

Por su parte, voceros de Puro Veneno aseguran que tienen conocimiento de que al menos cinco órdenes de allanamiento tenían explícitamente el nombre de Puro Veneno. Agregan que parte del material incautado incluye carteles, stickers, esténcil y banderas que hacen referencia explícita a Puro Veneno. “Todas las órdenes eran legales, sin embargo, varios de los casos de los que tenemos conocimiento, al menos órdenes de allanamiento se realizaron con irregularidades, como por ejemplo intentos de algunos de los Policías de ingresar sin que los dueños de las casas se dieran cuenta, bolsas con algunos objetos de los que no tenemos conocimiento”.

Las acciones de hoy se suman a la campaña de desprestigio e intimidación que han venido llevando a cabo ciertos sectores del gobierno de cara al paro del 21 de noviembre. La presencia militar en el centro de la ciudad y frente a la universidad Javeriana entre otras zonas, que comenzó este fin de semana (a pesar de que el gobierno afirme que no está militarizando la ciudad), deja claro, junto a los allanamientos de hoy, la incomodidad que siente el gobierno en curso frente a los cuestionamientos de su gestión.

Desde Cartel Urbano rechazamos los allanamientos ocurridos el día de hoy y la criminalización de la protesta social en el país. Hacemos un llamado a las organizaciones de la sociedad civil, artistas, colectivos, gestores culturales, periodistas y miembros del movimiento social a no dejarnos intimidar y alzar nuestra voz de manera pacífica este jueves. En Cartel Urbano paramos.

Cartel Urbano


«Nos sentimos intimidados y llenos de miedo»: director de Cartel Urbano tras allanamiento

Juan David Arenas, director de la revista, se manifestó en contra del operativo realizado por la Policía en la sede del medio cultural en la mañana de este martes. Lo calificó como un ataque directo en contra de la libertad de prensa y un intento de intimidación a pocos días del paro del 21 de noviembre.

Juan David Arenas, director de Cartel Urbano, rechazó el allanamiento de la Policía a la sede de la revista. Tomada de @cartelurbano

El allanamiento a la revista Cartel Urbano marcó un hito poco alentador en el país: el primer caso registrado por la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP) de una diligencia de este tipo en contra de un medio de comunicación. En el allanamiento, que fue grabado por los integrantes de la publicación, se escucha a los uniformados explicando que estaban buscando material de “propaganda alusiva al paro” del próximo 21 de noviembre.

Este allanamiento hizo parte del operativo conjunto entre Policía y Fiscalía en contra de distintos colectivos artísticos, justo dos días antes de la convocatoria de paro nacional.  Desde las 8 de la mañana de este martes, cerca de 12 policías entraron a la sede de la publicación cultural alternativa para realizar la diligencia en la que las autoridades no encontraron ningún material que hiciera pensar que el medio de comunicación hacía parte de hechos vandálicos.

Tras la controvertida jornada, que fue tildada por muchos como un atentado directo a la libertad de prensa, El Espectador habló sobre los hechos con Juan David Arenas, director de la revista Cartel Urbano, publicación que lleva 15 años visibilizando expresiones culturales alternativas.

¿Qué pasó en la mañana de este martes?

Llegaron policías con una orden de la Fiscalía buscando armas, explosivos, material bélico y material de comunicación relacionado con el paro. Llegan 12 agentes y de una manera intimidante y atropelladora exigen abrir la puerta, no respetan los protocolos que deben seguir. Ellos entran y les interesa mucho lo que estamos imprimiendo. Nosotros aquí en Cartel tenemos un laboratorio de impresión libre, donde le prestamos los medios para expresarse a artistas y colectivos que quieren trasformar desde el arte sus entornos.

Entonces les interesó mucho lo que teníamos. Llegaron hasta el punto de pedirnos nuestros documentos contables, que no lo entiendo. Seguramente me dejaron un micrófono o algo porque eran entre 8-10 personas y no permitieron la entrada de nadie más en un momento. No fue solo a Cartel Urbano, fue en contra de varias organizaciones culturales que trabajamos en el país.

¿Qué decía esa orden de allanamiento?

Decía que estaban buscando armas, material bélico, explosivos y comunicación gráfica relacionada con el paro. Allí se hablaba de capturas y se habló también de que al parecer había denuncias de que en Cartel Urbano podían encontrar este tipo de evidencias.

¿Quién habría sido la persona que presentó las denuncias en su contra?

Cómo dijimos en el comunicado, un supuesto estudiante avisa que aquí podrían encontrar el supuesto material. Es alguien relacionado con una universidad, pero no entiendo muy bien.

¿Percibieron alguna irregularidad durante la diligencia?

No permitieron tomar foto o tener una copia de la orden de la Fiscalía. Otra irregularidad es que llegan a ver los libros y la información administrativa. Estoy seguro de que eso no lo pueden hacer, para eso está la Dian. Nosotros pagamos un montón de plata con nuestros impuestos para que ahora vengan a revisarnos nuestras facturas. Ellos tampoco se identificaron y nosotros cometimos el error de no pedirles identificaciones. Me parece muy extraño, lastimosamente no le tomé foto, porque luego del operativo se quitan las chaquetas y se mimetizan en sus carros. Fue algo como el F2, una cosa muy fea.

¿Qué relación tienen con el resto de los colectivos que fueron allanados hoy?

Nosotros tenemos relación con distintos colectivos y organizaciones de artistas y activistas de Colombia y de Latinoamérica, tenemos una red por todo el continente. Nuestra participación con cada uno de estos colectivos es apoyar su trabajo y sus intervenciones en la cultura para transformar sus entornos. Nosotros servimos como un amplificador de esas causas que se quieren lograr y gestionar desde el arte y la cultura. Ese tipo de intervenciones son las que nos gusta difundir y lo hacemos con estos colectivos que fueron víctimas de estos ataques.

¿Qué interpretan de la acción de este martes, a dos días del paro?

Este allanmiento hace es de un régimen autoritario. No nos vamos a dejar intimidar. Son más los creadores locales, colectivos y artistas que hoy no fueron victimas, pero se solidarizan y hacen parte de esta revolución cultural.

El mensaje que uno dice que es contradictorio es cómo un Estado puede llevar a cabo todos estos procesos de intimidación y censura y por otro lado estar impulsando un programa de economía naranja, que tiene que basarse en la creatividad y en la libre expresión. Nos hablan de que la cultura es importante, pero nos allanan, nos intimidan, nos hacen daño. El llamado es a no dejarnos intimidar y hacer un acto de protesta pacífica.

¿Las autoridades han realizado otras acciones similares en contra de ustedes?

Como siempre hemos trabajado en la visibilización de las manifestaciones creativas que viven en las periferias de las culturas tradicionales pues hemos tenido que lidiar con episodios con la Policía y con entidades. A lo largo de nuestra historia hemos sentido presión, pero ahora se ha hecho más evidente porque estamos realizando expresiones artísticas contrarias a la economía Naranja. Hemos incomodado a los dueños del negocio de la cultura y por ahí tienen intenciones de venir a atacarnos de alguna manera.

¿Desde Cartel Urbano habían invitado a unirse al paro o realizar alguna acción el 21 de noviembre?

No lo habíamos hecho formalmente, pero nuestros contenidos terminan invitando a ello. Explícitamente no lo habíamos hecho, pero estábamos preparando unos contenidos, que salían mañana, para apoyar la marcha. Vamos a publicar, pero hasta el momento no lo habíamos hecho.

¿Tienen indicios de seguimientos por parte de las autoridades en contra de ustedes?

Por supuesto que nos hacen seguimientos. Desde que usted hace parte de una orden de la Fiscalía es porque hay una inteligencia detrás y esta implica que a usted lo vienen observando y siguiendo. Claramente digamos que nos sentimos totalmente intimidados y llenos de miedo.

Violan la libertad de prensa. Finalmente nosotros somos un medio de comunicación alternativo, periodismo callejero como lo llamamos, y nos llegan a nosotros por ser un proyecto pequeño, autogestionado, que no tenemos contrato con el Estado y no vivimos de este. Por supuesto nos caen porque somos los más débiles. Seguramente a un medio grande no le van a caer como nos cayeron a nosotros. Ellos saben que no pueden. A 070 le mandaron una carta que por favor bajaran un contenido que tienen en contra del Esmad. Entonces a nosotros nos hacen un ataque directo porque no tenemos el poder para defendernos como quisiéramos.

Ustedes hablaban de un hackeo de su página…

Por supuesto. Nos hackearon las redes sociales como Twitter esta mañana. También nos hackearon Facebook y nuestra página web. Nuestras plataformas están experimentando problemas. Como hacemos parte de las organizaciones que hablan en contra del gobierno pues estamos recibiendo actos intimidatorios a tres días del paro.

¿Saben de otro medio que haya sido blanco de estas acciones o solo ustedes?

La Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP) nos dijo que nunca se había registrado una acción de allanamiento en contra de un medio de comunicación. La primera vez que ocurre es con nosotros porque hemos logrado mantenernos en una resistencia con nuestros contenidos culturales durante 15 años. Nos caen por todos lados y con todo el poder que tienen.

¿Cómo va a ser la participación de ustedes este 21 de noviembre?

Estamos invitando a todos los colectivos de artistas y grupos de activismo cultural a unirnos y marchar este jueves. El llamado es a no intimidarnos y marchar pacíficamente.  Cartel sí marcha, en Cartel también paramos.

El Espectador

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