La Ópera crece

Luis y Fernando de Gyldenfeldt

Cada vez hay más ópera en Argentina

Por Noelia Pirsic

En plena crisis económica, la cantidad de funciones de ópera en el país aumentó un 35%. De 315 fechas registradas en 2018, este año se contaron 426 y se acrecentó la proporción de producciones montadas fuera de la Ciudad de Buenos Aires. Si bien en el imaginario la actividad lírica está relacionada a las instituciones oficiales, la mayor parte de las representaciones provienen del circuito independiente -en 2019, 61% versus 39%-, un sector que tiene la particularidad de poner ópera en escena en espacios no pensados para este fin -como salas de teatro del under, bares, museos y escuelas- a través de mecanismos de autogestión.

Quienes se mueven en la esfera independiente –off– lo hacen por diversos motivos: porque las vacantes para formar parte de elencos oficiales o cuerpos estables son pocas en relación a la demanda, por la falta de concurso o transparencia en el acceso a estos puestos, por discrepancias en torno a los estándares estéticos y expresivos que se imponen en el género, también movidos por el deseo y la necesidad de poner en práctica saberes y ganar experiencia sobre las tablas.

Así como algunos tienen como objetivo final pisar los grandes escenarios de Argentina y del exterior, otros encuentran en el circuito off no solo una arena de entrenamiento sino también un lugar de pertenencia, una forma de hacer y vincularse en el arte lírico a contrapelo de lo que propone la industria cultural. El ejercicio de esta práctica en manos de las compañías líricas empuja al género hacia públicos más diversos, alejándolo de los barrios céntricos de la ciudad de Buenos Aires.

Los datos de 2019 sobre la actividad de ópera en Argentina se encuentran disponibles en línea (clic aquí para descargar la infografía 2019), como también los de 2018 (clic aquí para descargar la infografía 2018). A continuación, un punteo de los destacados de este año, más allá de los números.

Diversidad e inclusión

La soprano trans María Castillo de Lima obtuvo el segundo lugar en el primer Concurso Internacional de Canto Lírico ‘Ópera Mendoza’. A su vez, la artista consiguió este año que el Coro Estable del Teatro Colón cambiase al fin su estatuto para integrarla a la cuerda que le corresponde según su registro vocal, pasando de tenor a soprano segunda.

El reclamo por más inclusión en el mundo lírico también suena en las voces de Luis y Fernando de Gyldenfeldt con su espectáculo Ópera Queer. Desde 2017 cuestionan los dogmas del género en intervenciones que trasladan a los barrios porteños y distintas ciudades del país. Este año llevan realizadas más de 20 presentaciones y quedan dos fechas programadas durante la última quincena de diciembre.

Luis y Fernando de Gyldenfeldt

La ópera y lxs pibxs

Liceópera, la compañía lírica de estudiantes y docentes del colegio secundario Liceo 9 Santiago Derqui, tuvo su segunda edición en noviembre sobre el escenario del Centro Cultural 25 de Mayo con una puesta en escena con ensamble de Bastián y Bastiana de W.A. Mozart que incluyó un interludio de cumbia en vivo. La entrada fue libre y gratuita.

La Compañía de Ópera de la Universidad Nacional de las Artes (UNA) cumplió su cuarto año consecutivo de producción con dos fechas a sala llena de El Niño y Los Sortilegios de M. Ravel en el Teatro del Globo, también con acceso gratuito. Las funciones se repitieron en escuelas de zona sur.

Durante las vacaciones de invierno, la compañía Sol Lírica presentó doce funciones de la ópera Hansel y Gretel de E. Humperdinck -también con entrada libre y gratuita- en el Teatro De La Ribera. Se trató de un encuentro entre los mundos del off y del on, ya que el espectáculo ideado por la agrupación independiente formó parte de la programación oficial del Complejo Teatral de Buenos Aires. La adaptación incluyó música electrónica y una visión de la historia de los dos hermanos desde una perspectiva crítica y actual.

Ensayo abierto de Hansel y Gretel – 21 de julio de 2019 – Teatro de la Ribera – Sol Lírica – Foto: Noelia Pirsic

Patrimonio nacional

En mayo se presentó la primera antología de arias de ópera para soprano de compositores nacionales: La Ópera Argentina. La edición del libro -publicado por Barry Editorial- fue el resultado de un trabajo minucioso de recuperación a cargo de dos integrantes del Área de Musicología Histórica del Instituto de Investigación en Etnomusicología de Buenos Aires de la DGEART: Gerardo Delgado y Lucio Bruno-Videla. En este momento se encuentran preparando el próximo tomo -de arias para barítono- y barajan la posibilidad de presentar una ópera nacional completa con puesta en escena en 2020. Este año realizaron presentaciones de fragmentos en concierto en distintos espacios de la ciudad.

La Plata, segundo partido con más ópera del país

A principios de año, el Teatro Argentino de La Plata tenía programadas funciones fuera de sede -ya que el espacio aún se encuentra cerrado por refacciones- pero ninguna de ellas se llevó a cabo. Los cuerpos estables realizaron jornadas de protesta en la esquina de la institución y marchas para denunciar la situación de abandono que atraviesan los trabajadores y el edificio. El conflicto continúa sin respuesta ni solución por parte de las autoridades y los gobernantes de la Pcia. de Buenos Aires.

En 2019, la actividad lírica en la ciudad se sostuvo principalmente gracias al esfuerzo de dos compañías líricas independientes ya establecidas: La Compañía Itinerante y Grupo de Artistas en Espacios Alternativos.

Protesta de trabajadores del TALP (2019) – Foto: Nano González

Clásicos y románticos

Este año continuaron produciendo numerosas compañías consolidadas en el circuito independiente de Capital Federal que producen ópera de repertorio en el ambiente under y privado: Juventus Lyrica -que logró concretar su temporada con dos títulos y una gala en el Teatro Colón-, Celebrarte Producciones -con cuatro títulos al piano-, el Ensamble Lírico Orquestal, la Compañía Lírica G. Verdi, Magna Lírica, Clásica del Sur, La Música Diva, Compañía Boccaluppo, y Compañía Lírica Belcanto, entre otros.

Ópera Joven, la agrupación dirigida por Marta Blanco, cumplió 25 años ininterrumpidos de producción y lo celebró con un estreno de Nino Rota en el Teatro Empire.

Se registraron también presentaciones únicas de otras obras del cánon operístico realizadas en diferentes auditorios en Capital Federal y en otras ciudades, no vinculadas formalmente a una agrupación.

Il Cappello di Paglia di Firenze de Nino Rota por Ópera Joven – Estreno: 3 de Octubre de 2019 – Foto: Noelia Pirsic

Nueva ópera argentina

En el frente nacional, continuaron presentando composiciones la compañía Canción Nocturna del Caminante -con obra inédita de Guillermo Vega Fischer-, Contemporánea Lírica -con una premiere de Mailén Ubiedo Myskow-, hubo reposición de Rosa Luxemburg Oper de mayo a julio, y nuevos títulos del Ensamble Miniatura y el Ensamble Rondon Crowell.

También se presentó la Sala Cristal Sónico de Oscar Edelstein y Manuel Eguía -docentes investigadores de la Universidad Nacional de Quilmes-, con diez funciones con entrada libre y gratuita.

Durante el primer tramo del año se llevó a cabo la segunda edición de la residencia Nanópera impulsada por Barbados Artes Escénicas con el apoyo de la Fundación Williams que dio origen a cinco nuevas obras líricas de duración corta -hasta diez minutos- que se pondrán en escena el próximo año.

Ópera y otras yerbas

En el rubro más flexible de la lírica -por ahora indefinido, ya que decir ‘teatro musical’ resulta anacrónico en pleno siglo 21- se cuentan las producciones de Ópera Periférica -que estrenó las batallas de lipsync Neobarrosas donde convergen el arte lírico y el drag-, algunas funciones de Mozartina -alter ego humorístico de la soprano Sabrina Pedreira-, una nueva temporada del Concierto Sanitario de Compañía Non Casulla y la obra Amour (ópera francesa) de Vox Lyrica.

A mitad de año se lanzó formalmente la Compañía Enhorabuena de la directora escénica Bea Odoriz y el tenor Pablo Pollitzer. Estrenaron obra en la Sala Argentina del CCK: Una canción como soplada, que hibrida los lenguajes de la música lírica, las artes del movimiento y la actuación. Este mes emprenderán una gira por distintas ciudades de Europa.

Pablo Pollitzer y Bea Odoriz (2019)

Hay ópera más allá de la Capital Federal

El Teatro Roma de Avellaneda presentó una temporada anual de cuatro títulos con entradas a precios realmente populares. Las dos funciones de Iris de Mascagni de noviembre tuvieron que ser reprogramadas para 2020 debido a problemas de salud de la protagonista del elenco, ya resueltos.

También hubo ópera en otros puntos del conurbano bonaerense: Caseros, Derqui, La Matanza, Lomas de Zamora, Olivos, Quilmes, San Martín, Santos Lugares, Villa Ballester -a cargo de Espacio Victorium- y Zárate (compañía Lírica del Norte). En cuanto a las ciudades de la provincia de Buenos Aires, se registraron funciones en Lobos, Rojas, Saladillo y Tigre.

En el resto de las provincias, se constató producción independiente en distintaas ciudades de Santa Fe -por la compañía La Tran Tran y Santa Fe Lírica, entre otros- y en Córdoba. Las obras más representadas fuera de Buenos Aires fueron de Mozart: Cosi Fan Tutte -Córdoba, Misiones y Mendoza- y La Flauta Mágica -Catamarca, La Rioja y San Juan. También hubo ópera de repertorio en Corrientes, Neuquén y Tucumán. Fue esta última el único lugar del interior donde se registra la puesta en escena de una obra contemporánea, Stefano de Martín Palmeri.

En las semanas de vacaciones de invierno y verano la compañía Lírica Libre produjo La Traviata en Mar del Plata.

En ningún punto del país se documentaron montajes escénicos de obras de autores latinoamericanos que no sean argentinos. Se contaron pocas compositoras mujeres: solo cuatro entre los 82 títulos que se pusieron en escena.

Così fan tutte por el Ópera Studio de Mendoza (2019) | Foto: David Medina Kaiser

En miras a 2020

Resulta difícil hablar de ‘ópera’ hoy: la cartelera abarca un rango extenso de creaciones, fusiones y variaciones que incluyen música en vivo -a veces amplificada-, algunas voces líricas y puesta en escena. No todas las obras que por ahora se engloban bajo este término requieren un teatro a la italiana, ni una gran orquesta, ni un coro, ni sobretítulos, ni un programa de mano en papel, ni apego a las normas.

El principal problema de las agrupaciones independientes es la dificultad para conseguir financiamiento -por falta de subsidios o conocimiento sobre cómo obtener ayuda estatal o privada- para poder abonar salas de ensayo con piano, depósitos donde guardar escenografías y vestuario, pagar honorarios a las decenas de artistas y profesionales de diferentes ramas que hacen a la producción de un espectáculo de este tipo.

Aún hoy, la mayor parte de las obras se financian con el bolsillo de los mismos productores y con trabajo ad honorem de artistas y técnicos. Finalmente se concretan con una sobrecarga de tareas por parte de cada uno de los integrantes que a su vez realizan otros trabajos para subsistir. Todo esto presenta un límite a la expansión y sustentabilidad del circuito.

A la espera de que se activen mecanismos estatales y redes vinculares para facilitar la acción de las compañías del off, existen algunas formas de apoyarlas: yendo a las funciones, abonando la entrada y haciendo correr la voz.

Ópera Argentina en números

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Ópera en Argentina

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