Juan Martín Cueva, ex vice ministro de cultura de Ecuador: “Puede haber consecuencias graves si se aplica una visión neoliberal a las industrias creativas”

Por Daniel Cholakian – Nodal Cultura

El pasado viernes 18 de enero el presidente de Ecuador, Lenin Moreno, vetó parcialmente el proyecto de Ley Orgánica de comunicación enviado por la Asamblea. El veto presidencial produce más de 20 reformas al proyecto enviado original.

El conjunto de los colectivos del sector audiovisual rechazan el veto al art. 98 de la ley original, pues este ha permitido el aumento de los puestos de trabajo, la creación de más y mejores profesionales y la estabilidad económica que permita la diversificación de la producción en el país. El proyecto fue debatido en estas horas en la Comisión de Derechos Colectivos de la Asamblea, que rechazó el veto presidencial, pero resta el tratamiento den el Pleno lo que podría demorar tres meses. Recién entonces se sabrá si la modificación que propone Moreno de abrir el mercado a la producción publicitaria del exterior es aprobado o rechazado.

Durante el mediodía del jueves diversos sectores del campo audiovisual ecuatoriano se movilizaron ante la Asamblea Nacional para hacer escuchar su reclamo. Para comprender los alcances de la pretensión aperturista del presidente ecuatoriano Nodal Cultura conversó con el cineasta documentalista Juan Martín Cueva, director de la Escuela de Cine de la Universidad de las Artes, ex Viceministro de Cultura y Patrimonio y ex Director Ejecutivo del Consejo Nacional de Cine.


¿Cuál es la decisión del presidente Moreno que ha llevado a que el sector audiovisual se declare en alerta en Ecuador?
En realidad, es una serie de decisiones que se enmarcan dentro del proceso de reformas a la Ley Orgánica de Comunicación (LOC), vigente desde hace cinco años y en las que han tomado parte tanto el ejecutivo como el legislativo. Se suponía que se buscaba corregir un espíritu controlador que afectaba la libertad de expresión y la libertad de prensa, ese era el discurso. Pero hay una serie de disposiciones de esa ley cuya aplicación han tenido un impacto muy positivo y que no tienen nada que ver con eso.
En concreto, es la sección VI de la LOC que trata de la producción nacional, tanto cinematográfica y musical (en lo que tiene que ver con su difusión en medios) como la publicidad y el incentivo a la circulación de contenidos interculturales. Eso habría podido tener un impacto aún más importante, pero tuvo problemas de reglamentación. Por ejemplo, los canales que no cumplían con la cuota de pantalla destinada a la producción nacional independiente debían pagar unas multas ínfimas y todo seguía como antes, sin cambios. Es decir, en algunas cosas, hubo mucho menos beneficios de los que potencialmente pudo tener la ley, por un tema de reglamentación.
Pero el artículo 98, en concreto, no requería mayor reglamentación porque era una disposición bastante clara, y tuvo un efecto positivo indudable. Ese artículo se refiere a la prohibición de importar piezas publicitarias extranjeras. El Ejecutivo envió un veto con sus propuestas de texto sobre las reformas, incluyendo una derogación total del artículo 98, de modo que este quedaría eliminado.

¿Cuáles son las consecuencias de esta decisión y cómo cuantifican el impacto negativo que tendrá en la actividad?
La aplicación del artículo 98 tuvo como consecuencia indiscutible un gran fortalecimiento de toda la cadena de producción publicitaria en el país. En el sector cine estamos conscientes de que poca gente puede encontrar un sustento estable y digno solo con la producción cinematográfica, y por eso esto nos atañe, nos interesa y nos alarma que se pretenda borrar de un plumazo lo que ha sido todo un proceso largo y complejo. La publicidad genera oportunidades laborales para miles de profesionales técnicos y creativos, actores y demás oficios del audiovisual, además de que la gente de cine adquiere experiencia, mejora el equipamiento técnico y tecnológico y se diversifican y profesionalizan las empresas proveedoras de servicios de producción y posproducción.
Estos años han sido un período de despegue de esa industria, y la derogación del artículo 98 de la LOC supondría un parón dramático en un momento muy delicado. Las consecuencias, por eso, serían muy graves, aunque yo no dispongo de cifras para cuantificarlas, es evidente que si se afecta al ámbito de trabajo en donde más sustento encuentra la gente de cine, se afecta directamente al cine. Lo mismo con la música y con otras actividades económicas que indirectamente se benefician de la producción publicitaria. Hay una contradicción, además, con otros cuerpos legales, como la Ley de Cultura, que busca fomentar y fortalecer desde el Estado la producción nacional. El mismo Estado por un lado busca apoyar y por otro boicotea al mismo sector. Es absurdo en términos económicos, en términos políticos y hasta en términos de uso coherente de la inversión pública.


En el documento critican seriamente que el presidente no haya aplicado los recaudos habituales que se incluyen en los TLC respecto del campo cultural ¿A qué otros sectores de la cultura pueden afectar estas decisiones?
A todos los campos de la cultura. Las expresiones culturales y la producción creativa siempre son exceptuadas de los tratados de libre comercio, porque no es lo mismo abrir los mercados a algún producto industrial que perfectamente se puede reemplazar por otro de distinto origen, que poner en riesgo la producción y la circulación de productos con contenido cultural importante, que construyen un imaginario colectivo, que ayudan a fortalecer las identidades diversas. Hasta en la publicidad se puede trabajar para que se dé espacio otro tipo de acentos, otro tipo de rasgos, otros rostros, otras voces, otras realidades. Se estaría limitando el acceso ciudadano, y en particular de los niños en plena formación de un universo simbólico, a expresiones culturales diversas, lo cual está establecido hasta en nuestra Constitución.

¿Cuál es la posición que han tomado los distintos actores de la industria y cómo creen que se pueda solucionar (o no) esta situación?
Todas las asociaciones gremiales, los colectivos y demás agrupaciones civiles del sector se han pronunciado unánimemente en contra de la eliminación del artículo. La situación en este mismo momento, en cuanto al procedimiento de reforma de las leyes, es la siguiente: la propuesta del Ejecutivo incluye la derogación del artículo 98. Mientras contesto a estas preguntas se está debatiendo en la Asamblea cuál será la última palabra sobre esto, porque el legislativo tiene la facultad de allanarse al veto presidencial, es decir aceptar el texto tal cual, o insistir en su propuesta.
A mi juicio, este debate que aparentemente atañe a un asunto tan puntual y especializado, devela una posición de desregulación y apertura completa al comercio internacional por parte del gobierno. El desmontaje de las disposiciones de protección a la industria local, y eso es muy grave. Por eso creo que no se trata solo del riesgo de cierre de unas cuantas empresas dedicadas a la publicidad, sino de impedir que se abra una puerta, ya que puede haber consecuencias graves si se aplica una visión aperturista y neoliberal al conjunto de las industrias creativas y de la economía de la cultura.


Comunicado

Los trabajadores del cine y el audiovisual se declaran en situación de emergencia

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