Falleció Emma Villazón, una voz destacada de la nueva poesía boliviana

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“No se aleja quien nunca se va, sale por la puerta real o irreal y se despide en tono de lluvia ascendente o pájaro…”, escribió Emma Villazón, la poeta cruceña, de 32 años, que falleció ayer en La Paz a causa de un inesperado accidente cerebro vascular.

La escritora —radicada en Chile, donde cursaba un doctorado— llegó para participar en la reciente XX Feria Internacional del Libro (FIL) y aprovechó su arribo para visitar a su familia en Santa Cruz. El lunes, cuando esperaba el vuelo en el aeropuerto de El Alto que la trasladaría a Santiago, convulsionó y fue trasladada al hospital Agramont de esa ciudad.

“Nos consternó porque no estaba enferma ni tomaba medicación. Ella estaba muy feliz de participar en la FIL”, contó el poeta Andrés Ajens, pareja de Villazón, quien llegó de Chile tras la noticia.

“Emma Villazón fue una poeta visionaria y de una exquisita sensibilidad, una artista generosa que se preocupó de tender puentes entre Chile y Bolivia a través de Mar con soroche —revista que coeditó junto a su pareja—”, indicó la escritora Liliana Colanzi.

La crítica literaria Claudia Bowles, quien igualmente fue maestra de Villazón, comentó: “La mirada entre esquiva y escudriñadora, un cigarrillo en la mano y  una llamativa ‘vincha’ negra que aprisionaba la breve cabellera, para destacar el limpio rostro. Así la conocimos. Luego, nos regaló su amplia sonrisa, su palabra pulida, su espíritu generoso, enorme”.“Se encargó de acercarme a la mayor cantidad de editoriales y poetas chilenos, me cautivó su capacidad para tejer vínculos”, recordó la coordinadora cultural de la FIL Wara Godoy.

La Razón

Se fue Emma Villazón, joven valor de la poesía boliviana

«No se aleja quien nunca se va”. Dice la primera línea del poema Parlamento,  escrito por la cruceña Emma Villazón, quien murió ayer a los 32 años.   Desde hoy, la joven escritora, su obra  y  sus  versos pasan  a la inmortalidad.

La autora falleció a las 11:30   en el hospital Agramont de El Alto   después de sufrir   un accidente cerebrovascular en el aeropuerto, cuando esperaba su vuelo de regreso a Chile.  «El lunes 17 de agosto  fue internada en el Hospital Agramont de Villa Dolores, luego de sufrir un paro cardiorrespiratorio en el aeropuerto, antes de abordar vuelo de retorno a Chile, donde residía”, se lee en el comunicado de la XX Feria Internacional del Libro de La Paz, que cerró el domingo.

Los restos de la escritora fueron trasladados ayer a Santa Cruz, donde serán velados y enterrados, informó Carlos Azurduy, de la editorial La Hoguera.

Familiares, amigos y compañeros lamentaron su partida y  destacaron su aporte a la poesía boliviana. «Es una gran pérdida para la literatura y poesía boliviana”, dijo Azurduy.

En las redes sociales, seguidores  de la obra de Emma publicaron frases de condolencias y fotografías. «Hoy noche de poesía en el cielo… una sentida pérdida”, escribió Cynthia Iris Quiroga.

Villazón, quien llegó hace dos semanas al país,  fue una de las invitadas especiales de la FIL paceña para participar en Migrantes, el ciclo de actividades con escritores bolivianos residentes en el exterior, y las II Jornadas de Literatura Boliviana. La primera semana de la feria participó en charlas y encuentros. Luego,   por cinco días, se fue a Santa Cruz para  visitar a sus familiares.

Días antes de  regresar a Bolivia, la poeta, quien cursaba un doctorado en Santiago,   dijo: «Estoy muy emocionada de participar de nuevo en la Feria del Libro de  La Paz. Hace  unos años, en 2008, participé por primera vez, y fue una linda experiencia, ahí conocí a amigos escritores con quienes hasta ahora mantengo amistad”.

En las Jornadas de Literatura y en su paso  por la FIL, Villazón dejó su huella. Participó  en la mesa  Yo poeta y la poesía en Bolivia, el  sábado 8 de agosto. Para ese encuentro  escribió la ponencia:  La poesía de ayer y hoy en Bolivia. En ese texto, publicado por  el suplemento cultural Letra Siete, la autora de Fábulas de una caída  compartió su ser poético, sus influencias y su mirada de la situación actual de  la poesía  en Bolivia. «A la hora de escribir no tengo métodos ni costumbres, quizás ‘manías’ sea la palabra, y en realidad es sólo una. Durante un largo tiempo, escribí a lápiz en cuadernos, que llenaba también con citas de poetas y garabatos, porque el papel me parecía el soporte más tolerante al largo tiempo que dedicaba a escribir y a la intimidad del acto”, expresó.

La joven poeta contó que leía con pasión a Blanca Wiethüchter, Jaime Saenz, Jesús Urzagasti y Arturo Borda.  «Reconozco a estos tres últimos porque cada uno no sólo llegó a crear un mundo único con su obra, sino que también dejó una reflexión valiosa sobre la poesía”, expresó en la ponencia.

Villazón  nació en 1983 en Santa Cruz. Fue escritora e investigadora en lingüística.  Publicó  Fábulas de una caída, en 2007, poemario ganador del Premio Nacional de Poesía Petrobras, en la editorial de la Cámara Departamental del Libro de Santa Cruz.  En 2008, fue seleccionada en la antología Escritoras bolivianas de hoy, a cargo de Mara Lucy García. En el área de lingüística   ha publicado Una aproximación a la gramática de la lengua mojeño-trinitaria. En 2009, su obra fue incluida en  Nuevo panorama de la poesía boliviana. Cambio climático, publicación dirigida por el Centro Simón I. Patiño y los poetas Jessica Freudhental, Juan Carlos Ramiro Quiroga y Benjamín Chávez.  En 2013, sacó  Lumbre de ciervos.

El viernes 7 de agosto, Villazón ofreció una entrevista y  realizó una sesión de fotos para Página Siete. En ese encuentro, la poeta compartió su admiración por el paisaje de La Paz y  su alegría de regresar a Bolivia. Después, la escritora pidió ver las  imágenes y al observarlas comentó: «¡Qué bonito! Por lo menos me llevaré un poquito de la ciudad más alta del mundo”.

«Es una poeta profunda, seria, comprometida y como académica una inquieta estudiosa de las letras bolivianas y latinoamericanas”.
Vadik Barrón, poeta

«Hemos sido muy amigos con Emma y me ha dado muchísima pena la partida de una persona tan joven y tan preparada”.
Carlos Azurduy, editor

«Era de esas personas que, después de un par de minutos, sentías el alma llenita de paz. Estás en tu obra  y en nuestros recuerdos”.
Martha Báez

«Emma Villazón, una gran  alumna inolvidable, inteligente y hermosa. Poeta, donde quiera que estés, serás una luz”. Raquel Olea

Página Siete

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