El tren tóxico vuelve a recorrer Bolivia a través del cine

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“Carga Sellada”, el primer largometraje de la cochabambina Julia Vargas, está basado en un caso real y muy sonado, conocido como el tren fantasma o tren de la muerte, y que ocurrió en Bolivia a principios de los años 90 del siglo pasado.

“Esa historia me ha motivado mucho, me ha despertado justamente esa inquietud del tráfico de tóxicos del cual nosotros, como muchos otros países, nos convertimos en basurero con la complicidad de gente local y con muy poca acción de parte de las autoridades pertinentes”, dice Julia sobre su film que estará en las salas de cine a partir de este 25 de febrero.

Cuando estalló el escándalo la fotógrafa y cineasta se preocupó muchísimo y se puso a investigar. “En un principio incluso había pensado hacer un documental, pero después eso daba para una ficción”, ya que un aspecto “muy interesante desde lo humano y lo cinematográfico es la situación de estas personas que estaban en el tren a cargo de estos minerales, y que efectivamente en ese momento los habían puesto en un tren para llevarlos a la frontera con Chile, y estuvieron 13 días yendo y viniendo y no dejaban bajar a la gente, no les dejaban comprar comida (…) Esa es una situación muy humana de personas comunes que se ven en una realidad que los sobrepasa y eso a mí me pareció muy interesante de contar y empecé a imaginar”.

De ese modo, la película tiene un aspecto de denuncia político-social y otro humano de “personas que se ven enfrentadas, en un espacio reducido, con sus ilusiones, su temperamento, sus frustraciones y también está el exterior, porque hay un mundo exterior de los pobladores que se revelan ante la posibilidad de ser basureros y están cuidando sus tierras. Hay como varios planos en esta película”, explica.

Justamente fue esta combinación la que cautivó al jurado del 46 Festival Internacional de Cine de la India, en el que en diciembre del año pasado ganó un premio.

“En la India fue como el estreno mundial y había un jurado internacional de clase A y nos dieron el Premio Especial del Jurado. Ellos consideraron que era una película que contaba una historia política importante y además absurda, con mucha humanidad y con mucho humor. Yo me sorprendí porque hubieron sólo tres premios, uno se ganó Peter Greenaway (Mejor Director por “Eisenstein in Guanajuato”), otro se ganó una película colombiana (“El abrazo de la serpiente”, Mejor Film) y nosotros. Para mí, después de 10 años de peregrinaje y 10 mil kilómetros de viajes, fue fantástico, fue realmente un empujón y un levantarme el ánimo”.

Por diversos factores, esta película tardó en ver la luz unos 10 años. “Nosotros habíamos conseguido el financiamiento de Ibermedia y justo el estado boliviano no había pagado las cuotas el 2005 y tuvimos que esperar hasta el 2009 para que se reactive. Después tuvimos unos retrasos por avatares de la coproducción, porque había tres países involucrados (Bolivia, Venezuela y México). Había que ir ajustando tiempos y finalmente una vez que pudimos filmar la película, todo el proceso de posproducción, en el que también estaban involucrados los otros países, se fue complicando. Pero, además, yo quería trabajar con gente de buen nivel”, dice Julia.

“Carga Sellada” fue filmada en el invierno del 2012 en las poblaciones altiplánicas de Machacamarca, Paria, Pazña y Viscachani, donde Julia Vargas trabajó junto a Milton Guzmán (cámara y edición), Pilar Valverde (producción), José Grammático (sonido) y los actores bolivianos Luis Bredow, Fernando Arce, Daniela Lema, Marcelo Quina y Jorge Hidalgo; el mexicano Gustavo Sánchez Parra y los venezolanos Gonzalo Cubero y Prakriti Maduro.

“El trabajo conjunto con los actores extranjeros y nacionales ha sido increíble, ha sido casi mágico, ha habido una excelente coordinación –cuenta Julia–. Yo he trabajado dos meses solamente con los actores, porque es lo que a mí me gusta, no sólo creando los personajes sino las relaciones entre personajes y además porque cuando estás filmando no tienes mucho tiempo, es muy caro el tiempo; entonces, yo prefiero ir trabajando con anterioridad con los actores para yo misma ir viendo qué pasa, si hay que improvisar, cambiar diálogos o lo que sea”.

Sobre los lugares escogidos para el rodaje, Julia dice que “se trataba no sólo de recuperar nuestros paisajes. Elegí deliberadamente los paisajes altiplánicos de invierno por el color. Yo, como fotógrafa que he recorrido 50 años este país, tenía muy claro qué tipo de paisajes quería y para eso tenía que ser en invierno. Ha sido muy duro, hemos tenido temperaturas de 14 grados bajo cero, nos ha nevado (…) Además, hemos rescatado estos pueblos un poco olvidados”.

En Bolivia, “Carga Sellada” se estrenó este jueves pasado en Machacamarca, el poblado orureño que en la época del auge de la minería era el centro ferroviario del país. “Está ahí el museo de trenes de donde hemos sacado la locomotora a vapor (a la que bautizaron como Federica)   y que es una de las protagonistas”.

Esta primera proyección en Bolivia para Julia Vargas tiene un valor especial, no sólo por los trenes sino también por los pobladores. “A mí me ha dado muchísima satisfacción porque he trabajado con la gente de los pueblos que han participado como extras. Ha sido muy rico, han improvisado un poco, han participado y eso a mi manera de ver enriquece la película”.

“Esta película para mí es preciosa –asegura su directora–, porque he rescatado mucho de lo que me interesaba rescatar: La imagen de un tren a vapor cruzando el altiplano es como el sueño de un cineasta, y yo creo que hemos hecho un trabajo muy digno. Estoy muy contenta con el trabajo y espero que guste. No es solamente hacer un panfleto político, es contar algo que nos toque pero que a la vez podamos disfrutarlo”.

Publicado en Los Tiempos

MACHACAMARCA SE PROYECTA A TRAVÉS DE CARGA SELLADA

La ampliación del Museo de trenes, la creación de artículos que recuerdan la película Carga Sellada, la laguna de Pumpuraya, la iglesia de Sora Sora y la consolidación de artistas locales forman parte de la proyección turística de una población que emerge: Machacamarca.

Muchos son los planes e ideas que han surgido entre los pobladores y autoridades de Machacamarca a raíz del rodaje —cuatro años atrás— y la reciente premier en el lugar de la película Carga Sellada, que le devolvió la vida a la locomotora a vapor Luzmila, la primera que llegó al país en 1912.

Se calcula que también ese año se fundó el pueblo de Machacamarca, Pueblo Nuevo, en castellano. Oasis del Altiplano, es un lugar con espíritu ferroviario, con un pasado cuyos remanentes se proyectan a través de calles, sitios y las miradas de los propios habitantes descendientes de los trabajadores del vagón.

Enterados de la culminación de la edición del filme y su estreno primero en el pueblo, los machamarqueños se prepararon con todo. Juan Carlos Flores Alandia, músico, compositor y director del grupo Aymuray Bolivia, preparó cuatro composiciones especiales: Linda Morenita, Baila Potolita, Orgullo Ferroviario y Machacamarca querida. El grupo se esforzó por llevar las composiciones a videos que se proyectaron durante la previa de la película. “Somos machamarqueños, jardín del altiplano, estamos orgullosos de nuestra raíz, nuestra historia y de la película que se hizo aquí, somos felices”, compartió con orgullo Flores.

Por la experiencia en Machacamarca la directora del filme, Julia Vargas Weise, anhela llevar el cine a las poblaciones rurales.

Ganadora en la India

El filme se estrena hoy en La Paz y ya ha obtenido un galardón en el exterior. El Jurado Internacional del Festival Internacional de India IFFI (GOA) concedió a Carga Sellada el Premio Especial del Jurado por “su humanidad y humor original, contando un importante y absurdo tema político con inteligencia. Es brillante.”

Carga Sellada invita al espectador a sumergirse en un viaje en tren sin destino indicado. “En diversas partes del mundo se identifican con las historias de los pueblos de Bolivia y el resto de Latinoamérica”, dijo Sergio García Locatelli, director de Quechua Films, Madrid.

Publicado en Cambio
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